SITGES 2011 – THE WOMAN + BURKE AND HARE + KILL LIST

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El momento ha llegado. Horas, días, semanas, meses después de nuestro paso por el festival de Sitges del 2011, ya me da vergüenza no haberlo acabado. Así que, haciendo un ínclito esfuerzo de memoria y retrotraerme al último día de festival, cuando nuestras fuerzas estaban al mínimo, nuestro cansancio supuraba y la cabeza se resistía a mantenerse erguida. Aún así, en un último canto del cisne, nos plimplamos las tres últimas películas del fin de semana antes de coger el tren que nos llevaría al aeropuerto, puerta de embarque de nuevo hacia la cruda cotidianeidad.

La primera supuso un caso raro. Por una parte, Carlos y yo nos pusimos de acuerdo en el veredicto y eso es bastante raro. Ambos nos sentimos incómodos con una película extrema, con personajes alejados de la realidad y una historia muy loca. Por otra, parece que no coincidimos con el jurado del festival, que le otorgó un premio importante como es el del mejor guión. Y, finalmente, como la película también se asomó al festival SyFy de Madrid, pudimos ver como no coincidíamos con la tropa friki que nos juntamos todos los marzos en la capital, ya que, casi por unanimidad, salieron impactados y encantados con la película en cuestión.

¿Qué viene a demostrar todo esto? Que como repito como un mantra de cuando en vez, mi criterio es una birria y no se puede uno fiar de él. Yo no lo hago.

“The woman” va de un padre de familia violento, amoral y profundamente machista, que se encuentra con una mujer salvaje, criada entre animales, al estilo de “Greystoke: la leyenda de tarzán, el rey de los monos” o “Nell” y decide que es una buena idea cazarla, llevarla a casa, encadenarla en el desván y alimentarla como si fuera una mascota.

¿Qué piensa su familia de todo esto? Pues su mujer y su hija… ¿qué más da? Como si tuvieran algo que decir en las decisiones del todopoderoso padre de familia. ¿Y el hijo? Pues teniendo en un pedestal a su progenitor, bebiendo los vientos por él e imitando su carácter a cada minuto, está encantado con un nuevo juguete en casa.

Un alegato feminista en el que, a base de llevar al extremo ciertas actitudes varoniles de macho alfa y confrontándolo a una mujer salvaje, llena de determinación y con un par de ovarios, construye una película difícil de ver, que trata y consigue poner nervioso al espectador, con vocación transgresora. Está claro que “The woman” se ama o se odia, dependiendo de si se entra en el juego propuesto por el director Lucky McKee.

Después de ella, llegaba el turno de un veterano, que con su granito de arena contribuyó a que el cine de los 80 sea recordado como la explosión de fantasía, color y locura que fue. John Landis nos dejó en su día “Desmadre a la americana”, “Granujas a todo ritmo”, “Un hombre lobo americano en Londres” o “El príncipe de Zamunda”. Luego, llegaron los 90 y el talento de Landis pareció diluirse con películas que no llegaban al talento que había mostrado. Pero ahí sigue el tío.

Volviendo al terreno del largometraje después de 13 años en los que se había divertido con documentales y episodios de “Masters of horror” y “Fear itself”, se embarca de nuevo en el género que mejor domina, la comedia negra con toques de terror, con la historia de dos tipos peculiares que tratan de sobrevivir con diversos trabajos. De repente, se dan cuenta de que un negocio rentable es surtir de cadáveres frescos a la escuela de medicina de Edimburgo.

El problema llega cuando empiezan a escasear los muertos recientes y tendrán que forzar ligeramente la situación para seguir recibiendo una paga, con métodos tan directos como torpes.

La gracia del asunto, aparte de en los giros del guión, se centran en la actuación de los dos protagonistas. Simon Pegg, que se hizo famoso acompañando a su amigo Nick Frost en las enormes sublimaciones de humor británico “Zombies party” y “Arma fatal”, ambas dirigidas por Edgar Wright y el actor que más provecho ha sacado al CGI con sus papeles de Gollum, King Kong y el monete que plantará la semilla para que Charlton Heston, dentro de unos cuantos siglos, flipe delante de una enterrada Estatua de la Libertad, el genial Andy Serkis.

La película tiene su coña, con gags muy bien planteados en medio del típico ambiente terrorífico victoriano, con muertes absurdas y humor conseguido pero, de nuevo, no sé si por el cansancio acumulado o por la propia película, se me acabó haciendo algo larga.

Por último, apelando a las últimas fuerzas que nos quedaban para mantener los párpados arriba y el cerebro encendido, vimos un batiburrillo de géneros e ideas que no llegaba a cuajar en ningún momento. Un supuesto thriller que comienza como drama familiar, continúa bebiendo de las fuentes del suspense y remata con un terror descafeinado.

En este caso, la película británica habla de un excombatiente que acabó trabajando de asesino a sueldo y que, de un tiempo a esta parte, está retirado, intentando vivir con su esbelta y rubia mujer de ascendencia nórdica y pasado turbio en instancias gubernamentales, que le reprocha la bajada de ingresos familiares y su síndrome post-traumático.

La llegada de un antiguo amigo, que le propone un último trabajo, le llevará a una alocada misión en la que nada es lo que parece, donde tendrán que eliminar a unos nombres escogidos que parecen saber mucho sobre la misión. Incluso algunos parecen sentirse aliviados por su asesinato.

La película no llega a atrapar en ningún momento. La primera parte es lenta y cansina, el nudo es lo más interesante de la cinta, metida de lleno en la extraña misión encomendada, aunque es demasiado breve y el desenlace es una ida de pinza que acaba echando por la borda la expectación creada poco antes.

Y con estas tres cintas, se acababa otro nuevo año por tierras catalanas, asistiendo al festival de cine fantástico y de terror más importante del mundo en donde, como suele suceder, la mejor parte, la más luminosa, la más acertada y la más entusiasta, la pone el público asistente.

Y no es por echarnos flores.

5 thoughts on “SITGES 2011 – THE WOMAN + BURKE AND HARE + KILL LIST

  1. Te juro que no me acordaba de nada (pero nada) de la última peli. Hasta que me ha llegado un flash de un rito semidruídico de una secta o algo así. ¿He acertado o estoy mezclando pelis?

    Burke and Hare mola.

  2. Jeje. Estás en lo cierto. Es un bonito spoiler de la absurdez del colofón a una película en busca de una idea.

    Desde luego, a mí, de las tres, la que más me gustó fue Burke and Hare. Pero está claro que somos unos ignorantes.

  3. Sólo me he leido la crítica de “The Woman” y sólo para decirte que fue una pasaaaaada de película!!!Alegato feminista como dijo nuestra Patri 😉

  4. Jejeje. Pues el caso es que el rollo feminista me pasó desapercibido cuando la vi, pero el caso es que sí tiene sentido. De todas formas, no llegué en ningún momento a entrar en la película. Quien sabe si también tuvo culpa que fue una de las últimas de Sitges que vimos y la paliza que llevábamos encima era importante.

    Biiiicos.

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