WARCRY – ESPÍRITU DE AMOR

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¿Qué es lo que define a un gran grupo de Metal? ¿Qué factores son los que provocan esa alquimia especial que llena estadios, vende camisetas y deja estribillos en la cabeza durante días?

Aaaah, amigo, misterios insondables de la música que habita más allá de los dominios del Cancerbero. Podríamos apuntar a la voz del grupo, un frontman carismático y de poderosas cuerdas vocales, una imagen reconocible que atruene montañas con alaridos que se pasean por varias octavas. Evidentemente, si consigues reclutar a David Coverdale, Ronnie James Dio o Axl Rose a un grupo tienes mucho ganado.

Quizá esté entre las bazas ganadoras la capacidad para componer himnos eternos, esos riffs y esas estrofas que elevan el alma, nublan la razón y sumen a todos los cerebros de un recinto en la misma frecuencia de ondas beta, creando una comunión ancestral que sólo los seguidores de las seis cuerdas eléctricas han sentido alguna vez.

Es posible que un Guitar Hero ayude a elevar un grupo a la categoría de leyenda. Dedos ágiles que se pasean con soltura por el mástil de una guitarra, solos incendiarios que invaden los sentidos para transportarnos a mundos más allá de la razón, armónicos con sentimiento que beben de las músicas más ancestrales para arengar a las masas. Decía Angus Young que las notas a toda velocidad recorriendo escalas eran sólo para calentar y practicar e Yngwie Malmsteen hizo de esto una bandera; que cada cual elija su mundo.

Es posible que la fórmula secreta no exista. Sólo sabemos que hay grupos que logran comprar un salón en el castillo de la eternidad y que ciertas canciones permanecen para siempre pegadas a los corazones heavies, que son crujientes y duros por fuera y suaves y blandos por dentro. Warcry, a pesar de sus cortos 10 años de existencia, ya han reservado su parcela. En parte por la tremenda voz de su vocalista, Victor García. En parte por esos solos de guitarra, que tanto se echan de menos en el rock nacional, de los guitarristas que han pasado por su formación. En parte por temas míticos que han dejado en la memoria colectiva del metal patrio. En parte, por la entrega de un público fiel a ambos lados del océano. En parte por actuaciones como ésta:

Hace poco se ha realizado un documental titulado “WarCry… 34.450Km” sobre la gira latinoamericana del grupo que les llevó, en febrero de este año, a Chile y México y los que han tenido la oportunidad de verlo han hablado muy bien de él. Quizá tengas la oportunidad de hacerlo tú y descubrir si este grupo te golpea la patata. Puede, incluso, que te acerques el 21 de Enero del próximo año a Madrid para verlos en directo y dejar tu voz entre los cientos de voces que quedarán inmortalizadas en la grabación de su próximo DVD en directo.

Quizá sea la manera de acercarse un poco más al reino de los grandes grupos de heavy metal y llamar a la puerta a su salvaje y eterna fiesta infernal. A ver si abren.

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