HAN SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS

No creo que la franquicia Star Wars esté dando signos de agotamiento.

El universo tiene muchos caminos para poder recorrer, mirando al pasado y obsrvando el futuro y si arman buenos guiones y construyen buenas películas estoy seguro de que las alegrías pueden prolongarse durante muchos años.

Sin embargo, creo que la precuela de uno de los personajes más queridos de la franquicia no está a la altura de lo que se requiere en una película que aspire a dar continuidad a la galaxia, a pesar de que no funcione mal como película de aventuras, si ésta se encontrase totalmente desvinculada de toda la imaginería y la leyenda que la precede.

No tengo ni idea de si el despido de los directores originales, Chris Miller y Phil Lord, que se dieron a conocer con “La LEGO película” e “Infiltrados en la universidad”, cuando ya tenían muchísimo rodado, influyen en que la película acabe por tener un tono demasiado neutro. Supongo que un acontecimiento de estas características no le sienta demasiado bien a un rodaje.

No tengo ni idea de lo que vieron los responsables de la franquicia en la Disney ni qué película habría salido de dejarles finalizar su proyecto. Mucho se habla de la labor de Kathleen Kennedy, jefaza de LucasFilms-Disney a la hora de encauzar los diferentes proyectos y se la está señalando como la villana de la función. No voy a entrar en detalles de futuribles o en si el carácter más cómico y de rodaje abierto a la improvisación hubiese resultado un descalabro o una película con carácter propio que pudiese haber funcionado. El resultado es el que es y es lo único que podemos juzgar con un mínimo de criterio.

Ron Howard fue el encargado de asumir un rodaje empezado que necesitó volver a rodar un altísimo porcentaje de sus escenas y demuestra, una vez más, que es uno de esos directores capaces de desenvolverse a las mil maravillas en rodajes de alto presupuesto y sacar productos solventes. No en vano, a lo largo de su dilatada carrera, nos ha regalado películas como “Cocoon”, “Willow”, “Apolo 13”, “Una mente maravillosa” o “Cinderella man”.

Como ya he dicho, “Han Solo: una historia de Star Wars” es una digna película de aventuras, sin embargo si pretendes formar parte de la saga galáctica por excelencia de la historia del cine, no puedes conformarte con eso.

Todo está muy bien rodado, los actores están bastante bien, incluído un Alden Ehrenreich que ha sido criticado hasta la saciedad por no ser Harrison Ford (vaya, que chorprecha, es otra persona) y con una estructura canónica de viaje del héroe. Sin embargo, hasta la mitad de la película reconozco que estuvo siempre en el límite de empezar a aburrirme.

El prólogo, con la separación dramática entre Han y la muchacha de la que está enamorado hasta las trancas, Qi’ra, interpretada por Emilia “Mother of dragons” Clarke, carece de la fuerza necesaria y no llega a crear demasiada empatía por ambos personajes. El encuentro del héroe con Chewbacca me parece algo precipitado y la primera gran escena de acción, el robo al tren, me dejó más frío que el entorno del planeta en el que se desarrollaba.

Es hacia el final de ese capítulo cuando empiezo a entrar en la película. Las consecuencias del robo frustrado sí dejan algo de poso, la aparición de Lando y L3-37 son los puntos álgidos de la película y la fuga de las minas de Kessel a través del corredor homónimo, que da lugar a la famosa marca de velocidad de la que alardea Han en “Una nueva esperanza”, es épica y magnífica, con un puntito lovecraftiano muy interesante.

El final, nuevamente, me parece que peca de cierta falta de imaginación y deja con la sensación de ser una película que habría necesitado un par de vueltas sobre el papel antes de empezar a rodarse.

Esta película vuelve a abrir el eterno dilema de si los realizadores deberían rodar sin las interferencias de los productores, que suelen aparecer ante el público como esos seres malignos que eliminan el genio del creador para dar lugar a productos estereotipados y sin riesgos.

Sin embargo, no siempre es así.

Hay productores que consiguen canalizar mentes geniales con tendencia a salirse de madre y hay realizadores que se dejan aconsejar muy bien y aceptan críticas, asumiendo que una visión externa puede resultar positiva a la hora de juzgar un guión o un rodaje.

El tiempo dirá si Kathleen Kennedy entra en la liga de las heroínas o las villanas y de ello dependerá la salud de la saga creada por George Lucas durante los años venideros.

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