VIII SYFY – DESTINO OCULTO

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La primera película fue el rutilante preestreno, ese en el que la seguridad se extremó para salvaguardar la llegada indemne a los cines de la producción usamericana, con confiscación de material electrónico, cacheos con detectores de metales y paseos de vigilantes de sala para asegurarse de que nadie estaba memorizando la película para luego “suecarla” o algo por el estilo. Un absurdo que cabreó bastante a los asistentes, que veíamos como nuestros teléfonos, cámaras y discos duros se quedaban almacenados en una bolsita de plástico cuya única garantía de devolución consistía en un papelito con un número. Conociendo este país, me resultó bastante extraño que todo mis compis se llevaran de los Palafox todo lo que habían traído.

¿Y todo para qué? Para ver un batiburrillo romántico – fantástico (lo único fantástico que tuvo a bien aparecer por la muestra) que me pareció una mezcla entre “Momo”, “Corazones en la Atlántida”, “Monstruos S.A.” y “City of Angels” y que además se estrenaba en los cines al día siguiente. Sí, ya lo sé, ese pastiche es complicado de imaginar, pero es que yo estoy muy loco sacando parecidos. Lo que sí es cierto es que es una adaptación de un relato de Phillip K. Dick (que si hubiese nacido aquí se hubiese llamado Felipe K. Picha y lo hubiese pasado fatal en el colegio, una de las posibles razones de por qué ha escrito tanta ida de olla raruna), que debe ser bastante difícil de adaptar por lo imaginativo y muchas veces metafórico de sus escritos. Aunque de él han salido tanto alguna obra maestra ( “Blade runner”), como buenas películas (“Desafío total”, “Minority report”), me da en el olfato que “Destino oculto” no pasará a la historia.

Si algún interés puede tener esta película es ir descubriendo de qué va el tinglado, por lo tanto, si me lanzo a escribir una sinopsis así como así, es posible que me cargue el poco aliciente que pueda tener. Así que voy a intentar ser todo lo críptico que pueda (y sabéis que puedo, ya que lo suelo conseguir incluso cuando intento ser claro). La historia se centra en David Norris, un joven criado en un barrio humilde que ha escalado profesionalmente a base de esfuerzo y carisma hasta convertirse en candidato al senado, pudiéndose convertir en el senador más joven de la historia del país. En medio de una humillante derrota electoral, conoce por casualidad a Elise Sellas, una aspirante a bailarina de carácter alegre y despreocupado. Se molan muchísimo pero el destino parece querer evitar a toda costa que estén juntos. ¿Por qué? Pues para ello hay que ver la peli, luego preguntar al director, leerse el relato del escritor y por último organizar una sesión de espiritísmo para preguntarle a este último personalmente. Si aún así no se ha averiguado, conviene preguntarse si hemos sido ligeramente tangados.

Porque, en realidad, al único elemento al que echo la culpa por no haberme enganchado a la peli casi en ningún momento, es al argumento, que se me hizo pesado, errático, sin un objetivo definido. En ningún momento tenía claro qué es lo que perseguían los personajes que desfilaban por la pantalla, ni los protagonistas ni los antagonistas y, sin eso, era incapaz de identificarme con nadie, ni me importaban mucho sus problemas. Y eso que George Nolfi, que se sienta por primera vez en la silla de director y firma también el guión, ha llegado hasta aquí, precisamente, por su labor de guionista. Suyos son los guiones de “Timeline”, “Ocean’s twelve”, “La sombra de la sospecha” y “El últimatum de Bourne”. Claro que, pensándolo bien, la primera me pareció floja, la segunda muy floja, la tercera no la he visto y la última me da en la nariz que saca toda su fuerza de la tremenda dirección de Paul Greengrass, aunque la historia no esté mal.

Los actores, por su parte, cumplen con su trabajo. Matt Damon es un actor muy natural, capaz de llevar a su terreno y hacer creíble cualquier personaje y su David Norris es una muestra más. Emily Blunt me parece una buena actriz que va construyendo su carrera pasito a pasito, eligiendo secundarios aquí y allá, quizá con un criterio algo disperso, a la que le falta el pelotazo que la lance a un estrellato que ya se va mereciendo. Aquí se dedica a correr detrás de Damon y poner caritas, pero lo poco que tiene que hacer, lo hace bien. Los secundarios, Terence Stamp (ese gran general Zod de “Superman” y “Superman II”), Anthonie Mackie o John Slattery, pues tampoco tienen mucho que hacer, excepto avanzar la trama hacia ese oscuro acantilado que se precipita en el mar de incógnitas en el que se sumerge (y ahoga) el film.

Primer día, primera peli y el primer suspenso de amplio consenso, aunque raspadete. Los cates subrayados en rojo, con castigo después de clase y nota de aviso para los padres llegarían más adelante.

2 thoughts on “VIII SYFY – DESTINO OCULTO

  1. Pa pasar el rato.. pero no, no entusiasma mucho esta peli que se diga…

    Por cierto, “2001…”, aunque puede que tenga influencias de Dick, más bien se inspira en un relato de Arthur C. Clarke, que luego escribiría la novela (y co-escribió el guión).

    Saludetessss

  2. Pues tienes toda la razón, ya está corregido en el texto. Eso me pasa por hacerme el listo y no contrastar los datos, que se me cruza la neurona y la cago.

    Gracias por la anotación. Te debo una.

    Saludos!

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