MUESTRA SYFY 2012 – JOHN CARTER

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Remato con un festival y comienzo con otro, aunque estén separados cinco meses de por medio. La cita anual con la muestra que organiza y patrocina el canal fantástico SyFy. Un acontecimiento al que somos leales un grupo de elementos variopintos que resistimos ahora y siempre al invasor en forma de blockbuster. Una ocasión para comprobar qué se cuece en el campo del cine de género y de la serie B. Unos días para reencontrarse con nuestra querida Leti y disfrutar de su desparpajo, espontaneidad, risa contagiosa y sinceridad. Lo que viene siendo una reunión familiar en un salón muy grande y con butacas, como muy bien lo definió Leticia Dolera en una de sus apariciones.
Este año el tema que inspiraba la muestra era el cacareado fin del mundo que, se supone, que predijeron los mayas, hace chorrocientos años para este 2012. El listo que supuso esta teoría, se basaba en el aplastante argumento de que habían confeccionado un calendario que acababa justo este año. Por supuesto, pensar que el pobre maya que se encargaba de elaborar dicho calendario se cansara en algún momento y dejase el cincel quieto, es inimaginable, así que, habemus armaggedon.
Por tanto, ya que el tenderete que tenemos montado en el planeta (cada vez menos) azul se va al garete, los de SyFy decidieron hacer cambios en la muestra. Por una parte, cambiaba el lugar de reunión, del Palafox de los años anteriores a los céntricos cines Callao. Por otra, los abonos bajaban de precio hasta los 25 euros, lo que venía muy bien a nuestros precarios monederos. Eso sí, en lo que no cambiaron un ápice fue en la organización, tan caótica como siempre. Incluso hubo alguna nueva pedazo idea que nos tocó aún más las narices, con respecto al grandioso estreno que suele abrir la muestra.
En esta ocasión fuimos de nuevo cacheados y privados de nuestros dispositivos electrónicos a la entrada de la película, como el año pasado. Algo que, entiendo que no depende de la organización, sino de la productora que presenta la cinta. Unos tíos a los que no se les cansa la lengua diciendo  que somos malvados y egoístas, descargando pelis mientras ellos se arruinan, para luego tratarnos como potenciales delincuentes, requisando móviles que ni siquiera tienen función de grabación de vídeo, para no tener tentaciones de almacenar una película que se estrenaba, atención al dato, al día siguiente. De una película que ya se podía encontrar en la red, de querer obtenerla. Quizá deberían ser mejor aconsejados por su departamento de publicidad sobre cómo afecta esta estupidez a su imagen.
Lo que sí está en manos de la muestra es proyectar un film en versión doblada en una reunión repleta de frikis hijos del siglo XXI, acostumbrados ya a ver series americanas recién salidas del horno, que comienzan a apreciar la primordial importancia de la voz del intérprete en su actuación. En una muestra en la que el resto de películas se emiten en VOS (con excepción de la sesión de “Trash entre amigos” en la que lo importante es el cachondeo de la butaca y no la película en sí.
En fin, el caso es que, con dudoso criterio, deciden mostrar una de las películas más comentadas en la red antes de su estreno, sin sus voces originales, lo que le quitó encanto a raudales. Bueno, eso y que el resultado, en general, no llega al nivel de las expectativas generadas por la adaptación de una novela que cuenta con un gran número de fans. Por mucho efecto digital, diseño conseguidísimo de personajes o 3D remolón con que contara la cinta de marras.
Para quien no sepa quién es este John Carter, yo me informo y se lo cuento, que para eso estamos. El personaje proviene de una serie de capítulos que aparecieron en la revista “All story weekly” entre julio y septiembre de 1911 y que se juntaron en la primera novela de sus aventuras en 1912, escrito por Edgar Rice Burroughs, que como bien sabéis es también el padre del mítico Tarzán de los monos. A esta primera novela, seguirían nada más y nada menos que diez más, hasta 1964, creando una mitología bien jugosa de este guerrero victoriano pionero en Marte.
Mucho se venía hablando de la traslación de John Carter a la pantalla grande y fue la Disney la que se hizo con los derechos para materializarla. Tras mucho, mucho tiempo (se habla que varias adaptaciones se venían paseando por los despachos desde el siglo pasado), uno de los niños bonitos de la iluminada Pixar, Andrew Stanton, director y co-guionista de “Bichos, una aventura en miniatura”, “Buscando a Nemo” y “Wall-e”. Una opción, a priori, perfecta para llevar a cabo la empresa.
La historia arranca con una herencia. La de John Carter a su sobrino preferido, que acude al abogado de la familia para recibir un diario de las andanzas de su tío, donde le relata su fantástica aventura en la búsqueda de oro por las minas perdidas del far west. En una de estas, escapando de los indios, se esconde en una cueva y, allí pelea contra una especie de monje extraño que se le aparece de entre las profundidades de la caverna. Al final, se hace con una especie de medallón que le transporta a Marte, donde se encuentra con un montón de razas alienígenas extrañas, una bella princesa de la que cae prendado, una especie de perro azul ultrarrápido y una guerra en medio de la cual se verá envuelto.
Después de tanto tiempo que se han tomado para pulir el guión, para dar forma a la historia, para decidir quién sostenía la batuta, para intentar armar una historia épiica y heróica, posible punto de partida para una saga, el resultado me parece bastante pobre. Sobre todo en cuanto a guión. 132 minutos que podrían, perfectamente, haber sido algunos menos en los que hay diálogos de esos que dejan con un sonrojo o una carcajada, a elección del respetable (tratándose de una platea como la del festival, la carcajada está asegurada).
Lo mejor, sin duda, los momentos de acción pura y dura, con el tal Carter repartiendo mandobles con la espada, con saltos estratosféricos, cargándose bicharracos gigantescos. Es en esos momentos, en medio de seres nacidos a golpe de pixel, cuando Stanton se gusta de verdad. De hecho, el que la actuación de algunas de las razas supere con creces a algunos de los humanos, dice bastante sobre lo que realmente le mola al director.
Entre el plantel, podemos encontrar de todo. Todo un peso pesado como Mark Strong, en el papel antagonísta, el siniestro personaje que maneja los hilos, dando una lección de sobriedad, a un novato en la industria como Taylos Kitsch, que cumple su función de héroe, sin que se le eche nada en falta y sin destacar sobremanera y a unos ojos como los de Lynn Collins, que aparte de belleza no es capaz de aportar demasiada credibilidad.
En cuanto a las voces de los marcianos, doy gracias a la muestra por no permitirme escuchar el trabajo de gente como Samantha Morton, Willem Defoe o Thomas Haden Church.
En fin, la apuesta parecía asegurada, pero John Carter definión un inicio descafeinado de una muestra que no tendría grandes sobresaltos. Para ser un fin del mundo, parecía presentarse el tema muy tranquilico.

2 thoughts on “MUESTRA SYFY 2012 – JOHN CARTER

  1. Ains… a mí no es que me apasionara la película, pero un aprobado de 5/6 le daba, como a otras muchas de acción que han triunfado en la cartelera. Me da penita que el tal Andrew haya fracasado en taquilla

  2. No es una obra maestra, desde luego, algunos diálogos rechinan, por supuesto, a los protas lesfalta algo, también, pero a mí me gustó xD

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