JUNO

Photobucket

Normalmente, elijo las películas que voy a ver al cine después de haber leído sobre todas las posibles opciones. 6 euros (de media) no es moco de pavo como para andar equivocándose muchas veces y, aunque hay géneros en los que me sigo lanzando de cabeza y sin flotador (el terror y la ciencia ficción son pruebas evidentes), normalmente sé de qué van las películas antes de escogerlas. Por eso, a posteriori, tengo la oportunidad de comparar lo que dicen las críticas de los profesionales (y amateurs, por qué no) con lo que yo acabo opinando.

Es evidente que siempre hay y va a haber puntos discordantes. En un debate que tuve hace poco en un foro, se presentó la discusión de si el cine se puede valorar objetivamente o si, por el contrario, la visión, los gustos y las vivencias de cada espectador lo hacen imposible. Yo optaba más por la segunda opción y, por eso, entiendo y agradezco que cada película tenga su público y que un film que a mí me encante pueda a otro aborrecer.

En el caso de “Juno”, leí una serie de opiniones coincidentes en unas cuantas ocasiones, estas sí dadas por la crítica “profesional”, que no consigo entender. Algunos estudiosos del cine, señalaban los diálogos demasiado listillos de la protagonista, con la respuesta ingeniosa siempre a punto, el aire antiabortista de la cinta y el intentar explotar su factura independiente al rebufo de éxitos como “Pequeña Miss Sunshine”, de una manera negativa. Pero antes de entrar en estos puntos, señalemos de qué va la peli.

Por razones no aclaradas, la sarcástica, ácida e independiente Juno, de 16 años, se queda embarazada después de su primera relación sexual. Tras valorar fríamente las opciones a su disposición, decide seguir adelante y entregar a su hijo en adopción a una pareja que esté buscando un descendiente sin conseguirlo. En tono de comedia ácida, la película explora las relaciones de Juno con los distintos personajes que la rodean: el padre comprensivo, la madrastra defensora a ultranza, el “inseminador” tímido y bonachón, la pareja de ricachones que optan a recibir el hijo en adopción o la amiga íntima que la apoya en todo, acompañándola en su cambio físico y mental a lo largo de los 9 meses de gestación y algo más.

La guionista, Diablo Cody (nombre de guerra de Brook Busey), consigue una mezcla perfecta de carcajadas y momentos algo más trágicos, pero es el sentido del humor el que se acaba imponiendo en una historia deliciosa, perfectamente asentada sobre los hombros de un pequeño genio de la interpretación, la increíble Ellen Page.

Descubrí a esta menuda actriz, que este mes cumple 21 años, en la desasosegante “Hard Candy” donde me impresionó, admiré como robaba las poquitas escenas en las que salía en “X-Men 3: la decisión final” y en “Juno” ha acabado de enamorarme. Page es una de esas escasas actrices que parecen haber nacido para la actuación, poseedoras de una naturalidad aplastante y un magnetismo fuera de lo común. Si a eso le unimos una personalidad modesta y calmada (según cuentan los que la conocen) y una enorme capacidad para elegir buenos papeles, nos encontramos ante un inicio más que prometedor.

Repasemos ahora los puntos que había enumerado al principio del texto sobre las taras que algunos críticos señalaban de la película. En primer lugar, los diálogos inteligentes y las respuestas ingeniosas que siempre tiene a punto la protagonista. Me llama la atención que los críticos que ponen a parir esta característica de la película probablemente alaben los rápidos diálogos de los films de Cary Grant o de Katherine Hepburn y Spencer Tracy, y sean los que lloran porque ya no existen guiones trabajados como los de antes. Probablemente comparar dicho cine de la época dorada con “Juno” sea una desfachatez por mi parte, pero no creo estar tan alejado de la realidad. Es cierto que las respuestas rápidas de una adolescente de 16 años no suelen ser tan mordaces e inteligentes, pero no creo que sea realismo lo que se pretende, sino, precisamente, un guión ágil y mordaz, capaz de mostrar un tema espinoso como el embarazo no deseado con sentido del humor y sin caer en la sensiblería.

Con respecto al aire antiabortista, no he visto el panfleto por ninguna parte. Solamente una escena hace referencia a tal cuestión y es el momento en el que Juno se decide por la opción de la adopción en vez de la del aborto, al encontrarse a una compañera del instituto haciendo una solitaria campaña a las puertas de la clínica. A ver si vamos a ser ahora tan modernos, que con estar a favor del aborto no nos llega y vamos a criticar el resto de opciones disponibles, cayendo en el mismo error de quien se opone a su legalización.

Por último el esnobismo de cargar ahora contra las cintas independientes. El gafapastismo lleva ahora a criticar las películas de grandes presupuestos, las que llevan muchos efectos especiales, las que llevan pocos y decorados de cartón piedra, las de poco presupuesto y aire independiente… hasta llevar esa mirada a un punto que no deja disfrutar de ninguna película que el público acoja en su mayoría. Son estos críticos, que sólo se enamoran de la película iraní lenta y olvidada los que acaban por cansarme, con su aire elitista y, valga la redundancia, criticón.

Yo por mi parte, disfruté de la película como pocas, con un guión y unos personajes tan trabajados y atractivos que no soy capaz de encontrarle ni un solo pero. Soy así de fácil.

Leer critica de Juno en Muchocine.net

8 thoughts on “JUNO

  1. Yo la vi precisamente ayer. Sencilla y natural, sin momentos de emociones extremas o melodramatismo.
    Al terminar la película no pude evitar sentirme viva y tranquila, con esa sensación de que con calma y sin tener que recurrir al heroísmo podemos solucionar aquello que se nos venga encima.

    kimuko

  2. Reparito: jeje, ultimamente veo que es complicado que saques mucho tiempo que no sea dedicado a la pequeñaja, pero a ver si lo consigues!!

    Kimuko: pues muy bien descrita la sensación. Yo sentí algo parecido, una tranquilidad optimista unida a unas ganas de soltar frases sarcásticas…

    Budokan: Veo que tú también has disfrutado de la peli. Me alegra coincidir contigo.

    Otro de Sanci: aaah, haber elegido muerte!! Piensa que en cuanto te saques las oposiciones tendrás todo el tiempo del mundo para ver películas en esas interminables pausas para el café.

    Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.