MUESTRA SYFY 2012 – DÍA 2

I’m back.

Después del genial viaje por tierras usamericanas, empapándome de los paisajes de “Bullit”, “Fuga de Alcatraz”, “Ocean’s eleven”, “Thelma Louise” e incluso algún detallito de “Psicosis”, vuelvo con las pilas renovadas, la piel curtida por el viento del desierto y los bolsillos bien vacíos. Algo que favorecerá las estancias en casa delante de la pantalla, que es un hobbie bien barato.

Así que, sin más dilación y emplazando a otra ventana temporal alguna que otra narración de los paisajes de la Yankilandia profunda, procedamos a continuar con lo que habíamos aparcado; los cuatro días de muestra Syfy, cita anual de frikis, colgados y admiradores de la sonrisa de Leticia Dolera.

El segundo día se presentaba repleto de originalidad, locura, imaginación y un intenso aroma a serie B, Z y de ahí para abajo. Tres películas y una gamberrada con variaciones apocalípticas como denominador común que llenaron la tarde del viernes agotando el remanente, ya bajo, de fuerzas de la semana. Estas fueron las afortunadas.

HELL

Photobucket

El efecto invernadero, el cambio climático, la dejadez de políticos, autoridades competentes y demás demagogos sin escrúpulos, por fin han logrado convertir nuestro planeta en un infierno al borde de la inhabilitabilidad. Por el día, el sol impide salir a la calle sin cubrirse cada milímetro de epidermis y la comida y, sobre todo, el agua, se han convertido en escasos tesoros.

En ese cegador y reseco panorama tratan de sobrevivir Marie, su hermana Leonie y el pseudo-novio de la primera, Philip, que recorren polvorientas carreteras a bordo de un viejo automóvil, intentando conseguir en desiertos escenarios, los bienes necesarios para sobrevivir y seguir adelante, en busca, quien sabe, de un paraje algo más benigno que les permita establecerse.

Una peli de ascendencia germana e historia cuidada, apadrinada por el apocalíptico cinematográfico por antonomasia, Roland Emmerich, que pega sorbitos de diferentes estilos y géneros. A ratos road-movie, a ratos thriller claustrofóbico, a ratos terror atávico. La más seria de las cuatro, recorre un camino muy claro, sin detenerse en virguerías, apostando por dejar a los protagonistas indefensos en medio de un universo que, por unas o por otras, pretende eliminarlos.

Buen comienzo.

STAKE LAND

Photobucket

Usamérica es un hervidero de vampiros y las opciones para sobrevivir no abundan. Quizá tengas suerte y encuentres una comunidad que te acepte y bajo cuya tutela puedas creerte en una burbuja. Quizá no tengas tanta suerte y tengas que comulgar con alguna de las extremistas sectas religiosas que han proliferado a raíz del apocalipsis vampírico. O, la más molona, puede que, después de que un monstruo sediento de sangre se coma a tus progenitores, seas adoptado por el cazador de chupasangres más chulesco, testosterónico y heróico del planeta. Un émulo del Burt Reynolds más machote que te enseñe todos lo necesario para molar un montón, desde el manejo de la estaca como si de nunchakus se tratase, hasta la iniciación en los placeres de la carne a cargo de experimentadas señoritas.

Instalada en la serie B más autoparódica (aunque hay que decir que más de uno dudaba de que el humor fuera premeditado), la película es el clásico viaje del héroe que aprende del maestro, con un aire comiquero y que de tanto tópico acaba por ser original. Una pareja imposible que, por el camino, recogen y adoptan a una embarazada, una monja violada y un negro… ¿puede ser tan típico sin ser a propósito? Yo creo que no.

Un festival de sangre y risas con frases épicas tales como: “y de repente, todo se vino abajo por culpa de aquellos vampiros tirados desde helicópteros por unos locos religiosos”. O algo así. Tremendo.

HOBO WITH A SHOTGUN

Photobucket

Difícil vida la de vagabundo. De aquí para allá, sin más equipaje que un sucio hatillo, buscándose la vida de ciudad en ciudad, buscando los trabajos que nadie quiere, dependiendo de la caridad y la bondad humana, que tan poco abundan. Y más difícil aún si llegas a una ciudad sin ley, corrompida, con ciudadanos atemorizados por una familia de locos mafiosos, homicidas y maníacos.

