PONYO EN EL ACANTILADO

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¿Os cuento un chisme? Así, en plan secretito, entre vosotros y yo, sin que se entere nadie más. Pues un amigo de un amigo del primo del vecino de un rotulista de tebeos ánime que conoce al que le recoge la ropa para el tinte al sobrino de Miyazaki, me ha contado de buena tinta que Hadao Miyazaki… sí hombre, ya sabéis, el abuelote responsable de películas como “La princesa Mononoke” o “El viaje de Chihiro”. ¿Situados? Bien, pues, como decía, Hadao Miyazaki  últimamente no se hablaba mucho con su hijo, Goro Miyazaki, depués de que el primero dijera del segundo, cuando empezó a hacer su film de debut, “Cuentos de Terramar”, que no estaba preparado para embarcarse en un proyecto de ese calibre. Pues me ha contado, que se ha basado en su hijo, para dar forma al niño protagonista de su nueva película, a ver si limaban asperezas. Y visto lo visto, no es por malmeter, pero si el hijo no le perdona después de parir un personaje tan delicioso, es que no tiene corazón.

El caso es que Miyazaki ha dejado de lado la parte oscura y profundamente metafórica de sus últimas películas para construir un cuento para niños, más sencillo pero no por ello más simple: la historia de un pez enamorado de un niño que quiere volverse humano para estar con él. Una fábula en donde no hay malos, los personajes caen simpáticos (que lance la primera piedra el que no quiera achuchar a Ponyo todo el rato, que será catalogado como ser inerte carente de sentimientos) y en la que le queda tiempo para plasmar alguna de sus constantes, como el respeto a la naturaleza, los personajes femeninos con gran carácter o su manía de tratar a los niños como si fueran seres pensantes y no animales con el raciocinio de una ameba, como hacen muchas películas de animación.

Una animación tradicional cuidada y plagada de detalles, una banda sonora envidiable a cargo de Joe Hisaishi y la frondosa imaginación de Miyazaki vuelven a brillar en la historia del pececillo enamorado. De nuevo toman forma ante nuestros ojos personajes entrañables, criaturas que cambian de aspecto con la maleabilidad del blandi-blup y entrevemos la extensa mitología que tienen en el país del sol naciente.

Una película perfecta para acercar a una sala de cine a los más pequeños, como hace tiempo que no se hacen. ¿Cuál es la última película de animación tradicional, genuinamente infantil que recordáis, en la que los mayores no tuvieran la impresión de estar tirando dos horas de su vida al contenedor de basura? A la espera del resurgir de la sección de animación artesana de la Disney, si es que llega a producirse, el mago nipón es uno de los últimos reductos que resisten a la idiocracia generalizada en el espacio cinematográfico dedicado a los más pequeños.

Si tenéis alguna excusa en forma de hermano, sobrino, hijo o niño prestado por debajo de los ocho años, no dudéis en dar el paso al frente para acompañarlo a una sala. Si no, no os queda otro remedio que admitir que a veces, os encanta seguir sintiéndoos niños.

 

P.D. para Palita: aquí tienes una buena oportunidad para acercarte a una de las películas de nuestro trato en pantalla grande. Si por casualidad llega a algún cine de la ciudad compostelana, no pierdas la oportunidad.

Leer critica Ponyo en el acantilado en Muchocine.net

6 thoughts on “PONYO EN EL ACANTILADO

  1. Y es que Ponyo es mucho Ponyo… es una Obra Maestra en toda regla, ¡y que todo el mundo debería de ver! Por desgracia hay mucha gente que se deja llevar por los prejuicios 🙁

    Por cierto, es Hayao, y no Hadao 😉

    Saludetes varios

  2. Compa Heitor, ya la ví, y me encantó. Como bien apuntas, es una de las ventajas de tener un peque, siempre te da la coartada perfecta para “aventuras” de este tipo; y, en este caso, afortunadamente, bien que me ha venido…

    Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

  3. Cobardes, usando niños como escudo para ver obras maestras de la animación… Jejej.

    Muy bien, veo que tus reflexivos comentarios últimamente afectan sólo a pelis decentes. Seguro que la semana que viene cambio de idea sobre esta frase.

  4. Neovallense: es cierto, hay mucha gente con prejuicios y que ha crecido demasiado para disfrutar una peli infantil. Espero que no nos convirtamos nunca en gente de esa calaña!!

    Manuel Márquez: en este caso me encantaría saber la opinión del Peque, si le gusta más Ponyo, Toy Story, Pocoyó o los Teletubbies. En este campo, ellos son los verdaderos maestros.

    Ana: no te confíes, que la siguiente frikada está al caer y podrás volver a criticarme a destajo por mis gustos erráticos, jeje.

    Saludos a todos.

  5. XDD Yo me decanté por la última opción y convencí a un amigo para ir a verla en Madrid en versión original subtitulada ^^

    Ponyo Ponyo Ponyo sakana no ko! ^^

    kimuko

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