PIRATAS DEL CARIBE: EN MAREAS MISTERIOSAS

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Quién le iba a decir a la Disney que lo que empezó como una película familiar de aventuras basada en una de sus atracciones más famosas, acabaría siendo una enorme máquina de generar beneficios y un vehículo de lucimiento para uno de los actores más talentosos de su generación, el burtoniano Johnny Depp.

Supongo que muy pocos en las oficinas de la antigua fábrica de sueños (hace tiempo que le cedió el puesto a los locos genios de Pixar) se esperaban que aquella primera película protagonizada por Orlando Bloom y Keira Knightley y secundada por el ya citado Depp, aumentara de tamaño hasta el fenómeno en el que se ha convertido. Por supuesto que esperaban que generase beneficios; tenía un argumento sólido y sencillo, apto para los ojos de todos los miembros de la casa, tenía peleas a espada, piratas de buen corazón pero gamberros, muertos vivientes graciosetes, romance, acrobacias… era un producto muy bien pensado para convertirse en blockbuster veraniego. Entonces, llegó Johnny Depp, pasó olímpicamente de las recomendaciones de esos tipos convencionales, sosos, encorsetados y aburridos que controlan el aparato cinematográfico jolibudiense y que poco o nada entienden de cine, cuando le decían que era una locura interpretar a un pirata que parecía de la otra acera y le puso esa chispa de magia que convierte a las buenas películas en películas inolvidables.

Pero la magia se perdió. Bueno, primero se perdió y luego se hundió en la sima más profunda de los mares del caribe y la presión hizo que implosionara, para no quedar el menor rastro. En las siguientes dos películas se cargaron el legado que había construido la primera. Todo se convirtió en un espectáculo alrededor de Depp, que seguía manteniendo el tipo en medio de argumentos cada vez más vacuos e imbéciles.

Ahora nos llega esta última entrega de la saga y, aunque mejora sustancialmente la debacle de la anterior película, cosa no muy difícil, no consigue ni por un momento asomarse a la grandeza de la primera. Quitados de en medio los dos protagonistas de la trilogía, para abaratar costes, sólo queda Depp y su capitán Jack Sparrow para intentar mantener el interés, ayudado por otro gigante de la interpretación, el australiano Geoffrey Rush y con las incorporaciones de nuestra Pe, aportando el toque latino y racial y por Ian McShane aportando carisma. Lástima que estos actores tengan que lidiar con una trama desordenada y con unos diálogos muy pobres y, sobre todo en el caso de McShane, con un personaje tan endeble y desdibujado que da penita.

Esta cuarta parte de los piratas caribeños, se queda en un conjunto de clichés que los guionistas unen con considerable falta de ganas. Pongamos un tesoro típico, digamos la fuente de la eterna juventud, cojamos a un pirata que aún no habíamos usado, Barbanegra mismo, aderecemos con cuarto y mitad de sirenas con mala leche y añadamos un poco de tensión sexual a lo “Luz de luna” entre Sparrow y un antiguo ligue. Agitamos un poco y un alumno de la E.S.O. podría sacar un guión parecido. Quizá con más faltas de ortografía, pero no mucho más caótico.

Aún así, salvan la papeleta algunas escenas de acción muy bien rodadas. Si aceptamos que debemos desconectar las sinopsis neuronales y nos limitamos a reírnos de la sublime caracterización de Depp y a dejarnos llevar por los efectos especiales, podemos llegar a comernos las palomitas entretenidos.

Eso sí, yo me ahorraría el dinero extra de las gafitas del timo del 3D, pues, aunque yo ya opté por verla en plano, hay amiguetes como el Neovallense que sí que cataron la tercera dimensión y constataron, una vez más (y van ya demasiadas como para fiarse), que el truquito se está convirtiendo en un sacacuartos sin más sentido que el de intentar batir records de taquilla.

3 thoughts on “PIRATAS DEL CARIBE: EN MAREAS MISTERIOSAS

  1. De acuerdo con usted, aunque a mí la segunda y tercera entrega pirata me resultaron mucho más entretenidas que ésta; pero quizá todo se deba al timo de las 3D, que me causó tal enfado que no me dejó disfrutar de lo que ocurría en la peli… No me estrañaría, ciertamente.

    Salutations

    PD: Por cierto, una fecha que hay que apuntarse es el 16 de septiembre, que se estrena en España lo “nuevo” de Ghibli.

  2. jferreiro: pues habrá que ir planeando!!

    Neovallense: Jo, pues a mí me pareció una castañaca muy difícil de alcanzar. Pero vamos, que después de la primera podían haber cortado perfectamente y hubiera quedado una joyita.

    Saludos.

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