THE ARTIST

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La siguiente película que engullimos en el festival de Sitges de este año supuso un verdadero descubrimiento. Ya teníamos bastantes esperanzas depositadas en ella, ya que venía con un baúl cargado de premios de varios festivales y una unanimidad asombrosa en la crítica mundial. Poco a poco, se va perfilando como una de las favoritas de la edición de los Oscar de este año y sigue recaudando premios allá por donde pasa: mejor actor en Cannes, premio del público en San Sebastián, mejor película y director en el círculo de críticos de Nueva York, mejor banda sonora en los premios del Cine Europeo, mejor película en los premios de la crítica de Washington… Por si fuera poco, la película en cuestión se estrena en nuestro país el próximo viernes, así que, a pesar del argumento que leáis en el periódico de turno, que a muchos echará para atrás, id a verla y disfrutad de una historia increíble, de unas actuaciones impresionantes, de un aroma a CINE como no vais a volver a paladear en mucho tiempo.

El argumento, no tiene una originalidad exorbitada. Un actor del cine mudo del Jolibú clásico, que se encuentra en el cenit de su carrera, triunfa con sus películas de héroe romántico, al estilo del galán Douglas Fairbanks. Sin embargo, el paso al cine sonoro es inminente y, George Valentin, el protagonista de la historia, se niega a claudicar con aquello que ve como una degeneración del cine que ama, lo que supondrá su caída hacia el olvido, la depresión y la ruina.

Lo que llama la atención y, a su vez, echará para atrás a una gran mayoría del público medio (ojalá me equivoque y triunfe como nunca el boca a boca) es que la película está rodada en blanco y negro… y sin sonido. Sí, estamos ante una moderna película muda, con todas las características de las de la década de los 50, con su banda sonora clásica, sus letreros intercalados con los diálogos de los personajes y con esos grandiosos actores que actuaban con todo su cuerpo, capaces de expresar cien emociones en un solo gesto.

Lo curioso es que la ausencia de diálogos es algo que se deja de notar a los 15 minutos de película. Uno se mete de tal manera en la historia que el formato deja de importar. El cuento de ilusiones rotas de ese actor que se enroca en su visión romántica del cine, de la actriz que crece en un nuevo mundo convirtiéndose en una brillante estrella, esa historia de encuentros y desencuentros plagada de romanticismo, humor y sensibilidad, nos sumerge en el film sin importar ni un ápice la forma en la que está contada. Una deliciosa demostración de la grandiosidad de la magia del cine. Una rara perla que todo el que ame el séptimo arte disfrutará a rabiar, que consigue reconciliarnos con horas y horas de cine mediocre, que nos recuerda por qué seguimos dejándonos parte de nuestros ahorros en una sala oscura, delante de un lienzo en blanco, a la búsqueda de sensaciones que son como una potente y sana droga para los sentidos.

El director y escritor Michel Hazanavicius había realizado un par de parodias de las pelis de James Bond, justamente con el mismo actor protagonista de “The Artist”, Jean Dujardin, que han pasado sin pena ni gloria por las pantallas europeas. Para esta producción francesa se rodea de un plantel de actores internacionales que deben haber flipado al recibir un guión de estas características. La francesa Bérénice Bejo y los usamericanos John Goodman (que hacía doblete en nuestra selección de Sitges), Penelope Ann Miller y James Cromwell, se alían para dotar de vida la idea del cerebro de la operación y todos están espléndidos en sus papeles. No obstante, el enorme trabajo de Dujardin, verdadero epicentro de la historia, es un prodigio de interpretación. No sería extraño que su cara empezase a sonar con fuerza en las producciones internacionales más potentes de los años venideros.

Que no os asusten las palabras “blanco y negro” o “muda”. No penséis que estoy recomendando una boutade de ínfulas gafapastas. Deshaceos de prejuicios y dejaos enamorar por una película mágica, por un chute de sensaciones cinéfilas de las que ya es difícil encontrar. Os lo aseguro, no os arrepentiréis.

2 thoughts on “THE ARTIST

  1. Esta quiero verla antes de pirarme de vacas, que vi el tráiler y me quedé anonadado… aunque también pensé que en el mismo me contaban toda la película (parece más un corto que un tráiler, de hecho).

    Salutations

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