LAS VIDAS POSIBLES DE MR. NOBODY

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Pues quien lo iba a decir. Ayer dije que hoy colgaría la crítica de esta película y voy y lo hago. Fuera de toda previsión, consigo escribir dos días seguidos en Nunca Jamás. A lo mejor me estoy desvaguizando o algo… jeje, seguro que es eso.

Sea como fuere, atraídos por el aire marciano y de ciencia ficción de esta coproducción franco-belga-canadiense y a pesar de saber de antemano que íbamos a tener que estar con el culo pegado a la butaca 140 minutazos, nos acercamos a ver esta rareza filosófico-futurista al servicio de Jared Leto. Una película con un punto de partida interesante, con un desarrollo algo errático y a la que le pesa bastante su excesivo metraje, ya que, en realidad, no tiene demasiado que contar.

Estamos en el año 2092 y las pantallas de todo el mundo siguen en directo los últimos días del último hombre mortal del planeta. El señor en cuestión tiene ya la nada despreciable edad de 120 tacos y, como es lógico, sus recuerdos se encuentran ligeramente deslavazados y su memoria va perdiendo trocitos en la laguna del olvido. Un joven periodista se cuela en su habitación para hacerle una última entrevista y un doctor con un tatuaje que es una mezcla entre Mike Tyson y Coto Matamoros intenta hacerle recordar quién es.

Así, el anciano nos irá contando su niñez y su juventud… o más bien sus niñeces y juventudes, hilvanando un multiverso de los caminos vitales nacidos de decisiones y casualidades a lo largo de su existencia en donde el tiempo se tuerce y ramifica sin saber nunca qué parte corresponde a la realidad y cual a la imaginación del narrador.

El punto de partida prometía y la realización, con montajes rarunos y una fotografía cuidada y preciosista (que recuerda un poco a “Requiem por un sueño”, protagonizada por el mismo actor), ayuda a meterse en la mente de Nemo Nobody, el protagonista de la historia. Cuando al principio las posibles vidas de Nobody empiezan a desdoblarse, con el tiempo corriendo hacia delante y hacia atrás y no se sabe muy bien qué está contando el director, caí en el relato con esperanzas, pero poco a poco todo se torna demasiado repetitivo.

Todo gira alrededor del concepto del amor y de la existencia, pero aunque esto pueda parecer profundo y elaborado, el relato acaba convirtiéndose en una bonita carcasa con un interior lleno de humo, sin peso. Tres mujeres e infinidad de posibles finales se van intercalando mientras mi paciencia se iba agotando poco a poco. Tan solo el gran trabajo de los actores, muy especialmente el de un entregado Jared Leto, tanto en sus papeles de joven, como en el de anciano,  muy bien acompañado por Diane Kruger y Sarah Polley como dos de sus posibles medias naranjas, consiguieron mantener mi atención hasta el final.

Un final que se queda a años luz por debajo de su interesante comienzo, que no consigue ofrecer el más mínimo debate interno y que me pareció simplón hasta la médula. Lo que comienza siendo un enorme chicle que promete un montón de sabores distintos, acaba siendo un pedazo de goma insulso que se hace bola en la boca.

Sin embargo, antes de llegar a ese insípido desenlace, la película va pegando altibajos a lo largo del desmesurado metraje. Al tratarse de historias divergentes con el mismo personaje central, hay algunas que lograron interesarme mucho más que otras, unas están mucho más desarrolladas mientras que el resto las ventila en unas cuantas pinceladas y algunas poseen más alma que las restantes, con lo que el total queda bastante descompensado.

La impresión general es que, Jaco Van Dormael, el director, trata de abarcar mucho más de lo que puede. La película se toma demasiado en serio a sí misma e intenta plantear preguntas que resultan menos interesantes a medida que se profundiza en ellas. No es que siquiera trate de contestarlas, ni tampoco es lo que yo le pido, sino que al final todo es demasiado simple y demasiado recargado, con un poso de intelectualidad de pacotilla que acaba sacándome de la propuesta.

De todas formas, aunque la valoración general de la película no pase de ser interesante, todo hace presagiar que sus dos máximos responsables nos darán más de una alegría en esto del cine. Por un lado, Jared Leto, que ya demostró una intensidad y un carisma abultados en la ya nombrada “Requiem por un sueño” y por otro, Jaco Van Dormael, con un par de películas a sus espaldas con buenas críticas, que me han generado bastante curiosidad: “Totó el héroe”, con un argumento que parece tener lazos en común con esta última y “El octavo día”, que por lo que he leído parece una especie de “Rain man” a la francesa.

Apuntadas quedan.

3 thoughts on “LAS VIDAS POSIBLES DE MR. NOBODY

  1. Estoy de acuerdo… es una peli muy interesante que falla en varios puntos. De todos modos, lo que me dejó patidifuso es el homenaje (declarado) / plagio de los amantes del circulo polar… me hizo sonrojar…

  2. Pues aún no he visto “Los amantes del círculo polar” (lo sé, lo sé, la tengo entre mis pendientes, mi prima aún me echa la bronca cada vez que me ve por esto), así que no sé decirte.
    Pero lo que me pareció interesante, no fue la peli en sí, sino el punto de partida. La película me pareció… larga.

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