LA CAJA KOVAK

 

Ayer fuimos a ver una película que no esperábamos. En realidad salimos de casa pensando en que ya era hora de ir a ver “Babel”, y aunque llegamos a las taquillas con una hora de adelanto, ya solo quedaban las tres primeras filas. A pesar de que la película lleva unas cuantas semanas en cartel, parece que desde que le han dado el globo de oro al mejor film dramático, la gente se ha vuelto loca por verla.

Así que había que decidir entre las otras dos opciones que contemplábamos. Podía haber caído “Bobby”, recién estrenada y con bastante buena pinta, un montón de buenos actores y ese aspecto que rezuma de película coral al estilo “Vidas cruzadas”.

Tras un momento de vacilación en la cola de las taquillas, con la malhumorada cara de la señorita detrás del cristal, y la indignación creciente de la gente que se apelotonaba detrás, decidimos escoger rápidamente para evitar el linchamiento la otra opción. “La caja Kovak”, una coproducción entre España e Inglaterra, dirigida por Daniel Monzón (“El corazón del guerrero”), rodada en inglés para ver si hace caja más allá de nuestras fronteras, y a cargo de la productora Fantastic Factory, una filial de filmax dedicada a ayudar a directores con ambiciones en el género de terror y ciencia ficción que ha dado a la luz a alguna buena película, como puede ser “Romasanta” o “Darkness”, y alguna cagada de las gordas, como “Arachnid”.

“La caja Kovak” trata de un escritor de novelas de ciencia ficción interpretado por Timothy Hutton (el prota de aquella delicia titulada “Beautiful girls”, con una Natalie Portman aún niña, pero ya con esa capacidad de llenar la pantalla con su sonrisa) que llega a Mallorca para promocionar sus libros y presencia como la mujer con la que se acaba de prometer se suicida sin ninguna razón aparente. Este no será el único suicidio inexplicable en la isla, si no tan solo el primero de muchos otros, viéndose envuelto el escritor en una trama que tiene muchos puntos en común con la primera de sus novelas.

A Timothy Hutton le acompaña en el dúo protagonista Lucía Jiménez, que interpreta a una chica que no se explica qué le empujó a intentar quitarse la vida, y que tratará también de descubrir quien o qué se esconde detrás de estos impulsos suicidas.

La película adolece de un pequeño defecto que logra compensar con una virtud. El defecto consiste en la estructura de la misma. En vez de una película compacta, con un guión ideado para verlo en pantalla, parece una novela de intriga, del tipo Dan Brown o Robin Cook, trasladada demasiado fielmente a guión cinematográfico. Incluso podemos intuir donde pondríamos el cambio de capítulo en el libro. En este aspecto Daniel Monzón aún tiene que seguir mejorando.

Por otra parte, todo esto no importa demasiado, ya que la historia y el ambiente de la película logró atraparme. Tanto las imágenes, como la música o las interpretaciones, contribuyeron a darme una sensación de agobio, de claustrofobia que por si misma ya me compensaron el pago de la entrada. Sin imágenes demasiado explícitas, hay momentos en que me veía tentado de apartar los ojos de la pantalla.

Así que todo aquel que quiera pasar un mal (buen) rato con una historia, quizás típica, pero que engancha, que se anime a ver la película. Una vez hecho esto, podeis pasaros por el blog de Iván y leer más cosas en torno a la leyenda urbana en la que se sustenta la historia, que no voy a desvelar para no destripar demasiado.

 

One thought on “LA CAJA KOVAK

  1. a mi lo único que logró atraparme , y supongo que de eso se trataba , fué el pánico , …lo pasé realmente mal , y no salí del cine por no dar el espectáculo , pero…he de reconocer que la historia y la peli estan bien , aunque a mi ese tipo de cine no me guste y me haga pasarlo mal de verdad !!!

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