SITGES 3 – NOTRE JOUR VIENDRA

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En la tercera sesión, llegó la película polémica de nuestro festival particular. Si hubiésemos sido jurado de algo, en este punto se habría producido la discusión de si la película merecía algún premio o no. Pero como nos limitamos a elegir el mejor desayuno de la semana (que se lo llevó una cafetería que tenía café, conclusión a la que llegamos tras un aplicado estudio por parte de Iban), pues se quedó en una tertulia tras la película y sanseacabó (anda, acabo de averiguar que “sanseacabó” es una palabra aceptada por la RAE. Qué curioso).

Se trata del primer largometraje de Romain Gavras, hijo de Costa-Gavras, que es el director de películas como “Mad city” o “Amén”. Y ahora es cuando tendría que decir de qué va y se me aturulla el lobanillo, porque no entendí muy bien qué es lo que pasaba en la enorme pantalla del Auditori.

Según palabras de su propio director, que vino a presentar la cinta acompañado de sus dos actores principales (momento que aprovecharon para otorgar un premio discutible a Vincent Cassel, pero de esto ya hablé en la introducción del festival), se trata de una “road movie interior”. ¿Qué es esto? Pues, aparte de una sobrada del señor Gavras, podría significar que se trata de dos tipos viajando por Francia, en busca de auto-aceptación, de un lugar dentro de la sociedad, de una identidad propia. Habla de vacío interior y de sentirse desubicado y perdido y quizá no sea casualidad que el viaje transcurra por Francia, un país en el que la lucha de derechos y el debate sobre la inmigración esté a la orden del día.

Todo esto, se me ocurre pensando profundamente, con los codos encima de la mesa y apretando las sienes con los puños, pero lo que vemos en la pantalla son dos tipos pelirrojos, bastante desequilibrados, con profundas carencias afectivas, liándola en un absurdo viaje por carretera, en un ascenso imparable de violencia, tanto física como psicológica. Dos personajes diferenciados en mentor y aprendiz, que se rebelan contra el papel marginal que la sociedad les ha otorgado y deciden amargar la vida a los demás y pasar completamente de las reglas normales de convivencia.

¿De qué grado de taradez estamos hablando? Pues imaginaos a un tipo en bata, que vigila la escena sentado en una bicicleta estática con una ballesta cargada en la mano, mientras otro se sumerge en el agua de un jacuzzi en el que se relajaba tranquilamente una joven pareja, se hace una paja dentro, les mea en el agua desde fuera y ambos se van sin decir una palabra. Imágenes que, tal vez, tengan contundencia visual, pero que no me aportan absolutamente nada en una trama demasiado marciana para mi gusto.

Aún así, debo decir que yo estaba en clara minoría, tanto con mis dos secuaces de frikez, como con la cuadrilla que se nos unió más tarde. Mientras que yo suspendía la película, incapaz de empatizar con un argumento que se me presentaba deslabazado, Carlos la aprobaba por los pelos al hallar una media ponderada entre lo que él consideraba una grandísima primera parte seguida de una segunda mitad pobre e Iban la situaba en el notable alto, satisfecho con la fuerza de las imágenes. Algo semejante a lo que nos pasó con “Canino” en el festival SyFy, que dio resultados muy semejantes.

Será que ese estilo de película difícil y metafórica no se amolda a mis gustos, quizá formados en un cine ochentero de corte infantil y adolescente y un cine clásico americano de un estilo radicalmente diferente.

Será que domina mi cerebelo la parte que se encarga del lenguaje sobre la que interpreta las imágenes y me cuestan más las obras que no tienen una estructura definida, o al menos una estructura que me permita encajar los elementos en los huecos adecuados, como si fueran esos juguetes para bebés en los que tienes que meter la estrella por el agujero en forma de estrella y el cubo por el que tiene una forma cuadriculada.

Sea por lo que fuera, lo que para mí era una película floja y aburrida, para otros fue la sorpresa del festival, así que lo mejor, es que lo compruebes por ti mismo. A lo mejor tienes suerte y en algún momento la estrenan en nuestro país, que dado que la película es complicada y sin grandes nombres, es algo que dudo enormemente. En ese caso, tendrás que buscar métodos que hagan patalear a la señorita SindeScargas o buscarla dentro de un añito en tu videoclub más cercano.

6 thoughts on “SITGES 3 – NOTRE JOUR VIENDRA

  1. Si Iban dice que le gusto mucho , Carlos la “aprueba” y tú la comparas con “Canino” ya te digo que esta película esta vetada para su visualización en mi casa 😛

  2. Jope. Me has boicoteado mi comentario anterior. Le he dado a subir y tu blog se lo ha tragado tal cual… En fin, el caso es que estoy indignadisimo con el comentario de Elisa. También decía en mi desaparecido comentario, que está era una pelicula impactantante, novedosa, y que olía a buen cine por los cuatro costados.

    Est apeli utiliza el recurso quijotesco para llevar a dos tarados por la convulsa Francia de Sarkozy y Carla Bruni para tejer un relato perfecto sobre la inadaptación, la marginalidad y el origen de ciertas formas de violencia. Secuencias increibles como las del hotel o la de la boda hacen de esta peli una opera prima que indica una gran carrera por delante.

  3. Si si Iban al igual que Canino, cine de ese que te duelen todos los “costados” del cuerpo de no saber como ponerte en la butaca para seguir viendo esa película tan “impactante”. O pasarte lo que dure la peli mirando al que tienes en la butaca de al lado con la misma cara de loco que se te ha puesto a ti, diciéndoos con los ojos “no me creo lo que estamos viendo”. ¬¬

  4. Recién llegada, gracias por el link Héctor.
    No he tenido el placer de asistir a ninguna proyección del festival de Sitges de este año. Sí pude compartir parte del frikitiempo Iban, Hector y Carlos. No puedo aportar nada al comentario de “NOTRE JOUR VIENDRA”. Sin embargo, sí puedo disentir respecto de CANINO,película que considero merecedora de su proyección en las Salas más importantes. No sólo está bien hecha, sinoque el guión es compacto. Una verdadera lección de cómo hacer buen cine sin virguerías visuales, que tiene en unas interpretaciones perfectas, en su mayoría, y en la tranquilidad formal la clave para llevarnos a un profundo desasosiego psicológico y emocional.

  5. ¿Pero el director no dijo que era una comedia romántica y lo de la road-movie-interior era cosecha de un sinopsero loco? ¿O estoy mezclando pelis?

    A mí me gustó mucho hasta que de repente sobrepasó paso mi nivel umbral de delirio y me empezó a doler la cabeza.

    PD1: Oh, ¡¡¡spoilers en el cartel!!!

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