GREASE, EL MUSICAL DE TU VIDA

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Seguro que a estas alturas, ya nadie se sorprenderá por una nueva excentricidad que ponga sobre mí, pero sí, yo era de los que de pequeño se veía en la tele al Travolta meneando los pantalones de cuero por Sandy o al Swayce levantando a Baby en el lago para que aprendiera a dar el salto del águila aquel y no podían dejar de menear los pies y ponerse a bailar por la habitación. ¿He dicho de pequeño? En realidad todo el mundo sabe que aún no he crecido del todo.

Cuando me enteré de que llegaba a Madrid el musical de Grease, no lo dudé ni un momento. Aunque tuviera que cambiar el sonsonete tantas veces escuchado de las canciones en inglés (tell me more tell me more, you better shape up, the grease lightning y toda la parafernalia) por sus versiones en castellano, no podía perder la ocasión de ver la empalagosa historia de amor entre Sandy y Danny sobre un escenario… sobre todo si en el papel de Sandy teníamos a la impresionante Edurne.

Nada más entrar en el teatro, la sensación de regresión fue inmediata. Como si fuéramos Marty McFly cayendo en el baile del instituto donde sus padres se besaron por primera vez, nos encontramos con la edulcorada voz de Vince Fontaine, el locutor más famoso y deseado entre las adolescentes de la comarca, pinchando clásicos del blues, el soul y el rock and roll mientras las butacas se llenan.

Y por fin, el espectáculo comienza. La musiquilla de apertura se desliza entre las butacas dejando sonrisas nostálgicas a su paso y un murmullo de pies llevando el ritmo bien conocido. El cuerpo de baile se hace con el escenario, los personajes empiezan a aparecer, el espíritu está ahí… y empiezan los fallos y los aciertos.

La mayor diana, el impresionante casting de las Pink Ladies, las más malotas del instituto. Evidentemente, todos tenemos como referencia la película, así que cuando Marty, Jan, Frenchy y Rizzo empiezan a soltar sus primeras frases ante nuestros ojos, la aceptación es total. Mención especial para una chulesca Elena Gadel en el papel de Rizzo y una clavadísima Bealia Guerra en el de Marty, que provoca muchas de las carcajadas de la obra.

En la zona intermedia, nos encontramos con los integrantes de los T-birds, los rechuletas que beben los vientos por las chicas de las cazadoras color de rosa, junto con la propia Sandy. En ningún momento se ve que lo hagan mal, cumplen con su papel, tienen sus momentos de lucimiento y están graciosos… pero vistas las niñas, se nos quedan un poquito por debajo en carisma. Puede que porque sus papeles no den tanto juego, quien sabe.

Pero en la nota negativa, debo poner a su protagonista, Carlos Solano en el papel de Danny Zuko. No es que actúe mal, que no lo hace y muchísimo menos puede haber alguna crítica a las canciones que interpreta, que borda con una voz poderosísima. El problema es… que no es Danny Zuko, sino su hermano gemelo bueno y cándido. La chulería exagerada que John Travolta desplegaba cuando se encontraba en presencia de sus amigos, el macarrismo con el que trata a Sandy cuando es observado por los demás, desaparece completamente perdiendo una gran baza de la obra.

Salvando este tropiezo, “Grease, el musical de tu vida” (no entiendo muy bien la coletilla esta que le han puesto, que más parece propia de un musical sobre los Brincos) desfila en un suspiro ante nuestros ojos sin ninguna muestra de aburrimiento. Aunque supongo que el factor nostalgia es importante, así que el que no haya disfrutado de la peli en su niñez/juventud, quizá deba abstenerse a no ser que sea un loco de los musicales.

Ah, se me olvidaba… admirar a Edurne vestida de roquera en el tramo final, añade un valor incalculable al musical para el público masculino. ¡Buf!

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7 thoughts on “GREASE, EL MUSICAL DE TU VIDA

  1. Hoy por hoy este es el único musical que me gusta, más que nada por la chulería de Travolta. Pero una versión con canciones en castellano (adaptar canciones a otro idioma SIEMPRE queda mal) y triunfitos por protagonistas es más de lo que podría soportar.

  2. Aix, pequeñín,… Yo ví el bueno, el de verdad, el primero, el que no tenía triunfitos… Con Carlos marín haciendo de angel y Pablo Puyol de segundón, con Nacho Vidal antes de ser Ignasi Vidal. Con la Gerarda dando voces y soltando gallos… Tú nunca lo entenderías!!

  3. Otro de Sanci: no es raro que el musical produzca todo tipo de escozores en gran parte del sector del público. Es un género difícil, absurdo, en el que hay que meterse en un mundo sin reglas, con coreografías imposibles y donde se avanza la trama a golpe de gorgorito sin que los que están alrededor se extrañen. Supongo que ese público sólo lo salva, como tú, si tiene recuerdos de pequeño que atenúan todo esto.

    Ana: hay que darle una oportunidad a los triunfitos. Los habrá que lo hagan fatal, los habrá con cualidades para el teatro y los habrá que ganen pasta saliendo en la Interviu. Como dije, Elena Gadel fue un gran descubrimiento.

    Saludos.

  4. Yo hace cosa de dos meses ví este musical en Broadway (N.York) y que decir tengo que dentro del gran nivel, me decepionó un poquito, esperaba más!.
    Cierto es que venía dos días atrás de ver Mary Poppins que nos dejó alucinados, preciosa!!!

    Saludos y enhorabuena por tu página, está muy chula

    Visita mi blog de cine si te apetece: http://www.comomegustaelcine.blogspot.com
    Y si te gusta y me añades en tus blogs preferidos pues más que agradecido.

    Bueno, que de nuevo felicidades, me pasaré de vez en cuando a leerte.

  5. Guillermo: pues si viniera Mary Poppins por aquí, iría a verlo de cabeza, no lo dudes y estoy bastante de acuerdo en que Grease pierde bastante en su versión original teatrera, por lo menos por lo que he visto en estos lares.
    Me daré un garbeo por tu bitácora y te comentaré qué me parece. Gracias por pasarte.
    Un saludo.

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