ESTRENOS 26/05/12

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Echo de menos las explosiones, quién lo iba a decir. El pim pam pum, las actrices de anatomía generosa y diálogo escaso, los músculos descerebrados, los saltos imposibles con doble mortal, triple axel y tirabuzón, los finales de frase mordientes, los secundarios cómicos. Tanto realismo, tanto cine social y tanta comedia amable me crean síndrome de abstinencia de la usamericanada absurda.

Por eso, lo primero que fuimos a ver, nada más estrenarse, fue el regreso de los hombres de negro, rodeados de extraterrestres delirantes, cachivaches de última generación y sus gafas de sol de marca. Un chute de acción y risas y Bankia desaparece de nuestras vidas durante dos horas.

Por lo demás, otra tanda de estrenos suaves, como el viento que mueve la hojarasca o el perrico del papel del culo. Veamos.

MEN IN BLACK 3

Pues las preganas eran altas, pero resulta que nos acercamos a verla y encima cumple las expectativas. En breve, la crítica en sus pantallas

STARBUCK

Un tipo con alergia a abandonar el síndrome de Peter Pan recibe dos noticias escalofriantes. La primera de ellas es que su novia está embarazada y quiere casarse. La segunda es que todo el semen que ha donado en su juventud ha ido cumpliendo su cometido por Canadá adelante y, técnicamente, en este momento, cuenta con 533 hijos. Algo que podría aceptar más facilmente si 142 de ellos no quisieran conocerle.

El arranque de esta comedia gamberra es, cuanto menos, prometedor. Un supuesto absurdo en el que un protagonista que, a todas luces, tardará poco en caernos bien, empieza a verse envuelto en enredos que le superan y de los que saldrá con ideas aún más absurdas. Hay ya unas cuantas chorradillas en el avance que me han echo gracia, así que punto positivo.

Peli canadiense con vocación “apatowniana”, sin más pretensiones que la de hacer reir, noble tarea en estos tiempos de seriedades y trascendencias. Para el semental de la probeta:

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LOS NIÑOS SALVAJES

No es un trabajo fácil construir una película realista, honesta y cercana sobre la adolescencia. Supongo que una de las razones principales es que, cuando un director aborda el tema, ya ha dejado atrás esa época y los recuerdos se diluyen, las épocas cambian, las jergas, la manera de ver el mundo. Si ya es un lío en esa etapa de cambios constantes, como para ser contada por un tipo que tiene que pagar una hipoteca, hacer frente a facturas, intentar mantenerse a flote.

Patricia Ferreira lo intenta adentrándose en la relación de tres colegas que no se entienden con su entorno. Perfectos desconocidos para sus padres y para sus profesores, tratan de encontrar su lugar en el mundo de la manera en la que lo hacemos casi todos, pegándose cabezazos contra los muros que se encuentran a su paso.

La espontaneidad de los chavales, al menos en el avance, me parece la baza por la cual la película puede funcionar, aunque habrá que verla para comprobarlo. Los tres afortunados, la ganadora por el Goya revelación por “Pa negre” Marina Comas, un rostro televisivo poco conocido como Àlex Monner y un novato como Albert Baró, a los que podéis ver en este corto de la directora.

Para los chavales asilvestrados:

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CUANDO TE ENCUENTRE

Qué le voy a hacer, soy un romántico empedernido. Cinematográficamente hablando, soy de los empalagosos, de los melosos, de los que se ríen y emocionan a partes iguales en “Love actually”, de los que quieren que la Roberts se lleve al Mulroney en “La boda de mi mejor amigo” y de los que se ponen tiernos en la escena del elefante de “Moulin Rouge”, mientras intento poner cara de poker y que no se me note el congojo.

Scott Hicks, el dire de “Shine” o “Corazones en la Atlántida”, adapta una nueva novela de Nicholas Sparks, el tipo responsable de la historia que pudo haberse convertido en una de las más poderosas fuerzas hidromotrices del mundo al ser responsable de lágrimas y lágrimas  de chicas (y algunos chicos, que me lo han contado por ahí) por todo el mundo, al suspirar por la romántica historia de “El diario de Noa”. En este caso, cambiamos a Ryan Gosling por Zack Efron y lo metemos en otro de esos amores más intensos que la misma vida.

Un soldado usamericano, en plena guerra de Irak, se encuentra una foto que, en cierta forma, le salva la vida. Así que se promete que, si logra salir del desierto, se dedicará a encontrar a la muchacha de la instantánea y cuando la encuentra… comienzan los suspiros.

