FELIZ 2011

Photobucket

Otro año que se acaba. En el plano mundano, pasamos al año 2011 D.C, fin de la primera década del siglo XXI. Una década que nos ha arrastrado hacia una crisis financiera mundial, que ha puesto en la palestra al capitalismo extremo y los peligros de la especulación y en la que nos hemos dado cuenta de que somos esclavos y víctimas de sangrientos sacrificios de esos enormes monstruos de dientes afilados y hambre inagotable que son los mercados. También nos ha traído una evolución de la tecnología, con sus consiguientes cambios, beneficiosos para unos y caóticos para otros. Internet y las redes sociales siguen extendiendo sus tentáculos sobre la humanidad, facilitando el acceso a la cultura, la contracultura y la estupidez, de forma bastante repartida. Hemos sufrido durante estos diez años constantes amenazas del fin de la música, el cine y el espectáculo en general por parte de creadores y productores que cargan sin cesar contra las descargas gratuitas, el P2P y el streaming y dicho holocausto se sigue retrasando, a pesar de que todo el mundo se empeña en asentarse en un cabezón inmovilismo, tanto la industria audiovisual, como los usuarios e internautas e incluso la justicia, que pretende legislar con textos anteriores al desarrollo de La Red.

La política sigue bajando puntos de cara a los ciudadanos, cada vez más desencantados con una profesión desprestigiada, abusona, sobreenriquecida, cínica, hipócrita, inmovilista, inútil y egoísta. Hemos vivido la aparición de un nuevo periodismo con el nombre de Wikileaks, que ha puesto sobre la mesa las miserias de los altos despachos gubernamentales de todo el mundo. Los gobernantes y poderosos, no se han molestado en negar los hechos y han disparado con todo su arsenal en su búsqueda de enterrar la verdad, el periodismo, no se sabe si por hipocresía o por envidia, tampoco ha hecho mucho por defender algo que debería estar en su manual básico, la búsqueda de la verdad y el público tampoco se ha escandalizado demasiado, quizá anestesiado ante la continua mentira, en una situación en la que la costumbre le gana la batalla a la injusticia.

Seguimos rodeados de guerras, de miseria, de hambre, cargándonos el medio ambiente en un puenting con una cuerda raída y deshilachada hacia un futuro cada vez menos halagüeño, sin que mucha gente se preocupe de dejar a las siguientes generaciones un lugar minimamente habitable. Los ricos son cada vez más ricos y los pobres no pueden ser ya más pobres. Los derechos humanos brillan por su ausencia y la constitución se pisotea sin que nadie ponga cara de susto.

A pesar de ello, la vida tiene muchas más ventajas que inconvenientes. Los pequeños lujos, las más minúsculas satisfacciones, llenan la mente y el corazón y los párrafos anteriores se olvidan con facilidad, quizá con demasiada. Es demasiado tópico recordar esto en estas fechas, una enorme campaña de marketing de los buenos sentimientos, pero siempre me han gustado las películas de navidad, los musicales de buenos sentimientos, las pelis de Disney de final feliz y los dibujos animados recargados de azucar.

Así que, mientras en el plano mundano se llega al final de la primera década del siglo XXI, en Nunca Jamás hemos arrancado ya el quinto año de existencia y es posible que en algún momento peguemos el estirón, ampliando cuerpo y mente hacia nuevas metas. Dentro de este pequeño universo los problemas no suelen durar más de dos horas y media y, aunque a veces los vivamos hasta en 3D, se asimilan de una forma mucho mejor. Así que es desde aquí, en concreto desde lo alto del palo mayor del buque del capitán Garfio, que hemos engalanado con un montón de polvo de hadas y cotillón confeccionado a mano por los indios, quiero desear una entrada por la puerta grande y con paso firme en la segunda década del presente siglo a la mareante cantidad de lectores que hemos acarreado durante estos años. Dejadme contar a ver si estáis todos… vale, me ha llevado poco, ahí estáis.

Lo dicho chavales, felices fiestas y seguimos leyéndonos el año que viene.

Sólo me queda dejaros en manos del grandísimo Bill Nighy, uno de los mejores actores cómicos que ha dado el reino unido (y ha dado un montón), con uno de sus papeles más roqueros (junto con el Ray Simms de “Siempre locos”), el abuelo “jevorro” Billy Mack, de “Love actually” y su exitazo “Christmas is all around”.

Ou yea.

4 thoughts on “FELIZ 2011

  1. ¡¡Feliz año!! Esperemos que este 2011 nos llevemos más de una alegría que nos hagan, si no olvidar, al menos paliar las muchas penas.

    Por cierto, me ha encantado la entrada ^^

    Salutations

  2. Feliz año pisha. Seguro que la nueva década nos trae muchas nuevas cosas por las que quejarnos, protestar y patalear… esperemos que vengan con otras tantas alegrías.

    Gracias por lo que me toca.

    Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.