X MEN: PRIMERA GENERACIÓN

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Ay amigos, que temporada nos espera, repleta de poderes sobrehumanos, destinos épicos, batallas plagadas de efectos especiales y trajes de colores chillones. Los superhéroes están de moda y los que conservamos el gusto por las chiquilladas estamos en nuestra salsa, aprovechando cucharada a cucharada, que a este ritmo nos acabarán empachando y nos tiraremos luego con años de sequía heróica.

La última que me he metido entre pecho y espalda ha sido “X-men: first class”, en donde tenemos a los dos grandes rivales ideológicos del universo de la patrulla mutante, Charles Xavier y Erik Lehnsherr, AKA (qué listo le hace a uno meter estas abreviaturas anglófonas, que parece que uno es de mundo) profesor X y Magneto, de jovencicos, con pelo uno y sin canas el otro, cuando su lucha por la integración de la raza mutante en la sociedad compartía algún punto de vista. Una vuelta a los orígenes que intenta dar un salto de calidad con respecto a las últimas cintas de estos héroes, que habían bajado muchísimos enteros con respecto a aquel gran inicio de la saga a cargo de Bryan Singer.

¿Lo consigue? A mi deficiente y dudoso juicio no y no es de extrañar, porque aquel primer “X-men” resultó todo un acierto tanto a nivel de guión como visual, pero sí que logra elevar las sensaciones y la emoción en una historia bastante más cuidada que las últimas.

Todo empieza, para tirar de nostalgia, como el primer “X-men”, con las mismas imágenes. Un chiquillo se acerca con cara asustada a un campo de concentración y estalla en lágrimas al ver que le separan de su madre. En ese momento un montón de soldados nazis corren a sujetarle, pero una extraña fuerza parece tirar del chaval hacia las alambradas… y de las alambradas hacia el chaval, hasta que un culatazo de ametralladora lo deja inconsciente deteniendo el fenómeno. Sólo un plano separa el comienzo de las dos películas y es que en esta última, alguien observa con curiosidad desde una de las ventanas que dan al inmenso patio de entrada.

Podemos ver así la evolución del odio de Magneto hacia los que quieren utilizar su poder para su beneficio y hacia el homo sapiens en general, tan dado a exterminar aquello que huela a diferente y seguimos en paralelo la involucración de Charles Xavier en el estudio genético evolutivo y su intento de que los mutantes se mezclen entre los humanos de forma cordial y sin miedos. Para ello, ambos se unen contra un objetivo común, un tal Sebastian Shaw que quiere imponer un nuevo orden mundial creando una tercera guerra mundial situada en el tiempo en aquella crisis de misiles soviéticos hacia Cuba que a punto estuvo de accionar botones rojos en las dos grandes superpotencias de la época.

La parte más interesante es la que muestra las diferentes personalidades de Xavier y Magneto, sus conversaciones y sus motivacioens, mientras nos divertimos con las presentaciones de los primeros X-men, luchando contra los primeros malotes mutantes. Un joven Bestia, Mística, Banshee, Azazel y Emma Frost muestran sus poderes… pero poco. El punto más bajonero del guión es el desaprovechamiento de secundarios, que se arremolinan y hablan pero apenas tienen sus momentos estelares, excepto en la parte del entrenamiento, con un montaje comiquero y liviano, que constituye la parte más cómica del relato.

Como mandan los cánones de los cómics fantásticos, todo avanza hasta la espectacular batalla final, con la emoción de los buques americanos y rusos con sus armas nucleares a punto (aunque sepamos cómo va a acabar todo esto) y los protas demostrando todo su potencial, aunque me dio la impresión de que, al final, todo acababa demasiado precipitado, demasiado facilón. Aparte de que, el plan del malvado Sebastian Shaw se parece demasiado al de Magneto en “X-men”, agarrando unos pitorros para acumular poder y liarla parda. ¿No había ideas nuevas?

Aciertos y aspectos mejorables en la que dicen que constituye la primera de otra saga mutante, bien iniciada por un Matthew Vaughn al que hay que ir siguiendo la pista muy de cerca, después de haber firmado “Stardust” y “Kick-Ass” antes de introducirse en el mundo de Marvel.

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2 thoughts on “X MEN: PRIMERA GENERACIÓN

  1. A mí me ha resultado muy divertida, es cierto que no es redonda, eso de que no están aprovechados del todo los secundarios es cierto; Mística es la más aprovechada quizá. Con Magneto y Xavier me he quedado la mar de contento, muy buenos ambos.

    Total, que según mi punto de vista es un buen reinicio de la saga, promete cosas buenas en el futuro.

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