INVASIÓN A LA TIERRA

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Tengo mala memoria y cuando paso un tiempo sin ir a grandes multisalas de centro comercial, donde las pantallas son enormes, el sonido de última generación y las películas se proyectan en su versión doblada, se me olvida por qué no me gustan nada. Se me olvida, vuelvo, de repente lo recuerdo todo y me tiro otra temporada sin ir, hasta que se me olvida otra vez. Es un bucle bastante curioso que demuestra que mi evolución con respecto a la mosca del vinagre no es demasiado evidente.

Principalmente son dos los puntos que me incomodan en una sala moderna de versión doblada que no se dan en las de V.O. Sé que lo que estoy diciendo me convierte a los ojos de mucha gente (sería mucha gente si este blog fuera famoso, pero en realidad puede afectar a seis u ocho ojos, como mucho) en un gafapasta snob, presuntuoso, tiquismiquis y furíntulo. Pues una cosa os voy a decir, mi vista es como la de un halcón con el psicotécnico recién sacado y furíntulo no existe. ¿Cómo os quedáis?

El primer motivo es totalmente personal e intransferible, como el carnet de metrobus, y es que después de haberme acostumbrado a escuchar las voces reales de los actores y a ver que el movimiento de los labios se corresponde con lo que largan, me cuesta entrar en la película al escuchar al actor de doblaje. Sé que hay gente a la que le pasa al revés y reconozco que tenemos unos actores de doblaje impresionantes, pero me salgo de la película cada dos por tres seis, no puedo hacer nada para remediarlo… y, sinceramente, no quiero.

El segundo punto tiene que ver con la gente que acude a la sala. El público de macrosala de centro comercial desconoce el significado de la palabra respeto. Actúa exactamente de la misma forma en una butaca de un cine público que en el sofá de su salón. Tiende a buscar el aperitivo que venga en la bolsa más ruidosa, comenta los chistes de la película en alto y trata de mejorarlos, adelanta el siguiente giro del argumento para que en diez butacas a la redonda aprecien su sapiencia, discute con su pareja sobre el último programa de Buenafuente y es capaz hasta de coger una llamada de teléfono con el politono de Paquito el chocolatero para decir, a gritos, que no puede hablar, que está en el cine. Vamos, que lo único que echa en falta es el mando a distancia para darle al “pause”. Estoy generalizando, claro está, pero siempre hay algún espécimen de esta clase de humanoide en cada sesión. Seré un clasista, pero el público de la sala de versión original, trata de no molestar al compañero de butaca y esto es un hecho científicamente comprobado a base de prueba y error.

El sábado fue una de esas sesiones amnésicas y volví a caer en una sala grandota. Aunque esta vez no me importaron demasiado las conversaciones a mi alrededor y el ruido de bolsas manejadas por gente con Parkinson, porque la película tampoco es que necesitase una concentración máxima. Un film bélico disfrazado de invasión extraterrestre que contiene el mayor número de tópicos salidos de boca de marines vestidos de camuflaje por minuto que he visto en mi vida. Toda frase escupida por un recio y viril soldado usamericano que podáis imaginar, está en esta película, la mayor parte de las veces acompañada de fanfarria épica.

Así que la película, se reduce a un grupo de marines que tratan de hacer frente a un montón de alienígenas difíciles de matar, vagando por las calles de Santa Mónica, (Los Angeles, California), protegiendo a un grupito de civiles que se encuentran por el camino con su dosis de niños monos y de tía buenorra y soltera. Ya está. Cámara en mano, buenas escenas bélicas, que podían haber sido contra seres de Alfa Centauro o contra Libios seguidores de Gadafi y el patriotismo más profundo, simplón y barraestrellil que podamos imaginar.

Al frente del reparto, Aaron Eckhart, un muy buen actor que consigue no caer en el ridículo con esos panfletos que suelta durante la peli y que seguro que veremos y hemos visto en mejores películas, como cuando encarnó al fiscal Harvey Dent en “El caballero oscuro” o al hipócrita publicista de “Gracias por fumar”. Aunque también le hemos visto en “El núcleo”, así que lo que deduzco es que este Eckhart tiene un olfato regulerillo.

Aparte de las actuaciones, que no están mal, de las escenas bélicas, que están bien rodadas pero se vuelven algo repetitivas al ser lo único en lo que se sustenta la cinta y de una música épica y adecuada, el resto peca demasiado de cliché. Aprobado justito y va que chuta.

El próximo día me vuelvo a mi salita de gente que habla en su propio idioma.

7 thoughts on “INVASIÓN A LA TIERRA

  1. Pues estos ojos te apoyan en todo lo que has dicho sobre el doblaje. Tendremos buenos dobladores, pero es que el doblaje y la acción real no tienen naaaada que ver. Es como poner a Messi jugando al baloncesto, es el mejor futbolista del mundo, pero ese no es su deporte.
    Cuando te acostumbras a ver VO y vuelves a ver algo doblado es cómo: ¿eeh, qué es esa voz de locutor que habla de fondo?.

  2. Lo que más rabia me habría dado a mí es haberme dejaso los euros :S
    Para la próxima, acuérdate de llevar una copia de este post en la cartera 🙂

  3. jajaja totalmente de acuerdo contigo, la versión doblada te saca de la peli. El otro día estuve viendo Sucker Punch y la gente hizo exactamente todas y cada una de las cosas que has dicho, pero es que la anterior vez que fui (es que tengo un multicines detrás de casa y voy a veces para ver las chorradillas), fue para ver Primos y acabé por dar una patada en la butaca del niñato de enfrente que no se callaba. Afortunadamente se limitó a mirar sorprendido.

  4. Otro de Sanci: pues tendrías que escuchar la televisión polaca. Allí, en las pelis, un mismo tipo dobla a todos los personajes, pero sin poner tono ni nada. Es como si un tipo soso te leyese un libro mientras te enseña los dibujos.

    Pablo: me lo voy a tatuar en una nalga, a ver si la próxima vez me acuerdo.

    Javi: si dar ganas dan, pero andarse cabreando en cada peli y pendiente de pegar patadas, no me apetece mucho. Para eso me voy al plató de Sálvame.

    Saludos a todos.

  5. Pues tienes razón Heitor, la peli es típica, muy típica, aunque a mí me resultó entretenida.

    Respecto al doblaje, para mí esta película en particular pienso que da igual verla doblada o V.O., hay otros filmes que sí pienso son más disfrutables en V.O., películas que en líneas generales tienen un argumento más elaborado que ésta. De todos modos yo últimamente no suelo ir a salas en V.O. por dos razones:
    1. No las tengo cerca de casa (aunque tampoco muy lejos).
    2. Tengo uno muy cerca y encima me sale más barato que las del primer punto.
    Aunque no estaría mal que las multisalas pusieran de vez en cuando cine sin doblar.

    Respecto al público, también hay que darte la razón; todavía me acuerdo de una pareja que me tocó un día, que estuvieron toda la jodida película charlando; o unas abuelas que no dejaban de decir estupideces… En dichos casos fue cabreante…

    ¡Un saludo!

  6. A quien se le ocurre entrar a ver peliculas de esta magnitud, dobladas? Osea en lugar de una critica a la pelicula, solo lei quejas sobre el doblaje, siempre procuro ver las peliculas en su idioma original.
    Deberian linchar a los que doblan las peliculas.

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