SYFY VIII: SHADOW

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Allá que volvemos con el festival de marras, cansino que soy. Una vez hecho el repaso por los peores alumnos del festival, comencemos con los que consiguieron aprobar el examen. Teniendo en cuenta que yo soy uno de esos profesores facilones, que ponen la nota de corte a huevo, hacen la vista gorda cuando los examinantes sacan chuletas y se copian del vecino de pupitre y tienen un temario más que asequible, imaginaos lo poquito que habían trabajado las pelis que he revisado hasta ahora De hecho hay alguna que aún está escribiendo en la pizarra: “no trataré al espectador como si tuviera el cerebro de una miñoca”.

Vayamos ahora con el aprobado más raspado de la muestra, honor que recayó en “Shadow”, una digna película de suspense y terror con crítica incluida hacia la administración de Jorge Matojo (a.k.a. George Bush) y su cruzada liberadora en Irak. Aunque esto es sólo un pequeño apunte que no interfiere para nada en la historia de un ex-militar usamericano que, de vuelta de la guerra e intentando poner paz a su espíritu, se coge su bici y se planta en Europa (así, en genérico, para que los espectadores yankis no tengan problemas a la hora de ubicar países) a vagar por verdes campiñas y respirar aire fresco. Allí conoce a una muchacha que le pondrá ojitos y a un par de cazadores bigotudos y tatuados con los que tendrá un par de encontronazos.

Esto hasta mitad de peli, más o menos, porque de repente el género cambiará del thriller al terror al más puro estilo “Hostel”, cuando el grupo se encuentre con un tipo a medio camino entre Voldemort y Salad fingers con gusto por las torturas más sádicas. La película entra así en el tramo que más me gustó, ya que, aunque no hay nada nuevo, sí tiene una atmósfera malsana que acongoja, propiciada por ese caserón lleno de objetos extraños y, sobre todo, por la actuación del despiadado y mudo torturador, de aspecto pesadillesco y cara diabólica interpretado por un tal Nuot Arquint, bailarín, cantante y actor italiano que gracias a su cuerpo delgado y fibroso y a esos movimientos de ofidio da un repelús mayúsculo.

No sólo la atmósfera influyó en ese aprobado, de todas formas. Al final, la pesadilla desemboca en un final bastante original que acabó dejándome con un buen sabor de boca. Desde luego, mucho mejor de lo que me esperaba cuando empezaba a aburrirme viendo al tipo en bici huyendo de una camioneta por caminos de tierra en la primera mitad del film. Una opera prima resultona, con un conseguido estilo visual y aspectos mejorables, sobre todo a nivel de guión (cómo no, otra vez el guión, pesadito que soy). De todas formas, habrá que seguir la incipiente carrera de Federico Zampaglione, que ya tiene su segundo proyecto firmado, un largometraje llamado Tulpa que él mismo describe de la siguiente manera: “un muy tenso y sangriento thriller italiano con elementos sobrenaturales. ‘Tulpa’ es un término que viene del budismo tibetano. Designa una proyección metafísica de ti mismo que, mediante meditación, puede volverse real. Pero, a veces, la Tulpa sale mal y se transforma en una presencia maléfica… Que luego quiere matar a su creador”.

Alto ahí, que os veo venir. Sé que la parrafada promocional de Zampaglione no suena demasiado original y como productores quizá habríamos echado ya a correr, pero he visto potencial y garra en el tipo y es bueno dar un voto de confianza a la gente que empieza. Sé que mi voto le sirve de más bien poco y quizá le viniera mejor el de, no sé, Eli Roth, por ejemplo, pero la intención es lo que cuenta. El caso es que la película tuvo méritos suficientes para merecer el aprobado, gracias a ese sprint final que mejora sustancialmente el planísimo comienzo, aunque carencias importantes como para subir a una nota mayor, así que, si se esfuerza el resto del curso quizá podamos hablar de una subida en las calificaciones.

P.D. Carlos, sí crees que me he olvidado, para ti queda la primera letra de cada párrafo.

3 thoughts on “SYFY VIII: SHADOW

  1. Jajja, ¡¡AVENA!!, eso sí que es currárselo xD

    De acuerdo con usted, la atmósfera de la segunda parte de la película es de esas que te dejan mal cuerpo, aunque el final no me resultó sorprendente tampoco me dejó mal sabor y respondía con ello cuestiones precedentes.

    Total, que el tal Federico Zampabollos podría tener futuro…

  2. Jajajaja, qué cabrón. Ya me estaba pareciendo raro que no hubieses hecho ninguna referencia a mis galletas.

    A mí esta peli no me gustó demasiado, aunque reconozco que parte de ella era al menos potable. Pero no coincido con ninguna de vuestras dos críticas.

  3. Yo me quedé “quajá” en el final… Te lo esperas tan poco que es que no te crees como te han podido estar tomando el pelo todo el tiempo. Además la parte en la que mas sufrí parece ser que fue la mas interesante… solo tengo que decir eso.

    PD: Otra cosa, no puedes pasarte al componente de “CHOCOLATE” de las galletas diet de Carlos? Me estas tocando la moral con la puñetera Avena!

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