ESTRENOS 20/07/2018

Ya no esperéis con mucho ansia que pueda llegar a menudo a las citas a en punto. Basta que me presento sudoroso, con la lengua fuera y renqueando.

Y eso porque no pienso mucho en las críticas de películas vistas que tengo pendientes, que si no se me desencaja el píloro.

Nos llegan actos mudos, risas amargas, rescates exóticos, tonadillas famosas, oropeles helados, búsquedas cronometradas, cuentos infantiles y naufragios narrativos.

No digas nada, dale.

LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA

Por alguna razón, me ha recordado esta película alemana a “El club de los poetas muertos”, aunque no hay profesor molón y el tono es mucho más oscuro. Y también a “El experimento” aunque no hay cárceles ni tests. E incluso a “La ola”, aunque no hay tampoco un líder que enseña a sus pupilos.

Alemania sigue exorcizando el pasado (no como otros, que siguen tratando de enterrarlo) y plantea una clase que guarda un minuto de silencio por las víctimas de la revolución Húngara, en la Alemania de 1956, cinco años antes de la construcción del famoso muro.

Y unas autoridades y un claustro de profesores que se pone muy nerviosito ante tamaña afrenta y trata de buscar cabecillas por todos los medios posibles.

Para el silencio desafiante:

HAPPY END

Y venga con una nueva película protagonizada por Isabelle Hupert. ¿Pero esta muchacha no descansa nunca?

En este caso en una producción austriaca, para seguir poniendo sellos en el pasaporte. Una peli dirigida por el más famoso de los directores del país, el venerable y sabio Michael Haneke, tipo serio y adusto, en cuanto a contenido de sus películas se refiere.

Fiel a su estilo, de nuevo ofrece al público una película extraña, triste, con toneladas de mala baba y con la fina disección de la podredumbre de la sociedad que atrae al director, centrando la mirada en una familia burguesa repleta de oscuridad que controla una empresa al lado de un campamento de refugiados.

Como siempre, no será plato de todos los gustos.

Para la muerte moral:

TEEFA IN TROUBLE

Para ser justos, si esta película hubiese sido oriental, de Japón, Hong-Kong o Tailandia, le hubiese dado una oportunidad. Es la clásica comedia de acción con protagonista guapete, gracioso y acrobático en el que se podría ver envuelto Jackie Chan.

Sin embargo, con las películas de Bollywood y alrededores, siempre tengo prejuicios que creo que están sustentados en el profundo desconocimiento de su cine y, aunque no viene de la India sino de Pakistán, se aplican del mismo modo.

Podría ser el momento de dar una oportunidad a un cine de acción diferente, que respira bajo otros cánones y late con otro tempo.

Si me la hubiesen puesto en Sitges, la hubiera propuesto sin rubor.

Para el apellido problemático:

MAMMA MÍA: UNA Y OTRA VEZ

De la primera, lo que más recuerdo son las sensaciones de escuchar la música de ABBA integrada en un argumento que no ha dejado en mí poso. Lo que me viene a indicar que la calidad musical es muy superior a la del guión y que las eternas notas del grupo sueco ejercen un poder hipnotizador brutal.

La segunda tiene pinta de vagar por los mismos derroteros. No tengo ni idea de si se repiten canciones (yo diría que alguna sí) y los números musicales van a ser deliciosos y el carisma de las actrices y los actores es innegable y todo dejará una sensación de felicidad etérea que será lo que persista en la memoria.

La historia, la de la madre de la protagonista de la peli anterior en sus años mozos, tiene pinta de ser lo de menos.

Para el cuento de la matriarca:

SIBERIA

Keanu Reeves está viviendo una segunda edad de oro con las películas de acción. El estreno de “John Wick” le ha dado nuevos bríos, tanto que ahora está haciendo una nueva parte de aquel alocado producto noventero y adolescente como fue “Las alucinantes aventuras de Bill y Ted”.

En esta ocasión se mete en el tráfico de diamantes y se pelea con un mafioso ruso por unas falsificaciones. Toca correr, negociar y pegar tiros en el frío del extenso país asiático.

No tengo demasiadas referencias de esta película pero por el avance parece contar con mucha menos acción que la, en breve, trilogía de las coreografías de pistolas y centrarse más en el suspense y el cine negro, con mujeres fatales incluídas en el lote.

Para los falsos brillos:

PERSECUCIÓN AL LÍMITE

Nicholas Hoult me parece un buen actor con una proyección que puede llegar a ser fantástica. Lo ha demostrado cuando ha tenido roles secundarios, como en la nueva saga de “X-Men” o en “Mad Max: Fury Road” y también como protagonista en “Memorias de un zombie adolescente”. Tan sólo le falta un buen papel en una buena película, o al menos en una taquillera, para que consiga subir el siguiente escalón.

No parece que éste vaya a ser el caso. A pesar de estar rodeado de dos grandes estrellas como Anthony Hopkins y Ben Kingsley y por otra joven actriz con magnetismo del bueno como Felicity Jones.

El argumento, parece tan trillado como un menú del VIPS. Tipo con pasado oscuro que ha cambiado y se ha enamorado que se ve obligado a volver a trapichear y, posteriormente, a patear traseros cuando secuestran a su novia.

Para los golpes de la vida:

LA LEYENDA DEL CHUPACABRAS

Dos películas de animación nos llegan esta semana y ésta es la menos mala. Una producción mexicana con técnicas tradicionales y un trasfondo de leyenda local.

Sin embargo, que sea la mejor no quiere decir que pase el corte de prejuicios de esta nave estelar. Todo parece demasiado deshilvanado y absurdo como para que pueda llegar a interesar a un adulto.

Sin embargo, sí que puede ser una opción para niños de entre 6 y 8 años, que ya entienden una historia algo compleja, puedan asumir el tono oscuro de algunos pasajes y no tengan demasiado alto el listón del cine de dibus.

Para el sorbete de bobino:

BARCOS, ¡AL RESCATE!

Otra película de animación, esta vez para los muy, muy pequeños muy en el tono de “La patrulla canina”, con barcos en vez de canes dando lecciones sobre civismo, reglas de convivencia y demás pilares básicos de la sociedad humana.

No digo yo que no deberían ver cintas de este tipo en determinados congresos de partidos políticos, pero todo aquel que cuente con una brújula moral normalita, no soportará más de dos minutos seguidos de un producto demasiado plano y que debería haber llegado directamente a la televisión.

No sé qué tipo de tele habrá en noruega para que esto se considere carne de pantalla grande.

Para los valores a flote:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.