¡Que viva el romanticismo! Yo le doy un:

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PLASTIC PLANET

El documental que este fin de semana se ha presentado nos dice que si juntáramos todas las bolsas de plástico que se han fabricado desde el principio de lo que llaman la era del plástico, nos daría para plastificar el planeta seis veces. Vamos, que ya se lo podría zumbar Marte o Mercurio lo que quisiera, que estamos protegidos. No saldría otro planetito no deseado.

Y es que el ser humano es así, excesivo. No sabemos parar. Tenemos un chuletón más grande que nuestra cabeza y no sabemos dejar un trozo. Empezamos a ver una serie de veinte minutos y nos tiramos hasta las tres de la mañana. Nos mordemos las uñas y llegamos a la falangeta. Probamos el sexo y no dejamos a pensar en él hasta tres horas después de la muerte cerebral.

Plastic planet intenta advertirnos de que los excesos pueden pasarnos factura. Llegará un momento en el que tendremos montones de tuppers pero nada para meter dentro y entonces, el equilibrio volverá. Eso, si no somos listos y le ponemos algún remedio. Quizá, enterarse de lo que pasa, sea un comienzo. Así que, para Plastic Planet:

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EL ARTE DE AMAR

Romántico sí, pero con paladar. Ya he reconocido que me gustan (¡dejad de atormentarme!) pero no todas me saben igual. Los tres ejemplos que he puesto arriba me sulibeyan, pero hay otros que me dejan algo indiferente. El ejemplo parece ser este nuevo estreno francés, que parecen copar ultimamente nuestras carteleras, mientras nosostros, este año, decidimos pasar de rodar cine español, a ver si entra en un coma definitivo, o algo.

Una película coral donde diversas situaciones, pretendidamente graciosas, muestran diferentes amoríos bastante tópicos. La mosquita muerta calenturienta, la parejita joven que experimenta, la pareja mayor que se desmorona, infidelidades varias… los gabachos siguen pretendiendo estar a la cabeza en amores diversos y hay veces que no cuela.

Un montón de actorazos al servicio de una comedia que habrá que ver si funciona o, como parece en el trailer, se estrella en un montón de situaciones que no dan para mucho. Para el kamasutra galo:

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Las películas de postales, en las que sólo se rompe el silencio para soltar frases filosóficas, no me suelen ir. Si lo que muestran es bonito y se olvidan de rellenarlo con un fondo de historia me pasa lo que a un niño pequeño con un trozo de plástico de burbujas: me entretengo un rato y, al cabo de un tiempo suelo acabar perdiendo el interés y chupándome el dedo gordo del pie.

Esta parece ser una de esas cintas. Una anciana brasileña ve la vida pasar a su alrededor… y ya está. El resto parece ser un director de fotografía luciéndose, los hermosos parajes verdes de Brasil a su alrededor, tiempo pasando muy despacito y un enorme monstruo con forma de lagarto arrasando Río de Janeiro.

Vale, esto último es mentira, pero cuando veo este tipo de pelis, me da tanto tiempo a meterme en mi mundo que me acabo montando mis propias películas. Así que para la abuela canarinha:

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NI PIES NI CABEZA

Antonio del Real, el director de títulos tan apetecibles como “Desde que amanece, apetece” o “¡Por fin solos!”, el mismo que una vez consiguió convencer al público con “Cha-cha-cha”, nos trae su nueva ocurrencia. Otra disparatada obra de humor en donde unos policías torpes investigan el caso de un cadaver que aparece con la cabeza y los pies cercenados. ¿El título? Estaba claro. Poner otro no tendría ni pies ni cabeza.

Pues como este último chiste, tiene pinta de ser toda la película. Esa clase de humor que parece haberse quedado anclado 50 años atrás en donde los guardias civiles llevaban todos bigote, las señoras tenían poderosas anatomías y los malosos guiñaban el ojo de forma que todo el mundo veía que llevaban 31. Donde besarse en público daba vergüenza y tocar el culo en privado era lo normal. Cuando un tropezón hacía risa y los punchlines parecían escritos por Arévalo.

Ahora ya sabéis lo que os podéis encontrar en el fondo. En la carcasa, poniendo voces y caras, Christian Gálvez, Jaidy Michel, Antonio Resines, Jorge Sanz, Juanjo Puigcorbé, Enrique Villén, Javivi.

Las cartas están sobre la mesa. Yo me piro a jugar a las maquinitas y le dejo:

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