THE DESCENT

 

Como no todo va a ser cine clásico o grandes producciones en la vida, aprovechando el hecho de quedarme solo en casa ayer por la tarde cerré cortinas y puertas y me dispuse a disfrutar una de terror. Así que rebusqué a ver cuales eran las posibilidades y al final me decidí por una estrenada por estos lares el año pasado: The descent.

La historia es la de un grupo de amigas aficionadas a los deportes de aventura que se reúnen un año después de un accidente en el que una de ellas se vio involucrada y en el que perdió a su marido y su hija. Así que todas juntas esperan ayudarla a superar un poco la tragedia con un nuevo viaje, el descenso a unas conocidas cuevas. Los problemas empezarán cuando comiencen a descubrir que las grutas no se parecen a las del libro de espeleología y al darse cuentas de que puede que no estén solas por allá abajo.

La trama funciona muy bien, ya que los problemas van aumentando gradualmente agudizando poco a poco la tensión del espectador. No es nada recomendable para los que sufran de claustrofobia (o sí, si quieren pasar un “buen mal rato”) pues todo sucede en espacios pequeños, agobiantes, donde parece que las protagonistas se van quedar atrapadas en cualquier momento. La luz siempre escasa, que ilumina poco más que un palmo por delante del centro de la escena, la música que ayuda a crear un clima asfixiante y el hecho de que a medida que avanza el metraje todo se vuelva más surrealista contribuyen al éxito del fin perseguido: mantener al público con los nervios de punta.

También van aumentando los excesos de gore, sangre, casquería y todo tipo de sustancias pegajosas a medida que nos acercamos a un final que, por lo paranoico e inesperado, he de decir que me encantó.

En algún sitio leí a alguien que comentaba que todo era una metáfora sobre el parto; la oscuridad, los sitios angostos, el dolor y el sufrimiento por salir de la cueva, incluso hay alguna escena que recuerda mucho al momento justo del alumbramiento. Estas son lecturas demasiado sesudas para mí. Lo que importa realmente es que las sensaciones que produce son las que se buscan en este tipo de películas.

Sobre el reparto, poco que decir. Un grupo de actrices desconocidas, al menos para mí, que se desenvuelven de forma correcta aportando las clásicas caras de miedito que requiere la ocasión. Por su parte, el director es un tal Neil Marshall, que también se hace cargo del guión y que tan solo cuenta con dos películas anteriores: “Dog soldiers” y “Combat”. Habrá que intentar conseguirlas para comprobar si estamos en presencia de un buen artesano de este género en el que suelen escasear los buenos guiones originales. Su próxima película se encuentra en pleno rodaje y su título original será “Doomsday”.

 

One thought on “THE DESCENT

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.