PELICULAS PARA NO DORMIR VI

Fin de la serie… con broche de oro. La última película para insomnes levanta la media de la serie con una historia con sabor añejo.

La firma Paco Plaza, amigo de Jaume Balagueró, que dirigía otro de los grandes episodios de esta pequeña saga: “Para entrar a vivir”. Ambos se metieron a la aventura de dirigir al alimón aquella extrañeza llamada “O.T. la película”, documental con bastante clase que seguía una gira con los primeros triunfitos, y que también tenía algo de cine de terror. Ahora los dos se han mojado colando dos pequeñas joyas para la televisión.

Esta vez realmente no estamos ante una película de miedo propiamente dicha. Sí que hay algún momento gore, o algún otro de tensión, pero todo está tomado con cierta ironía y cachondeo, lo que no le resta interés, si no más bien todo lo contrario.

Para la gente de mi generación (algún año arriba, algún año abajo), “Cuento de navidad” le dejará en la boca un agradable regusto de otra época. Una época que sabía a películas como “Los goonies”, “E.T. el extraterrestre”, “El retorno del Jedi”, “Karate kid” o “Los bicivoladores”. Una época en la que se salía en pandilla a montar en bici, se probaban en la calle los walkie-talkies y donde aún no existían las consolas de videojuegos. La razón es una ambientación genial en medio de la cual una pandilla de chavales se encuentran una atracadora malherida y tirada en un profundo agujero y que les embarca en una curiosa aventura.

Como sucede en “Toy story” los rostros de los adultos no aparecen en escena, con la excepción de la atracadora antes mencionada y las películas que ven los niños. Así, ellos llevan con gran acierto todo el peso de la película. De todas formas, la única conocida (por mi) es la única chica de la pandilla, la actriz Ivana Baquero, muy de actualidad ahora mismo por ser la protagonista de “El laberinto del fauno”.

Mención especial a una parte de la película absolutamente descacharrante protagonizada por Elsa Pataki y Loquillo, inmensos los dos, y haciendo gala de un sentido del humor muy sano.

Pues eso, que se acaba aquí una gran iniciativa, de riesgo, de esas que no se suelen tomar en este país que parece que no da remontado el reto de llevar a la gente al cine. El esfuerzo de un puñado de directores con ideas, la mayoría de ellos muy jóvenes, que esperemos que nos traigan un montón de grandes películas, y si puede ser, un buen puñado de sustos.

Ala, todos a dormir.

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