ESTRENOS 24/11/2017

Vamos que esta semana llegamos a tiempo. Orgulloso me hallo.

Así que, sin más prolegómenos vamos con peticiones seminales, carpinteros sin clavos, frutos falangistas, amores naturales, sospechosos en raíles, carreras ilegales, juegos eternos, úrsidos familiares, esperas angustiosas, instintos dañinos, voces versátiles y protagonismos tontunos.

Démosle.

TIERRA FIRME

La anterior película del director, Carlos Marquet-Marcet, sin contar una producción para la televisión, fue “10.000 km.”. Me encantó. Me emocionó. Me llevó a un viaje interior por la relación de los protagonistas repleto de verdad, de naturalidad, de vida.

Ahora, se vuelve a juntar con sus dos protagonistas, Natalia Tena y David Verdaguer e incorpora la presencia de dos damas de ascendencia mítica, Oona Chaplin y Geraldine Chaplin.

Entre todos, construyen otra gran historia menor, otro retazo de vida de tipos interesantes y algo raros con anhelos poco comunes. Dos mujeres comparten vida en un barco anclado en los canales de Londres. Una de ellas empieza a pensar que la alarma de su reloj biológico está empezando a sonar y la llegada del mejor amigo de la otra de visita desde Barcelona le da a la primera una idea: podría convertirse en el donante del hijo de ambas.

Cuando lo dice en alto no puede suceder otra cosa que provocar un enorme tsunami de emociones.

Para la petición de ADN:

EN REALIDAD, NUNCA ESTUVISTE AQUÍ

Un cruce entre “Taxi driver” y “Drive”, reza el rótulo del avance. Supongo que la primera porque es un tipo poco hablador que conduce por la noche y la segunda porque es un tipo poco hablador que conduce por la noche y salen luminosos de colores.

Un barbudo muy bruto se dedica a salvar a mujeres que son explotadas sexualmente de forma poco sutil. Si puede ser con un martillo y salpicando sangre mucho mejor que con diplomacia y el don de la palabra. Cuando un tipo poderoso le pide que libere a su hija, se meterá en un sórdido mundo repleto de engaños.

Se llevó el premio a la mejor actuación para Joaquin Phoenix y al mejor guión para Lynne Ramsay en el festival de Cannes y parece que la opinión general es que el jurado no se equivocó. Phoenix sigue encadenando papeles brutales y la directora británica consigue un noir cargado de mala hostia y muy violento.

Para el martillo juguetón:

LA HIGUERA DE LOS BASTARDOS

Quizá estamos ante el avance más difícil de ponderar de la semana, el de una tragicomedia negra, un esperpento metafórico, un buceo en la memoria de la parte oscura de nuestra historia con muy mala hostia.

En un pueblo vasco, un falangista se dedica a ejecutar, o purgar, como él dice, a los rojos que se lo merecen. Pero un día, un chaval ve cómo el verdugo mata a sus padres. La mirada de odio que le dedica el niño provoca un click en su cabeza y con el tiempo el falangista se convertirá en un ermitaño al cuidado de una higuera, convencido de que algún día aquel niño volverá para vengarse.

Toneladas de humor negro y con muy mala baba se aglutinan en esta curiosa película de Ana Murugarren en la que Karra Elejalde lleva la mayor parte del peso de la historia acompañado de Carlos Areces, Pepa Aniorte o Ramón Barea.

Para el árbol de la vergüenza:

TIERRA DE DIOS

Johnny es un granjero británico con ciertos problemas emocionales que vive en un entorno solitario trabajando duro en el campo. Cuando llega Gheorghe, un inmigrante rumano y comienza a trabajar con él, lo acoge con indiferencia y rozando el desprecio. Poco a poco, sus sentimientos empezarán a cambiar y a medida que se da cuenta de la belleza natural que le rodea empezará a sentir algo por el nuevo.

Es probable que si os ponéis a leer críticas de esta película, absolutamente en todas encontréis alguna mención a “Brokeback mountain”. La comparación es sencilla, dos hombres que ocultan sus sentimientos y se enamoran en parajes solitarios y rodeados de vegetación. Sin embargo, creo que el tono entre ambas películas es radicalmente distinto.

Aquí no parece existir la epicidad de la cinta de Ang Lee, construida sobre una relación a lo largo del tiempo. En esta ocasión todo es mucho más naturalista y pequeño. Quizá sea la diferencia entre los caracteres británicos y americanos, no lo sé.

Para la campiña romántica:

ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS

He oído por ahí que, así como nosotros hacemos chistes de Lepe, los franceses hacen chistes de belgas. Los ponen como tipos algo justos de raciocinio y se meten con ellos sin piedad. Sin embargo, de entre todos los belgas, hay uno que destaca por su capacidad de análisis y se jacta de ser el mejor detective del mundo: Hercules Poirot.

Kenneth Branagh vuelve a aquellos tiempos en los que adaptaba, dirigía y protagonizaba un largometraje, mutiplicándose gracias al enorme poder de su ego. En esta ocasión, con uno de los relatos más famosos de Agatha Christie y su famoso detective, este asesinato en el famoso tren que unía París con Estambul.

Al servicio de la historia, un plantel dispuesto a dar caché a la producción y a cobrar suculentos cheques: Johnny Depp, Judy Dench, Willem Dafoe, Michelle Pfeiffer, Derek Jacobi, Daisy Ridley y nuestra Penélope Cruz. El resultado… un previsible pepinazo en taquilla con poca originalidad bajo la manga.

Para el bigote curioso:

EL FIEL

Bibi es una piloto de carreras de éxito y descendiente de una familia de clase alta. Gigi es un criminal adicto a la velocidad que da una fuga en un coche en medio de la noche. Aunque ambos mundos están muy alejados entre sí, ellos se verán abocados a un tórrido romance.

