LA PORTERÍA DE TANNHÄUSER – MARVEL VS. DC ¡FIGHT!

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Buenos días, queridos cotillas estelares,

Hacía mucho que no veníais por la portería y tengo aquí unos encurtidos dagobahianos que se me estaban poniendo malos, así que, sentaos alrededor del saloncito y hablemos de maledicencias.

Hoy, en vez de un repaso por los cotilleos más sonados del universo cinematográfico, os propongo otro tipo de ejercicio. Una comparación de los rumbos que están tomando los dos clásicos rivales superheróicos, ya que acaban de salir, en estos días, sendos avances de sus próximas y respectivas películas. Hablamos de Marvel y DC y de sus siguientes entregas en los universos fílmicos que están construyendo: “Capitán América: Civil War” y “Batman vs. Superman: Dawn of justice”.

Si no habéis visto las anteriores películas de cada una de ellas y pretendéis hacerlo algún día, quizá no sea un buen momento para leer este artículo ni ver los trailers, ya que pueden destriparos detalles que os gustaría descubrir cuando toca. Si no las habéis visto pero tampoco pretendéis hacerlo, quizá todo esto os la traiga al pairo. Y si estáis al día, pues oye, quizá tampoco os importa un carajo la opinión de esta portera. En ese caso, devolvedme el aperitivo y aire.

Empecemos diciendo que la comparación y las críticas que estoy a punto de verter quizá no sean justas ni objetivas. Justas, por la diferencia de tiempo que lleva cada casa construyendo su multiverso cinematográfico. Y objetivas porque mi cultura comiquera es bastante más versada en la editorial marvelita que en el hogar de Kal-El y Mr. Wayne. Pero esta es mi portería y en ella opino lo que me sale de la meninge.

Introduzcamos referencias temporales en la batalla. El mundo de Los Vengadores y demás colegas se viene fraguando desde que Marvel Studios se lanza a la aventura de la autoproducción, allá por 2004. En ese momento se recuperan derechos de ciertos personajes y deciden pedir un préstamo gordo para intentar sacar a la luz películas desde su propia óptica, sin mediación de ningún otro estudio. Así, en 2008 ve la luz “Iron Man” y Marvel va ganando, poco a poco, experiencia en la forma de trasladar a sus héroes a la pantalla grande. Doce películas después, con sus momentos álgidos y algunos valles, han encontrado bastante bien su camino, a base de prueba y error y dando oportunidades a un buen puñado de directores, algunos famosos y otros muy poco conocidos. Tienen un plan muy definido para los próximos dos años y se han montado un universo frondoso y repleto de ramificaciones que entrelaza películas y series de una forma similar a la que lo hacen sus comics y que, todo sea dicho, nadie creía posible hacer y que, también hay que decirlo, debe haber puesto muy nerviosos a los jerifaltes de su rival DC.

Éstos, por su parte, están empezando a diseñar el andamiaje de su propio universo. Aunque pretendan decir que la enorme trilogía que diseñó Christopher Nolan sobre el Caballero Oscuro es un probable punto de partida para las películas de Superman, en realidad no parece ser así. El Bruce Wayne de Nolan vivía en un reducido universo propio, con su propia mitología y en un tono diferente al que luego tuvo la primera película del hombre de acero ideada por Zack Snyder. La prueba evidente es que en esta nueva secuela, donde vuelve a aparecer el Hombre Murciélago, no repite ninguno de los actores que estuvieron en las cintas protagonizadas por Christian Bale. Además, han dejado bien claro que sus incursiones en las series de televisión, con Green Arrow, The Flash, Constantine o Supergirl, son un universo bien separado a lo que están construyendo en las pantallas de cine y que, de repetir personajes, de cara a una posible Liga de la Justicia, lo harían con diferentes actores y en tonos radicalmente distintos. Así que DC está en una fase muy inicial del diseño de su mundo, en esos prueba y error en los que se encontraba Marvel hace diez años y, por si esto fuera poco, con una presión enorme viendo las cotas de calidad que está consiguiendo su rival en muchas de sus producciones.

Bien. Una vez situados en el momento que viven las dos, vayamos a los respectivos avances. Por un lado, la Guerra Civil de Marvel con el Capi como personaje central:

Y ahora, el segundo trailer, recién salido del horno, de esa batalla épica que van a mantener Batman y Superman, con un Lex Luthor zanahorio de pelo rizado y la aparición estelar de Wonder Woman.

¿Qué opináis? ¿Cual os convence más? Yo lo tengo muy claro. En estos momentos, las ganas que me genera el avance del Capi son infinitamente superiores a las de las discrepancias entre el kriptonita y el Señor de la Noche. Y ojo, que he estado pensando p’adentro cerrando los ojos muy fuerte y he llegado a varias conclusiones de por qué. Ya veis que no soy objetiva del todo pero lo intento.

