THE DISAPPEARANCE OF ALICE CREED

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Para los despistados, continuamos con el empacho de películas que supuso la VII muestra de cine fantástico y de ciencia ficción SYFY.

Tras el barroco somnífero suizo y una tanda de cortometrajes del que hablaremos más adelante, llegó una de las sorpresas de la muestra. Una película británica con forma de obra teatral filmada. Prácticamente en tres escenarios cerrados y un par de ellos abiertos y con tan sólo un trío de personajes, se da forma a un secuestro calculado al milímetro, con uno de esos guiones meditados y sin fisuras que nos recuerdan al gran cine de antes (ese que la mayoría de adolescentes se niega a ver porque no tiene colorines), cuando los guionistas eran a la vez grandes escritores.

Su responsable es el mismo tipo que ha dirigido la película, un tal J. Blakeson que si nos lo cruzásemos por la calle pensaríamos que es un familiar de Billy Corgan, el alma mater de “The smashing pumpkins”. Pues el tío ha hecho una peli tan sólida y bien contada, que ya empiezan a sonar voces de si podría ser un nuevo Danny Boyle, aunque ya sabemos que los periodistas no pierden tiempo en poner etiquetas, como si tuvieran en la facultad una asignatura llamada “clichés, tópicos y demás formas de escribir titulares”. Sólo hay que pensar en cuantos jugadores de la NBA han sido “los nuevos Michael Jordan” desde la salida de éste del mundo del basket.

En fin, que me pierdo. La historia trata sobre un par de tipos que planean dar el golpe de sus vidas, secuestrando a la hija de un ricachón y pidiendo un rescate millonario. Pero las cosas nunca salen según lo previsto, por muy bien planeadas que estén (pensemos en cualquier sábado a la noche) y lo que parecía un trabajo fácil y limpio se acabará convirtiendo en un perverso juego repleto de engaños y traiciones (esto me ha quedado de contraportada de peli de videoclub).

Algo más de hora y media (por favor, que lea esto algún mandamás de Jolibú y aprenda que no siempre hay que alargar la trama para dar intensidad a la cinta) que viaja más rápido que un billete de 500 euros en la trama más “correosa” de la actualidad, que nos mantiene con los ojos como los de los buhos y que nos encandila a cada estudiado giro de guión.

Diálogos perfectos, actuaciones correctas, las dosis exactas de acción, intriga, sexo, violencia y suspense y algo que me gustó mucho: la identificación y empatía por cada uno de los personajes dependiendo del punto en el que se encontrase la historia. La cinta tiene la virtud de ponernos en la piel de cada personaje y exponernos sus razones internas, provocando nuestro deseo de que sea él quien salga victorioso, sin que la cámara tenga que adoptar el punto de vista de la primera persona en ningún momento. Algo así como la manera en la que consiguen influir los realizadores de Gran Hermano en la psique del espectador medio, pero anulando el nivel de tele-basura y aumentando el de cinematografía y respeto por la inteligencia ajena.

Hay que tener verdadero talento, tanto a la hora de escribir el guión, como a la de llevarlo a imágenes, para conseguir que el espectador se identifique con tipos de bajo calado moral, perdedores, elementos de un egoísmo subido o, en definitiva, personajes con los que no tendríamos nada que ver en la vida real. Aquí tenemos tres de esas personas, totalmente diferentes y aún así, deliciosamente adictivos. Una sensación que no han conseguido transmitirme muchas veces, entre ellas, gente como Tarantino, tanto en la reciente “Malditos bastardos” como en “Pulp fiction”, Joseph L. Mankiewicz en “La huella” o Robert Aldrich con sus “12 del patíbulo”, por poner ejemplos bien distintos.

El nivel, de repente, había dado un pico de calidad significativo y no era todo lo que nos esperaba…

4 thoughts on “THE DISAPPEARANCE OF ALICE CREED

    1. Jejeje, bueno, supongo que mereció la pena. La peli siempre puedes verla en otra ocasión… palpar al cantante de Mando Diao, no se da tan a menudo!!

  1. La verdad es que fue una sorpresa… para algunos, ya que yo preveía que iba a ser interesante, kukuku 😛

    Por cierto, J. Blakeson es uno de los guionista de “The Descent 2″… qué curioso, ¿no?

    Saludetes varios.

  2. Pues sí, eso dice mucho a favor de él, que es capaz de guionizar cualquier cosa que le pongan por delante, tanto las obras personales, como los encargos que le darán de comer.
    Habrá que seguirlo de cerca.

    Saludos.

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