TAMBIÉN LA LLUVIA

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¿En qué ha cambiado la vida de los indígenas latinoamericanos desde los tiempos de la llegada de Cristobal Colón y su colonización territorial, ideológica, genética y religiosa hasta hoy en día, en nuestro mundo aparentemente más moderno, progresista y justo? Pues, básicamente, en la mano que domina el yugo que los somete, pisa y silencia. Por lo visto, el acceso a ese primer mundo que poco a poco parece estar cayéndose de lo alto del podio de mundos, sigue filtrándose en base a un carnet de socio que nos viene mal hacer a las minorías étnicas, no vaya a ser que se meen en nuestra piscina, que esos tienen unas costumbres muy raras.
Pues los tiros de la nueva película de Icíar Bollaín, actual vicepresidenta primera de la academia y potencial aspirante a la presidencia tras la renuncia del dialogante Alex de la Iglesia (dialogar un presidente, osar cambiar de opinión, negar los extremos y apostar por los grises… ¿desde cuando se ha visto? Ala, a dialogar a tu casa con la señorita Bang) van por esos derroteros. Utilizando el recuerdo de la conquista de las Indias, para comparar aquel expolio con la reciente guerra del agua en Bolivia, la madrileña construye una peli que mezcla la denuncia social, en dos épocas distintas, con los quebraderos de cabeza que supone intentar levantar una producción cinematográfica.
Para ello divide los personajes en dos frentes, que se acaban entremezclando. Por una parte, el equipo que se traslada al pueblecito de Cochabamba, para rodar a bajo coste, donde sobresalen el director de la cinta, el productor y el actor principal, con las caras de Gael García Bernal, Luis Tosar y Karra Elejalde, respectivamente. Uno idealista e implicado, pero menos de lo que parece, otro práctico y traicionero, pero menos de lo que parece y el último difícil y pendenciero, aunque menos de lo que parece. La vida, pensamientos y puntos de vista del equipo se modifican al interactuar con la otra parte del conflicto, los habitantes de sangre indígena de Cochabamba, en donde sobresale Daniel, líder de los derechos básicos de los ciudadanos frente al gobierno boliviano, a quien el director escoge para encarnar el papel de Hatuey, lider de la revuelta indígena contra las tropas Españolas.
Me encanta la presentación, en donde se dibujan los caracteres de los personajes, se muestra el problema de los derechos sobre el agua en el pueblo y vemos las dificultades de levantar una película ambiciosa con un presupuesto ajustado, donde muchas veces el fin justifica los medios. Me emociona el nudo, en donde los mundos de los personajes se chocan y mutan, donde las ideas son puestas a prueba, transformándose de simples teorías desde la comodidad del sofá a acciones inmediatas que ponen patas arriba sus vidas. Pero pierdo una pizca de ilusión en el desenlace, donde algunas acciones son demasiado bruscas y no cuadran del todo con lo que habíamos visto hasta aquel momento.
De todas formas, esa gran planificación, en donde las escenas de la película que ruedan los caracteres de ficción sobre el desembarco de 1942 y su posterior “cristianización” y las escenas de la propia acción actual en la guerrilla que se monta por parte de los indígenas y la lucha por sus derechos, aparecen de forma casi idéntica, y en donde se pone de relieve que no han cambiado tantas cosas desde aquella, me parecen un recurso genial que sube puntos tanto al visionado como al propio discurso que nos planta el guionista encima de la mesa.
Si a todo esto le sumamos unos actores en estado de gracia, sobre todo un Luis Tosar que borda todo lo que acomete y un Karra Elejalde que, por lo que dicen, encarna a un actor que peca de defectos que él mismo ha sufrido en su carrera, el resultado se transforma en una de las mejores películas españolas que nos ha dado el año.
Veremos si los Goya hacen honor a la cinta… si es que no se desata la batalla campal en la ceremonia y empiezan a tirarse los bustos del pintor los unos a los otros, en una demostración de P2P de acción rotunda y sangrienta, en un final que sería muy “delaIglesiano”.
Lo cual tendría su gracia.

2 thoughts on “TAMBIÉN LA LLUVIA

  1. Vivo con miedo de que me empiece a caer mal la Bollaín si empieza a hacer de directora malvada de la academia 🙁

    ¿Sabes que el guionista de esta (gran) película es el mismo que el de la cosa suiza esa con naves espaciales que vimos en SyFy? Bueno, también escribe para Ken Loach.

  2. Paul Laverty es el guionista, que a la par es el maridín de la Bolláin… ¿A qué pelis te refieres de naves espaciales? Porque “Cargo” no puede ser, eran otros los que escribieron el libreto…

    Por lo demás, a mí también me gustó “También la lluvia”, aunque no me entusiasmó sí que me pareció una buena peli. A mí el actor que más me gustó fue Karra Elejalde, su personaje me parece de lo más interesante, pero en líneas generales está muy bien todo el reparto. Como bien dices, Heitor, a ver que pasa el domingo en los Goya… Por ahora en los Yoga ha triunfado merecidamente esa gran actriz llamada Elsa.

    Saludetes.

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