Por lo que he leído, todos los que la han visto parecen coincidir en que la peli consta de dos secciones bien distintas. Una primera mitad en la que el thriller y las persecuciones de bólidos otorgan nervio y empaque y una segunda en la que la película se decanta por el romance y el pastel que rompe con lo expuesto hasta ese momento y lo lleva todo a un terreno mucho más blandito.

No había vuelto a ver a la protagonista de “La vida de Adèle”, la parisina Adèle Exarchopoulos desde aquella película en la que me enamoró su actuación plagada de verdad, así que tengo bastante curiosidad por verla en un papel completamente distinto.

Para los besos de parachoques:

SAW VIII

Voy a decir, con bastante seguridad y sin tirar de Wikipedia, que “Saw” se ha convertido, por derecho propio, en la saga del terror moderno más longeva. Igual me equivoco, pero mola poner datos así como de gafapasta.

La primera me encantó, me dejó con el culo torcido y provocó una larguísima conversación a la salida del cine. La segunda me sorprendió y recuerdo haber pensado que había continuado el legado de forma muy elegante. A partir de aquí todo se vuelve borroso. Seguro que vi la tercera aunque no podría decir de qué iba, tan sólo de que era bastante mala y me sucede lo mismo con la cuarta cambiando mala por horrible. A partir de ahí, paré de autoboicotearme.

Lo gracioso es que el tráiler de esta octava entrega no pinta nada mal. Así que, quien sabe, igual vuelvo en algún momento a pecar y rematar la saga. Aunque, como decían los galos, eso no sucederá mañana.

Para el puzzle sangriento:

PADDINGTON 2

Cuando vi el avance, en su día, de la precuela de este oso, creo recordar que pensé que era demasiado blanca, inocente e infantil como para que pudiera llegar a gustarme. Luego una amiga me dijo que la había visto y que no estaba mal. Obviamente, no le creí.

Ahora aparece esta segunda parte con el mismo tipo de humor blandito y vuelvo a pensar lo mismo: los avatares de este oso no son para mí. Aunque aparezca Hugh Grant, que parece que está intentando encarrilar de nuevo su carrera, en un papel curioso y muy comiquero.

Sin embargo, debo ser yo el que está equivocado y dejándose guiar por sus prejuicios, pues la mayoría de la crítica la califica como un espléndido entretenimiento para toda la familia, muy cuidado y con referencias cinéfilas interesantes.

De momento yo seguiré dejándome guiar por los prejuicios.

Para el oso en Londres:

6 DÍAS

Película basada en hechos reales y ambientada en el Londres de 1980. Unos terroristas toman la embajada de Irán y exigen al gobierno británico la liberación de unos presos antes de empezar a cargarse gente.

Mientras un equipo de negociación intenta llegar a un acuerdo durante los 6 días de los que habla el título, un grupo de antidisturbios se prepara para entrar en acción si las conversaciones no llegan a buen puerto.

Mark Strong y Jamie Bell encabenzan el reparto y la peli parece un relato lleno de tensión sobre aquellas angustiosas horas vividas en tres ambientes diferentes: el equipo negociador, el equipo de asalto, a la espera de órdenes y la opinión pública, informada minuto a minuto por las televisiones apostadas en las inmediaciones. Sin embargo, la crítica y el público parecen coincidir en que la trama carece de la profundidad necesaria para hacer de la cinta algo más que una recreación algo plana de lo sucedido.

Para el secuestro a la hora del té:

EL BOSQUE DE HAQUIVAQUI

Es excepcional el que nos llegue una cinta de animación stop-motion desde noruega y sólo eso ya es de agradecer. En este caso, la historia de unos animalillos que viven en un bosque un poco aterrorizados por el señor zorro, que tiene la mala costumbre de comérselos. Así que, entre todos intentan trazar un plan para vivir en armonía.

El tono es sumamente infantil, repleto de moralina y quizá difícil de masticar por un espectador adulto, sin embargo la animación con muñegotes me resulta tan entrañable que me niego a pre-suspenderla.

Quizá sea una buena opción para llevar a los enanos de la casa y que se vayan habituando a las salas de cine y, quien sabe, igual incluso es mínimamente disfrutable.

Para en congreso de los ratones:

INDESTRUCTIBLE

La voz de Diego el Cigala es enorme, inconmensurable, un tesoro nacional. Miento, es un tesoro internacional, llega a todos los rincones y el cantaor es apreciado y conocido a lo largo y ancho del globo.

Además su carácter abierto y risueño lo hace también un tipo querido por todos y su valentía le lleva a terrenos desconocidos, abriendo fronteras que el flamenco, por tradición, suele tener bien cerradas.

Este documental trata de su aventura a la hora de abordar la salsa, su viaje a países latinoamericanos en búsca de los sonidos de este género musical, sus encuentros con los grandes maestros del salseo.

Sólo hay un problema; soy un gran ignorante del flamenco, soy un gran ignorante de la salsa y son dos músicas que me cuestan muchísimo. Mi cultura musical se desarrolla en terrenos más eléctricos y no es algo que vaya a cambiar hoy mismo.

Por lo tanto, este documental no es para mí, aunque estoy seguro de que es para mucha gente.

Para la búsqueda del sonido tropical:

CORTAR (LAS 1001 NOVIAS)

No me voy a extender demasiado. Se trata de la tercera parte de un ejercicio cinéfilo masturbatorio de un director con el ego desmedido.

Podéis ver los tráilers de las dos primeras partes aquí y aquí. Buscad hacia el final.

Me sigue pareciendo un documento vacuo, vergonzoso y machista.

Nada más que decir.

Para la trilogía del egocentrismo:

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