SGAE, DESCARGAS, ANTEPROYECTOS Y SALIDAS DE TIESTO

Photobucket

Como nos gusta hablar en este país. Nos ponen una caña y unas aceitunas delante y somos capaces de dar solución a los problemas de Pellegrini con el equipo blanco, de opinar sobre la ley de economía sostenible (o cualquier otra ley, propia o foránea), sobre los derechos de autor y la cultura gratis, de criticar la obra magna en la fachada de Belén Esteban o acabar con la crisis económica mundial antes de la segunda ronda. Somos así, joviales, cotillas, alegres…

Pero si en vez de compartir disertaciones delante de una barra de bar, lo hacemos a través del ciberespacio, la conversación suele ser única: SGAE, derechos de autor, manifestaciones de cantantes millonarios que se mueren de hambre, el precio de los cedés, las burradas de los políticos con respecto al tema y el cambio de fachada de Belén Esteban (sí, este tema es recurrente, ¿pero habéis visto lo que se ha hecho?).

Y es que Internet es un universo tan vasto, tan imparable, con tantas posibilidades, que intentar detener su avance es como tratar de detener el curso de un río con un condón. Las multinacionales intentan mantener su obsoleto y caduco modelo de negocio obviando los avances tecnológicos que permiten, por una parte, la difusión de la información a cada punto del mundo y, por otro, la capacidad de los creadores para parir su obra sin grandes corporaciones detrás. Un cineasta no necesita más que una cámara digital y un ordenador para filmar y montar un film y un músico no necesita un gran estudio detrás, pues el software necesario para lograr un disco de calidad está al alcance de la mano.

Eso no quiere decir, que los frikis que opinamos que la legislación debe cambiar, que el modelo de negocio audiovisual debe modificarse y que quien no coja el tren de la tecnología y quiera seguir lucrándose a base de desinformar al gran público no tardará en desaparecer, lo queramos todo gratis, como afirman los que no están dispuestos a asumir este cambio. Creemos en los derechos de autor, necesarios para que el artista viva de lo que hace, pero pensamos también que no se están repartiendo debidamente.

Photobucket

Cómo no, el principal partido de la oposición ha aprovechado para subirse al carro, a ver si rapiña votos de algunos despistados, cuando hace no mucho opinaban todo lo contrario. Que raro que estos cambien de opinión de una legislatura a la siguiente. No será por llevar la contraria. Aquí podemos ver al amigo Rajoy hablar de los “bloks” y de cómo los malosos pueden cerrárnoslos a las primeras de cambio dejando claro que sabe bien de qué habla.

Y todo esto nos lleva a la SGAE y a todas las tonterías que están haciendo últimamente, tantas que los propios autores están protestando contra su gestión (como el caso de Ángel Martín, Aviador Dro, Carmen París o Vetusta Morla), se producen discrepancias en el seno interno de la sociedad o salen informes desde la Comisión Nacional de Competencia acusándola de monopolio.

Pero la sociedad sigue a su bola, que si intento cobrar la recaudación de un concierto de Creative Commons, que si monto un holding de teatros y cines millonaria, que si recaudo en bodas, conciertos benéficos y demás fiestas de guardar… y la última, cobrar a las peluquerías por poner la radio. Según las últimas declaraciones de la SGAE, esto se viene haciendo durante años y sólo en aquellas que tienen hilo musical en el local, pero las peluquerías catalanas dicen que no es así y que tratan de cobrarles un canon al mes por encender el aparato en el establecimiento. Por ello han sacado el cartel que corona este post.

Para comprobar la información de primera mano (y aquí llegamos a donde estaba intentando, como siempre, de forma concisa y sin ningún rodeo), Ana Morgade, colaboradora del programa de Andreu Buenafuente, se hizo pasar por una peluquera y llamó a la sede de la Sociedad General de Autores Españoles para preguntar por el tema. Con tan buena suerte, que le cogió el teléfono una señora tremendamente informada y capacitada para responder a sus preguntas, de verbo fácil y recursos inagotables. Quizá se tenía que haber quedado callada y pasar a la humorista con alguien más capacitado, pero así se las gastan las grandes organizaciones, en plan mafiosos sicilianos. Para qué informar si podemos sentenciar.

Os dejo con la impagable entrevista.



P.D. La viñeta es una genialidad de Manel Fontdevila, humorista que publica sus ideas en el diario Público. Podéis visitar aquí su blog.

6 thoughts on “SGAE, DESCARGAS, ANTEPROYECTOS Y SALIDAS DE TIESTO

  1. Reparito: muchas gracias. Joe, con público así da gusto escribir chorradicas.

    Xabres: Autor do autor… é unha boa teoría. Non demos moitas ideas…

    Saludos.

  2. Qué guay o post!!! Non sei se quedarme co comentario da menestra de cultura ou co de “es una explicación muy larga… no muy clara… yo no sabría decirle…” Da gusto cos profesionais deste país.
    E tamén me gusta o cambio do blog, aínda non o vira.
    Biquiños!!

  3. Masé: eu tampouco sei con qué quedarme… son tantas as tonterías que é difícil escoller unha. De todas formas, é unha boa maneira de admirar a estupidez humana en todo o seu esplendor.

    Otro de Sanci: a estas alturas las tijeras me temo que no hacen nada, yo creo que no sangran. Hay que empezar a probar con crucifijos, ajos, balas de plata…

    Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.