LA HABITACIÓN DE FERMAT

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¿A quién no le gusta una buena novela de misterio en una tarde de lluvia, o una partidita de Cluedo sintiéndose el sagaz y pausado inspector, presto a descubrir quién asesinó a la señora de la casa con la soga en la sala de música? Todo aquel que disfrutase con los libros de “elige tu propia aventura” o que intentaba desentrañar los misterios de “Los cinco” o “Los Hollister” antes de que se acabara el libro, disfrutará con “La habitación de Fermat”.

La película de la que hablamos es un buen comienzo para la primera incursión en el cine de los televisivos Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña. Un inteligente salto sin red, apoyados tan solo en un guión trabajado, con el sabor de las novelas de Agatha Christie mezclado con la propuesta de “Cube” y la única y noble pretensión de entretener. Un puzzle sembrado de pistas, sin demasiadas trampas y que consigue una complicidad por parte del espectador que la hace imprescindible para un cine, el nuestro, algo carente de ideas.

Cuatro matemáticos son invitados a una reunión para poner a prueba sus habilidades, por un misterioso anfitrión que se hace llamar Fermat, con la promesa de que se verán enfrentados al mayor acertijo jamás ideado. Una vez allí, se encuentran encerrados en una extraña habitación, sin saber por qué alguien quiere acabar con sus vidas, luchando por sobrevivir a medida que resuelven acertijos matemáticos.

Se nota que los dos directores han devorado mucho cine, pues con muy pocos elementos construyen una obra que poco tiene que envidiar a los artilugios de puro entretenimiento que han llevado a la pantalla otros reputados directores. Desde el primer momento, una banda sonora pausada y ligeramente rarita (con canciones a cargo del grupo “Los planetas”), los primerísimos planos y las vistas cenitales de la habitación consiguen imprimir en el espectador la sensación de agobio y claustrofobia que están sintiendo los protagonistas.

A todo esto ayuda el trabajo bastante correcto de los actores. LLuis Homar, acertado como en casi todo lo que hace, con un personaje de matemático ligeramente perturbado que consigue poner nervioso a las primeras de cambio. Santi Millán, que consigue hacer que olvidemos su personalidad cómica casi todo el tiempo construyendo un papel a caballo entre el dramatismo y el patetismo. Alejo Sauras, también alejado de su personaje cómico de la serie “Los Serrano”, en su papel de joven promesa. Elena Ballesteros, la que más me sorprendió por no esperarlo, con su personaje frío y serio, a pesar de que su rol está un poco de relleno y para redondear la historia y por último, en el papel del enigmático Fermat, el siempre creíble Federico Luppi, con un papel corto pero muy necesario.

Los diálogos, una de las bazas que estaba seguro de que funcionaría a la perfección a la vista del currículum de los guionistas-directores, suenan frescos y en muchos casos cargados de un humor reconocible en los monólogos que Piedrahita está acostumbrado a interpretar. Algo, por otra parte, necesario en una película que tiene bastante de obra de teatro filmada.

Todo esto lo hace un buen film, pero aún así le falta algo, un puntito de maestría, un nosequé que poseen las grandes obras y que hacen que permanezcan en la memoria de forma indeleble. Puede que adolezca de cierta ingenuidad ya que hacia el final, inevitablemente, la trama cae un poco en el tópico. Quizá era mucho pedir para una ópera prima, pero sin duda estos dos genios de las palabras han cogido el sendero adecuado para poder dar algún día con ese punto genial que sólo consiguen los que dan forma al cine amando el cine.

5 thoughts on “LA HABITACIÓN DE FERMAT

  1. Esta la veré fijo, no hay que perder la oportunidad de ver ideas frescas en el cine español. Lo malo es que sale Santi Millán, que no me gusta nada, pero bueno, no se puede esperar que en una opera prima aparezcan actores de primera categoría.
    ¿Banda sonora de los planetas?… buf, vale, que sí, que la veo.

  2. A mi me entretetiene sin más. Pero creo que se debe más a que me gustan este tipo de películas y porque siempre tengo curiosidad por conocer que esconden los personajes para haber acabado allí. No me vuelve loco su estilo. Prefiero que sean la historia y las interpretaciones las que me hagan sentir claustrofobia y no la manera de filmarlo. Y estas dos son correctas, pero no mucho más.
    Otro de Sanci tranquilo. Los Planetas solo aparecen tres veces y una de ellas es en los títulos de crédito. El resto es la clásica música de este tipo de películas.

  3. Supongo que una peli es una conjunción de todo, también como se filme influye (seguro que si revisamos tus pelis favoritas, me das la razón), pero es cierto que la historia acaba flojeando un poquillo. De todas formas, apuntan maneras.

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