SITGES 2011 – JUAN DE LOS MUERTOS

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No conozco una manera mejor de ponerle un broche de oro a Nunca Jamás en este 2011 que ceder este espacio a uno de mis compis cinéfilos festivaleros. Como prometió, Iban se ha currado la crítica de una de las pelis de Sitges que yo no pude ir a ver, una canallada terrorífica con olor a yuca con mojo y toneladas de sangre que llegará a las pantallas españolas el 5 de enero. Con ella os dejo:

Cuarto año de crisis económica global, revueltas en el mundo árabe, el pueblo indignado toma plazas y se levanta contra el orden establecido, caen tiranos y se reemplazan por regímenes aún más autoritarios. El mundo tal y como lo conocíamos parece tener los días contados. Este contexto histórico que nos ha tocado vivir es, sin duda, terreno abonado para un florecimiento del género zombie, esas películas (y series, y comics, y adaptaciones de clásicos literarios) que utilizan el terrorífico escenario de un Apocalipsis originado por una infestación de muertos vivientes como reflejo de los miedos y las esperanzas colectivas.

 

Hace un año tuve la oportunidad de dar mi opinión en este foro sobre un olvidable título zombie que sufrí en mi cita anual con Sitges, “The Dead”, y donde expliqué lo que no debe ser, a mi juicio, una “peli de zombies”. Gracias a Dios (es decir a George A. Romero), he tenido la oportunidad de resarcirme en esta edición del festival catalán y volver a creer, con el permiso de “The Walking Dead”, en el género de los caminantes difuntos; y todo esto es gracias a la muy solvente “Juan de los Muertos”.

 

El que suscribe visionó la película en un clásico maratón festivalero, a eso de las cuatro de la mañana, debe ser por eso que durante la proyección me sorprendiera a mí mismo pensando en que las imágenes que pasaban delante de mi retina tenían ecos de “Zombies Party”, “Cazafantasmas” y hasta de “Habana Blues”. Tres películas que nada tienen que ver entre si pero que, para mi mente somnolienta, confluían a la perfección en “Juan de los Muertos”. El film es una divertida comedia zombie – subgénero que en este apocalíptico 2012 ya merece un tratamiento propio –  plagada de referencias que, sin duda, colmarán las expectativas de los muy exigentes amantes del fanterror.

 

Ironía, incorrección y crítica a la realidad cubana. Y la fórmula funciona, vaya si funciona. El clásico grupo de supervivientes aparece representado por una caterva de picaros producto de la Cuba post (o no tan post) Fidel y liderados por ese antihéroe circunstancial que es Juan de los Muertos. Por su parte, los zombies son el resto de ciudadanos que, adormecidos y acoplados a una realidad obsoleta y asfixiante, sólo pueden rebelarse en forma de voraces muertos vivientes. Hay personajes sublimes como el de la vecina, Vladi California o Lázaro, y minutos absolutamente geniales como el propio final de la cinta o los partes informativos que emite la televisión cubana, y que son una auténtica “pedorreta zombie” en la cara del oficialismo cubano.

 

Cierto es que el ritmo de la película decae en algunos momentos y que hay bromas que se repiten con demasiada frecuencia, no obstante, “Juan de los Muertos” tiene vocación de convertirse en una película de culto que como todos sabemos no es sinónimo de obra maestra, pero ni falta que le hace.

Iban.

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