El vagabundo sin nombre, sin embargo, está curado de espantos y la experiencia le dice que siempre es mejor mantenerse al margen. Eso es lo que intenta, hasta que su moral le empuja a ayudar a una prostituta en problemas y eso lo enfrenta a la sádica familia. Así que, se le hinchan las bolsas escrotales y se convierte en un vagabundo con escopeta, capaz de enfrentarse a un sistema corrupto, repartiendo cera, tiros y mala baba en una escalada de violencia delirante.

Salido de uno de los falsos trailers que adornaban la sesión Grindhouse de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez, al igual que “Machete”, “Hobo with a shotgun” es un auténtico y genuino producto de serie Z. Un revival de aquellas películas de ínfimo presupuesto que poblaban las televisiones usamericanas de los 70, con sus colores saturados, su espíritu punk y sus ganas de desmadrar a lo grande. Además, cuenta con una leyenda cinematográfica incomparable, el replicante más filosófico, cuyos recuerdos se perderán como lágrimas en la lluvia. El desaparecido Rutger Hauer.

Un despelote gamberro que cuenta con los suficientes alicientes como para divertir durante hora y media de violencia con sabor a añejo.

TRASH ENTRE AMIGOS – STONEHENGE APOCALYPSE

Photobucket

Por último, en la sesión gamberra, nos esperaban Nacho Vigalondo, Rubén Lardín, el señor Ausente y Raúl Minchinela, con una nueva velada de Trash entre amigos. Una iniciativa que pretende llevar a un auditorio la experiencia de compartir una película de calidad deplorable entre un puñado de colegas descerebrados, permitiendo los comentarios más marcianos y absurdos a voz en grito.

¿El film elegido para tal destripe? El caso es que da lo mismo, mientras sea basura de la buena. En este caso, un producto aneuronal de la propia casa que organiza el festival, llamado “Stonehenge apocalypse”, en donde el mundo está al borde de la aniquilación gracias a un puñado de piedras.

Un grupo de científicos descubre que Stonehenge es una especie de mecanismo que interconecta pedrolos por todo el mundo capaces de provocar rayos malignos que traerán consigo la destrucción de la raza humana. Menos mal que ahí están los militares de turno, cada uno vestido con el disfraz del chino más cercano, para enredar un rato mientras el héroe descreído soluciona el misterio y desactiva, siempre en el último segundo, el mortal y pétreo cachivache.

Un sinsentido con efectos de Photoshop que sirve para soltar la lengua a los cuatro lenguaraces con micrófono, que consiguieron despertar carcajadas y aplausos, alguna que otra vez.

En resumen, un segundo día de festival curioso, que no defraudó a casi nadie y que trajo mucha más expectación que el supuesto pelotazo que abría la muestra. Cuatro películas que, seguramente, no pasarán a la historia del cine pero que, probablemente, contengan mucho más amor por el celuloide que el que se pueda encontrar en la cartelera de un día normal.

Bueno, vale, dejémoslo en tres.

4 thoughts on “MUESTRA SYFY 2012 – DÍA 2

  1. En algún momento seguro que se pone medio serio… títulos de crédito o similares. Pero me niego a creer que la escena del salón, con cazavampiros leyendo el periódico y premamá calcetando, o los dos tortolitos que se enamoran disparando a los vampiros zombies con ballesta, los haya escrito el guionista pensando en segundas lecturas faulknerianas.

    Pero es cierto, se recuerda con cariño, como si de un tío abuelo entrañable se tratase.

    Abrazos Plissk!!

  2. Veo que te has propuesto terminar con la Muestra antes de que empiece Sitges xD

    Oye, que Rutger Hauer no está desaparecido, está vivito y coleando de hecho… y trabajando mucho además (tiene 6 pelis por estrenar, según IMDb).

    “Stake Land” tiene sus ratos serios, pero el de la escena hogareña no es uno de ellos, de eso no me cabe duda, jejeje

  3. Ya, hombre, no quería decir que el hombre hubiera pasado al otro barrio, sino que era complicado, últimamente, verlo en películas de renombre. A ver si, poco a poco, consigue un impulso en su carrera que le sitúe donde merece.

    Y veo que tú y yo sí coincidimos en el aspecto humorístico de la tierra de estacas.

    Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.