SHUTTER ISLAND

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Martin Scorsese ha encontrado nuevo muso. Como ya lo fuera Robert DeNiro al principio de su carrera, con 8 colaboraciones, la amistad que parecen haber trazado ahora Marty y Leonardo DiCaprio, nos está dejando un jugoso puñado de buenas películas: “Gangs of New York”, “El aviador”, “Infiltrados” y ahora “Shutter Island”.

Leyendo algunas críticas por ahí, los más severos con la cinta centran sus argumentos negativos en un adjetivo común: tramposa. Para mí, esto nunca ha sido motivo para cargar contra una película. Me encanta que me engañen. Me encanta observar cómo el prestidigitador ha hecho aparecer una paloma de entre sus manos vacías y no saber cómo. Las trampas deben existir, si están bien hechas y te dejan esa sonrisilla cuando todo acaba mientras piensas, “que cabrón, de donde se habrá sacado el pájaro”.

A priori, el tema de “Shutter Island”, parecía que podía convertirla en mi favorita. Un thriller oscuro y enfermizo, en un ambiente pesadillesco, lleno de conspiraciones y personajes ambiguos en donde un par de detectives deben investigar la desaparición de una reclusa de un psiquiátrico de métodos experimentales en el que se juntan la flor y nata de los tarados más peligrosos del país. Una película que, por su ambiente malsano y su fotografía fría, recuerda a las extrañas cintas que nos llegan del país nipón, donde saben imprimir a sus producciones de ese aire enrarecido que consigue mantener al espectador inquieto y alerta.

Sin embargo, aunque si comienzo a recordar escena a escena sólo encuentro buen cine, el resultado total me deja algo frío. Será el argumento, que intenta desmarcarse e impresionar y no lo consigue del todo, serán los actores, que están bien pero no consiguen emocionarme, será que yo no tenía el día, serán tus ojos de ciencia ficción, pero, de las 4 películas arriba mencionadas, “Shutter Island” es la que menos huella me ha dejado.

Y eso que la cosa empieza bien. Con un aire al Hitchcock más taquillero, Scorsese se adentra en la isla de los locos, siguiendo a los investigadores, envolviéndonos en un clima extremo, frío, lluvioso, hostil. Pero una vez situados allí, a la trama le cuesta avanzar. Lo hace como tirando de un enorme carruaje muy pesado, de forma lenta y forzosa, hasta llegar a unos 139 minutos algo excesivos.

Sin embargo, la película no me cansa. Se queda en una tierra de nadie en la que, ni me sumerge del todo en la cuarta pared, ni me hace remover el culo del asiento. En donde admiro las interpretaciones de DiCaprio, Ben Kingsley, Mark Ruffalo y brevemente de Max Von Sydow, Patricia Clarkson y Jackie Earle Haley, pero no me enamoro de sus personajes. En la que me interesa el desarrollo del guión pero no me emociono con sus giros. En la que salgo del cine con la extraña sensación de que he visto una buena película, pero en donde la suma total es algo más baja que cada uno de sus factores por separado.

Mención especial merecen algunos de los tratamientos de la imagen. Hay veces, en las que los protagonistas parecen estar pegados encima del fondo, como si se hubiera utilizado un croma de hace 25 años, en los que prácticamente se puede ver a Leo recortado contra el violento fondo isleño. ¿Esto está hecho adrede, en un homenaje a películas de otro tiempo o ha quedado así de cutre sin querer? Es lo que tienen los genios, que uno tiende a pensar que todo está calculado al milímetro y te quedas con la duda.

Por otra parte, DiCaprio continúa su evolución actoral a pasos agigantados. Quizá nunca se convierta en el actor camaleónico y todoterreno al estilo de Johnny Depp, Edward Norton o Jeff Bridges, pero cada vez consigue llenar más la pantalla, sabe rodearse de los mejores y está siempre a la altura.

Quién iba a imaginar dónde iba a llegar este chico cuando entró en la casa de los Seaver, ganándole en el duelo de sonrisas a Kirk Cameron en “Los problemas crecen”.

One thought on “SHUTTER ISLAND

  1. Vi en su dia Shutter Island, y debo decir que me pareció un poquito tostón. Vayamos por partes:

    Para empezar, está Di Caprio. Lo de ete actor ya es de traca, sigue poniendo la misma cara de “ey, no pienses que estoy solo bueno, además soy un actor de la ostia y me dejo tripita porque me la suda lo que penseis el comun de los mortales”.
    Lo cual hace que Di siga poniendo las mismas expresiones faciales desde hace innumerables películas y claro ese registro no casa en todos los papeles. Vamos que si Marty hubiera elegido otro actor, probablemente la cosa hubiera ido mejor. Por cierto magistral Ben Kingsley. La ambietación correcta, pero eso en películas con un presupuesto de sobra no es demasiado meritorio.

    Respecto al argumento y sus giros, son mas previsibles qelas reconciliaciones y divorcios de la Esteban. No es que yo sea superlisto, sino mas bien que en la obsesión de Marty por utilizar a Di, resulta que le pone como compañero a Mark Rufalo que le saca unos cuantos años al sonrisas. Y claro, escucharle llamarle jefe, chirria tanto que ya te hueles algo raro en esa pareja.

    En fin, no sigo que lo destripo todo.

    Scorsese, si lees esto, manda a tomar por culo al sonrisas y busca buenos actores que no jodan tus películas.

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