Por un lado, la conexión emocional con los personajes. Es verdad que Marvel ha tenido más tiempo para que conozcamos a sus héroes y nos identifiquemos con ellos, para que sepamos cómo piensan, cómo respiran, que todos ellos han tenido un arco evolutivo desde su primera aparición hasta ahora y que en los despachos han entendido que la construcción de sus psiques es una de las facetas a las que deben dar más importancia, mientras que DC sólo ha tenido una peli previa para enseñarnos cómo es Clark Kent. Pero hay una diferencia importante: cuando salió “Iron Man”, la primera película de Marvel Studios en solitario, nos enamoramos de la encarnación de Robert Downey Jr., mientras que, viendo “El hombre de acero” y este nuevo avance, casi me caen mal tanto Superman como el murciélago. Quizá caer mal es exagerado, pero voto al Spaghetti Volador que no empatizo demasiado. Esto quizá se debe a que, salvo adaptaciones al mundo cinéfilo y repensadas en los tiempos en que vivimos, Marvel ha intentado conservar los rasgos característicos de sus personajes mientras que, Zack Snyder está experimentando versiones de los héroes bastante diferentes a lo que las páginas en color nos tenían acostumbrados. Al menos, ese Superman con una moral más ambigua, capaz de acabar con la vida de alguien y algo tosco no es algo que hayamos visto hasta este momento y parece que Batman podría ir un poco por ese nuevo y oscuro camino.

Más diferencias. En el avance de Civil War se nos plantea el punto de partida y se nos esbozan los bandos, sin que sintamos que se nos está contando demasiado. Arranca donde lo dejaron “El soldado de invierno” y “Ant Man” y nos muestra detalles de la lucha interna que tendrá lugar en el seno de Los Vengadores, mientras que en el de “Dawn of justice” parece haber una premura por agradar, por destacar, por no quedarse atrás y, para mi gusto, se vislumbra prácticamente el esquema que seguirá la película. Estoy seguro de que habrá más sorpresas escondidas, pero después de verlo me da la impresión de que todos podríamos escribir una sinopsis de la película y acertaríamos en un 90%. Me da que este error viene más de los despachos, que no saben cómo hacer para no quedarse atrás en una batalla en la que, de momento, pierden por goleada.

Otro detalle, la introducción de un personaje nuevo. En el vídeo marvelita hay que estar muy atentos y tener un grado de frikismo elevado para darnos cuenta de que un nuevo héroe, que en breve tendrá cabecera propia, aparece por vez primera. Black Panther se asoma de forma discreta, sin afectar para nada al conjunto del avance, como un huevo de pascua para fans y sin molestar a los que no saben quién es. Además, los que llevamos siguiendo el desarrollo de la película, sabemos que también va a hacer aparición Spiderman, de forma casi testimonial y eso ni siquiera es necesario mostrarlo. DC, en su ansia por enseñar de lo que son capaces, se pasan de frenada y ponen el foco en lo que debería ser un momento climático de la película: la aparición de la Mujer Maravilla. Hacerlo aquí y no en la sala de cine me parece un craso error y quitar emoción a un momento que debería tenerlo. De nuevo las ganas de hacerse notar barren a la parte emocional del proyecto.

Y por último, ya como anécdota, el bicharraco que aparece hacia el final del adelanto de “Batman vs. Superman” no es un Uruk-Hai escapado de la tierra media, ni una nueva Tortuga Ninja con más mutación de las tradicionales, sino un supervillano que se las hizo pasar canutas a Superman en la década de los 90 llamado Doomsday. ¿Soy yo o este bicharraco pinta como con CGI de hace unos cuantos años? ¿No os recuerda un poco al antagonista de uno de los bajones de Marvel, concretamente cuando experimentaban por dónde tirar, allá en su segunda (segunda, que casualidad) película del MCU con el gigante verde? ¿El nuevo malo de DC es Abominación con ojos rojos?

En fin, es por todas estas razones, unidas a mi debilidad por La Casa de las Ideas, las que han llevado a que espere con mucha más ansia la llegada de Steve Rogers que las de Bruce Wayne y Clark Kent. Aunque, en mi defensa, he de decir que debilidad sí tengo pero la primera película de superhéroes que me enamoró y que, hoy en día, quizá sigue siendo mi preferida, es el Superman de Richard Donner y Christopher Reeve, así que estaría encantado de que el personaje volviese a tener un hueco en mi corazón.

Y esto es todo por hoy, queridos viajeros. Recoged vuestras chamarras y proseguid vuestro camino, meditando, o no, sobre todos estos asuntos.

Hasta la próxima.

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