VIII SYFY – CHERRY TREE LANE + CAPFITS

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Vamos con el primer pack de promoción de críticas del festival SyFy, que es una buena manera de ventilarse un par de pelis que no se merecen atención por separado. Dos por uno señores, esto no se da todos los días. Acérquense que me lo quitan de las manos, me lo quitan de las maaaaaaanos.

Estas fueron los dos filmes de secuestrados de la muestra. Dos ejemplos muy parecidos de cómo alguien tiene una idea y se lanza a rodar un largometraje sin saber muy bien cómo rellenar lo de en medio. Es como si uno piensa: hoy tengo que cocinar para los colegas en casa, así que les voy a sorprender con una jugosa lasaña. Aquí tengo las láminas precocidas, la bechamel y el queso, mezclémoslo con un poco de improvisación, a ver qué pasa. Lo lógico es que los comensales noten que el resultado ha quedado poco consistente.

Pues ese es el problema que tenemos aquí. En ambas pelis tenemos a los pobres secuestrados, puteados por los malotes, intentando buscar una forma de escapar mientras van descubriendo qué es lo que quieren hacer con ellos, pero en los dos casos a alguien se le ha olvidado rellenar con la chicha. Así que se limitan a dejar a los personajes soltando largas peroratas sin sentido, en una de ellas y a mostrar el desasosiego de las víctimas a medida que se les agotan las opciones, en la segunda. Un principio, un final y nada en medio: lasaña sosa.

“Cherry Tree Lane” va de una pareja que ve interrumpida la cena, en la que estaban sacando a airear un bonito muestrario de trapos sucios, por una pandilla que viene a vengarse del soplón de su hijo. Así que entran como guepardo por cristalería, los atan, amordazan, zarandean y golpean un poco y se sientan a esperar a que llegue el primogénito. Esperan y esperan y mientras lo hacen hablan. Hablan muchísimo. Ininterrumpidamente. Como cotorras. Lo malo es que no dicen absolutamente nada, así que uno acaba hasta las narices de esperar a que pase algo y cuando pasa, en el desenlace de la cinta, ya da bastante igual. Sólo queda ver quién gana el Cluedo al que estábamos jugando, es decir, quién se carga a la peña, en qué orden, en qué lugar y con qué objeto.

Por su descaro a la hora de presentar un principio y un final sin nada entre medias, le otorgo a esta cinta el premio “pan con pan, comida de tontos”.

“Capfits”, por su parte, tiene algo más de trama, pero tampoco mucha. Tres compañeros sanitarios que trabajan en labores solidarias se encuentran en algún lugar de Europa del este poniendo vendas, recetando medicinas, suministrando inyecciones y esas cosas que suelen hacer los médicos y enfermeros. En un viaje hacia algún otro lugar se pierden y son abordados en una carretera secundaria por unos tipos armados que les meten en un camión y les llevan a una casa en medio de la nada, donde los encierran en celdas sin explicarles nada. Bueno, o sí, pero como hablan raro, pues no les entienden.

Las cosas se ponen aún más feas cuando ven que se llevan al tipo que estaba encerrado antes que ellos y lo devuelven con el pecho abierto y todas las tripas colgando de forma desordenada. Ahí es cuando se huelen que quizá no salgan vivos de allí, así que hacen todo lo posible por escapar. Además, la chica del grupo tiene un trauma infantil que involucra a cánidos y una hermana, que aparecerá de vez en cuando en pantalla en forma de imágenes oníricas que no vienen a cuento.

Esta segunda película nos dejó una escena gloriosa, que unió a toda la sala en una carcajada unísona que si hubiese escuchado el director, seguramente le hubiese hecho esconderse debajo de la butaca. Uno de esos recursos que ha quedado tan anticuado que sólo se utiliza en parodias. La típica secuencia en la que, tras un giro de guión, la cámara se aleja de la escena en una sucesión de imágenes fijas, con un encuadre cada vez más amplio. Algo que hace gracia si lo vemos en “Friends” o “Los Simpsons” y que también lo hace en una película de estas características, pero de una forma distinta.

Por este gran momento, creo que le voy a plantar un galardón especial también a “Capfits” que acabo de denominar “premio a la secuencia más perdida que el alambre del pan de molde”.

Enhorabuena a los premiados.

3 thoughts on “VIII SYFY – CHERRY TREE LANE + CAPFITS

  1. ¡¡¡Pellizcos!!!

    ¿Te puedes creer que no me acordaba de esa escena de Captifs?, menos mal que me la has recordado con tus buenas dotes descriptivas.

    Y qué absurdo lo de necesitar una escena al principio para justificar su miedo a los perros grandes ladrándote e intentando morderte.

  2. ¡¡¡Pellizcos!!! Jajajajaja, no me acordaba. Otro gran momento de “Cherry Tree Lane”.

    Las dos tenían unos momentazos que valdrían bastante para una buena sesión de trash entre amigos. ¿No iría el festival de eso, entero, y no nos dimos cuenta?

  3. Pos a mí “Captifs” me resultó entretenida… a pesar de todo, jejejej…

    Estoy intentado recordar la escena que mencionas… pero no me viene a la memoria, la de la cizaña no usaba imágenes fijas, así que esa no es… Toy fatal de la memoria xD

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