LA RED SOCIAL

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La segunda peli que nos separa del camino fantástico del festival catalán es una historia sórdida de engaños, manipulaciones, traiciones y mucho, mucho dinero. Un guión basado en un libro sobre el milmillonario más joven del mundo: el coquito Mark Zuckerberg, creador de Facebook; un tipo que no tiene demasiada buena prensa. No sé yo si por envidia malsana o por hechos reales.

Dicho así, podría parecer una película pasto de la sobremesa de alguna cadena sin un mínimo de interes por la calidad o, en el mejor de los casos, de estantería rinconera de videoclub. Un biopic chusco que pasara a engrosar una larga lista de personalidades que han visto desfilar sus vidas por infinidad de cintas de toda clase de pelaje. Pero cuando supimos, en su día, que el nombre del gran David Fincher (“Se7en”, “El club de la lucha”, “The game”) estaba al frente del proyecto, las cosas enseguida se vieron de otro modo.

Para mí, Fincher sólo ha cometido un tropezón en su filmografía, hablando siempre desde mi discutible gusto personal, obviamente, y es “El curioso caso de Benjamin Button”. Dos si contamos con su primer largometraje, la tercera parte del icónico octavo pasajero. La primera, aunque reconozca que está deliciosamente filmada y cuente con escenas geniales, acarrea otras que parecen surgidas de un anuncio plasta de Malboro y tiene una gran carencia que pesó sobremanera en mi visión del film, su total falta de pegada emocional. Será que me cogió con el día torcido o con talante de macho “ehpañó” sin sentimientos, pero las aventuras del señor Button me la traían bastante al pairo. La tercera parte de Alien, por su parte, se puede asumir como un encargo en el que poco pudo meter la mano el director, al tratarse de su primer largo y no la considero dentro de sus fallos. El resto, me gustó entre la excelencia (“Se7en”) y el gustoso entretenimiento (“La habitación del pánico”).

En esa búsqueda continua de Fincher por la variedad y la huida del conformismo, se encontró con el guión, basado en el libro de Ben Mezrich, de Aaron Sorkin , guionista de películas como “Algunos hombres buenos” o “La guerra de Charlie Wilson” y de una pedazo de serie como “El ala oeste de la Casa Blanca” (esto de peazo de serie lo digo sin haber visto ni un sólo capítulo, para que veáis lo que se puede fiar uno de mí), flipó con la cantidad de diálogos que ametrallaban las bocas de los personajes y se apasionó por la historia. Un guión que tenía más de 160 páginas llenas de réplicas y contrarréplicas, que tenían que meterse en 120 minutos de película, cuando la media normal en un film estándar es de una página, un minuto. Así que Fincher se pasó el rodaje diciéndole a sus actores que hablaran más y más deprisa en una búsqueda continua del hombre “Micro Machine”. Esta característica, unida a mi debilucho dominio del inglés hace que no pueda asegurar si las interpretaciones son buenas o malas, porque apenas me dio tiempo a mirar a la cara a Jesse Eisenberg, el protagonista, al tener que leer sus “speech” a toda pastilla.

Sin embargo, esta velocidad de diálogo, nunca vacío, siempre inteligente, siempre necesario y ocurrente, le da a la película un ritmo y una intensidad impresionante. Aquí importa menos la pericia de Fincher con la cámara, que su impresionante dirección de actores, una panda de chavales que clavan sus papeles, con mención especial al ya nombrado Eisenberg, que después de bordar su personaje en “Zombieland” de héroe alelado y contra su voluntad, se calza los zapatos y la mente de Zuckerberg con un carisma impresionante.

Fincher no pretende dejarnos un tapiz con la vida de Mark Zuckerberg y se centra en la creación y catapulta hacia el éxito de su famosa red social. Comienza dándonos, en un par de escenas, una idea muy clara de la personalidad del protagonista en forma de venganza despechada y enlaza ésta con la idea de la red, quizá copiada, en su semilla más primigenia, a unos elitistas alumnos de Harvard. A partir de ahí, nos retrata la soledad del genio, muchas veces buscada por él mismo por culpa de su soberbia y, en una carrera marcada por la velocidad de fraseo, nos lleva hacia delante y hacia atrás en el tiempo, desde las demandas por varios frentes que tratan de sacar alguna tajada a la millonaria idea, hasta el camino que llevó a ese momento.

El director trata de no juzgar las acciones de los personajes y llena la historia de una galería de personajes sin verdadera maldad, guiados por sueños, pequeñas vilezas humanas, envidias y buenos propósitos, pergeñando un cuento sin moralina ni enseñanza salvo, quizás, la idea de que por todo el éxito y fama que podamos conseguir, éste será un triunfo amargo si no lo podemos compartir.

Fincher, cómo te echaba de menos.

4 thoughts on “LA RED SOCIAL

  1. PELICULON. El mejor guionista de Hollywood (Aaron Sorkin) y el gran David Fincher hacen el tandem perfecto para la mejor pelicula del año, hasta el momento. Huele tanto a Oscars…

  2. A mi también me gusto, aunque casi me da algo intentando leer a esa velocidad los diálogos…

    Iban, aún tengo una conversación pendiente contigo para que me expliques bien lo de que puedan hacer una “biopic” de este tipo, sin consentimiento del amigo Mark Zuchgashgadgambener este.

  3. Humm, está peli no sé si acabaré viéndola a pesar de que me llama mucho la atención… Una pregunta, ¿”The Game” te parece una buena película? Sí, es entretenida, pero vamos, a mí al menos no me resultó un gran film. Y “El curioso caso…”, salvo esos momentos Marlboro, a mí me encanta…, aunque eso ya lo sabes, jujuju…

    Saludossss

  4. Iban: mmm, la mejor peli del año no podría decirlo yo alegremente. Al mismo nivel me parece que están tanto “Origen”, como “Toy story 3”, e incluso me atrevería (mi segundo nombre es riesgo) a decir que esta última está incluso algo por encima. Es una lección de cine tan grande…

    Elisa: creo que la clave está en haber basado la película en el libro y no directamente en el personaje. Así, toda reclamación debe ir directamente al autor del libro y no al del guión ni al director. Recovecos de leguleyos.

    Neovallense: “The game” no sólo me parece una buena película, sino que me parece una gran película. Desde luego, Fincher sabe elegir sus guiones y esa me atrapó muchísimo. No pasó lo mismo con el cansino Benjamin Button y sus postales en Technicolor.

    Saludos.

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