SITGES 2011 – UNA VIDA ERRANTE (TATSUMI)

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Vamos a entrar en el nuevo año en breve y aún no he rematado la revisión de cintas que vimos en el festival catalán que tuvo lugar en octubre. Qué demonios, ni siquiera he llegado al meridiano de nuestro periplo. Entre el empacho que nos metimos aquel sábado de autos y el tiempo que ha pasado desde entonces, la fiabilidad de mis recuerdos ya es menor que un testimonio de nuestro querido Ric Costa. Aún así, voy a tratar de regresar al pasado y comentaros qué me pareció la quinta película que vimos aquel sábado interminable.

La elegida, un poco para saciar nuestra sed de propuestas animadas, que siempre habían subido el nivel en cada festival y otro poco por ser la única elegible en la ajustada agenda que nos estábamos marcando, tanto por horario como por situación, fue una rareza que relataba trocitos de la vida de un dibujante de manga famoso llamado Yoshihiro Tatsumi, mezclados con alguno de sus cuentos. Al final, dicha cinta se llevó el premio al mejor largometraje de animación, así que este año podemos estar orgullosos de haber elegido, sin querer, dos cintas premiadas. Toma olfato.

Lo primero que, reconozco, me echó para atrás de la cinta, nada más ver el avance, fue el método de animación empleado. Utilizando los dibujos del propio Tatsumi, no se trataba de una animación en sí, sino más bien de jugar con los trazos estáticos del dibujante, lo que le confería un tono de cuento leído, de narración sosegada. Ahí jugaron su papel los prejuicios y entré en la sala con la sensación de que aquella no iba a ser mi película preferida.

No sé si esto, al final, pesó sobre la decisión o si acabé acostumbrándome al formato, pero tal y como evolucioné dentro de la peli quiero pensar que fue lo de menos, ya que el primero de los cuentos del escritor y dibujante nipón, me encandiló. La historia de un fotógrafo que recorre las ruinas de Hiroshima encontrando en una pared la imagen, como un negativo, plasmada por la energía de la bomba que asoló la ciudad, de un hombre ayudando a su anciana madre, que es casi declarado héroe nacional, me llegó de forma muy potente.

El problema es que el resto de cuentos (si no recuerdo mal eran cuatro en total) no tuvieron ese poder. Por no hablar de los retazos de la vida de Tatsumi, entremezclados entre relato y relato, que no llegaban a interesarme demasiado. La biografía, en pequeñas dosis, de un tipo que no conocía y que tampoco es que tuviera una vida apasionante, frenaba el ritmo de la cinta de manera considerable.

Se nota que el largometraje está realizado con admiración e incluso con devoción, por parte del chino Eric Khoo, pero esa mezcla entre biográfica y literaria se me acabó haciendo un poco pesada.

En fin, tenía que llegar un momento en el que la película manga no supusiera lo mejor del día en algún festival y ese momento llegó con el título de “Tatsumi”. Aunque, desde luego, distó mucho de ser lo peor que vimos en Sitges. Y cuando digo mucho, es como de aquí a los confines del universo y volver.

Aproximadamente.

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