MENTES EN BLANCO

 

 

En general, la cartelera cinematográfica en Navidad no presenta una calidad demasiado elevada. Suele estar llena de películas para niños, muchas de ellas con aspecto nada recomendable, como sucede ahora con Santa Claus 3 o Rantoncito Pérez. Si acaso algún blockbuster esperado se estrena por estas fechas. Así que a la espera de que llegue Spiderman 3, El motorista fantasma o Babel, nos arriesgamos con una película cuyo trailer prometía sorpresas y que algunos críticos habían comparado con Saw.

El arranque, en efecto, tiene un punto de partida similar a esta genial película de terror. Un grupo de personas se despiertan en un almacén sin saber, ni quienes son ellos mismos, ni como han llegado hasta allí. Tras observar que algunos de ellos están atados y otros no, rápidamente deciden que deben estar en dos bandos, pero que hasta que no recuerden nada es mejor que se alíen para intentar escapar de allí.

El comienzo es lo único que puede recordar a Saw, así como a Cube o Identidad, pero aquí se acaba todo símil. El resto de la película se encuentra plagada de tópicos, giros de guión con poca imaginación y una realización realmente horrorosa. A pesar de los intentos de un elenco con gran nivel interpretativo, al guión no hay quien lo salve. La trama se vuelve tediosa, y te encuentras esperando que llegue por fin un final que, como llevas intuyendo desde casi el principio, decepciona.

Por si esto fuera poco hay un par de momentos hacia el final del metraje que son tan surrealistas que no hay por donde cogerlos. Uno de ellos es un momento kleenex, en el que uno de los encerrados se pone a contar una historia de su infancia que no viene al caso para que recapaciten todos, se unan en un abrazo de amor mundial y se quieran mucho mucho. El otro es el momento de tensión previo al desenlace en el que todos se ponen a silbar cual jilgueros el himno de la alegría. Es para quitarle puntos en el carné de guionista al tipo al que se le ocurrió.

En cuanto al reparto, ni idea de quien les engañó para meterse en este berenjenal. Tenemos a Jim Caviezel, el Jesús de La pasión, Peter Stormare, el Abrucci de Preason Break, Greg Kinnear, el padre de familia de pequeña miss sunshine o Billy Pepper, el poli cabrón de Los tres entierros de Melquíades Estrada. Es como coger ingredientes de una tienda de gourmets para preparar la comida del perro (aunque quizá sea demasiado decir para estos actores, que aún tienen camino que recorrer).

Si lo se, pruebo con Santa Claus 3, a ver que tal.

 

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