KUNG FU PANDA

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Parece que cada crítica de película de animación que veo últimamente la empiezo igual. Si es de Pixar, alabando hasta el endiosamiento su guión, su sentido del humor y su perfección técnica y si no lo es… comparándola con las de Pixar.

Y es que la diferencia a la hora de abordar una película de dibujos entre la compañía de Luxo Jr. y el resto es tan abrumadora que parece que juegan en ligas distintas. Esto no quiere decir que “Kung Fu Panda” sea una mala película, tan sólo que desde que uno prueba el guiso de la abuela, hecho con mimo, puesto al fuego el tiempo suficiente, elaborado con materias primas de calidad superior y con su toque personal, el resto de guisos saben a poco.

En este caso, los responsables de “Shrek”, “Madagascar” o la infumable “Ratónpolis” se van hasta la lejana china para contar la historia de Po, un oso panda que sueña con ser un hacha del kung fu y pelear al lado de sus ídolos, “los cinco furiosos”.

La evasión de la prisión del malvado Tai Lung provoca que el maestro Oogway vaya a elegir a un nuevo “guerrero del dragón”, un luchador de kung fu perfecto, poderoso y valiente que descubra el milenario secreto del pergamino del dragón, pueda partirle la cara al malo y salvar a los habitantes del valle de su furia. El problema es que, parece que el sabio maestro chochea y elige al gordinflón y payaso Po para ocupar tal lugar, con el consiguiente cabreo del maestro Shifu y sus cinco alumnos.

A partir de ahí, nada novedoso. Gags visuales centrados en un personaje central simpático y torpón que gana con el excelente doblaje en castellano de Florentino Fernández, uno de esos tipos que parece que han nacido para ponerle la voz a dibujos animados. Una historia de superación, demasiado apresurada, que da la impresión de que todos podemos llegar a ser lo que queramos sin demasiado esfuerzo, tan sólo con sentido del humor y alguien que crea en nosotros. Y por último, una animación muy buena, tanto que nos mete sin dificultad en las luchas entre los animales.

El problema es que, tras una buena idea central, el guión se difumina paso a paso sin centrarse demasiado en nada. Los personajes que rodean al panda, que tan buen juego podían haber dado, se quedan en meros secundarios que apenas tienen frases ni tiempo para despertar simpatía en el público (¿como habrán aceptado Lucy Liu, Jackie Chan o Seth Rogen doblar tan sólo un par de frases en toda la película en su versión original y cuanto les habrán pagado por ello?). El protagonista absoluto es el panda y sus payasadas y parece que con eso está todo hecho.

En cuanto a las payasadas, pues hay de todo. En general son demasiado infantiles y se basan en ver a nuestro torpe protagonista golpeándose con toda clase de obstáculos, aunque hay alguna que sí consiguió arrancarme carcajadas, como la de la sesión de acupuntura, en la que creí que ni yo ni la abogada podíamos parar de reir.

El resultado final, es el que llevo pensando de las películas de Dreamworks Animation desde hace mucho tiempo. Que no le dedican el tiempo suficiente a pulir la historia, que son una mera fábrica de largometrajes animados sin verdadera alma, que se molestan más en mejorar técnicamente que en buscar la trama adecuada, que no acaban de considerar al público infantil como un ser del todo racional y que siguen tratando al género de animación como una obra menor, no comparable a un largometraje con actores reales.

Todo esto pesa en su contra y hasta que no acaben de entender que el género debe ser tratado con el mismo respeto que cualquier otro, seguiré comenzando mis críticas a sus largometrajes animados con una comparación.

Leer critica Kung Fu Panda en Muchocine.net

6 thoughts on “KUNG FU PANDA

  1. Me da la sensación de que el enfoque es distinto. Dreamworks piensa en un pequeño sector del publico y favorece el gag sobre el argumento. Funcionaba en Shrek porque los gags eran francamente buenos (y algo más adultos), pero en el resto solo por momentos.

  2. Sólo hay que ver los traileres para darse cuenta de lo que ha dicho Héctor en su crítica. Se ve a la legua que es más de lo mismo. Lo que debes hacer es ver más pelis de Ghibli, ¡esas sí que son buenas!

    Por cierto, se acaba de estrenar en Japón la última de Miyazaki, “Ponyo en el acantilado” creo que es la traducción del título original. Esta vez ha vuelto a realizar un filme más infantil, según he leído, quizá en la línea de “Totoro”, pero no estoy seguro.

    Saludetes.

  3. Poco puedo comentar por que opino exactamente lo mismo..pero eso sí, la parte del “chacaflus” y de “oh, creo que le he pinzado el nervio facial”, fueron geniaaaaaaaaaaales!!!

    Un besazo!!!

    Yo, yo misma y Celia

  4. jferreiroc: mmm, no sé, puede ser. Pero viendo las tonterías que suele decir Jeffrey Katzemberg, mandamás de la sección de animación de la productora, sobre que para él esto es un negocio al estilo de una fábrica de salchichas en vez de un medio de expresión que da un montón de juego (palabras mías, ojo), tiendo a pensar que piensan menos en el público que en el dinero.

    Neovallense: ya, la verdad es que tengo que Ghiblear un poco más. Aún me quedan unas cuantas de Miyazaki por ver, pero ya me iré poniendo al día. De momento, en verano disfrutaremos de la nueva de Pixar, que tampoco hay que perderse una.

    Celi: Justo, los dos gags que me llevo de recuerdo y uno más propio de “Flo” que de la película. Poco poso ha dejado, me parece a mí.

    Saludos.

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