ESTRENOS 16/02/2018

Vaya semanita de estrenos apetecibles nos embiste. Prenotas muy altas de media que hacen salivar a gustos de todos los estilos. Así da gusto.

Aunque, por otra parte, esto de no ser rico y tener el tiempo ocupado en algo tan terrenal como llenar la despensa para nutrirse hace que cuando se amontonan los peliculones haya alguno que se nos escape entre los dedos.

Anfibios románticos, cuadrúpedos enérgicos, amigos revolucionarios, padres reencontrados, marines desubicados, jorobas jorobadas, amores lejanos y plantígrados locuelos.

Buceemos en su búsqueda.

LA FORMA DEL AGUA

No consigue Guillermo del Toro atraer tanto mi atención desde el estreno de “Hellboy 2: el ejército dorado”, hace ya diez años. Mientras tanto, ha estrenado un par de películas (“Pacific Rim”, “La cumbre escarlata”) que no llegaron a emocionarme, ha publicado una trilogía de vampiros escrita a medias con Chuck Hogan, ha realizado una serie sobre los textos y estrenado una serie de dibujos para Netflix. Vamos, que arrepantigado en el sofá no ha estado.

El imaginativo mexicano no ha parado quieto y por el camino se han quedado proyectos que no ha conseguido levantar (la adaptación al cine de “Las montañas de la locura” de H. P. Lovecraft y la de la Dark Justice League de DC) pero ha conseguido dirigir uno de los proyectos que más ilusión le hacían. Y parece que ese mimo y ese amor por el género se notan, pues no ha parado de recibir premios y se postula para los Oscar.

Todos sabemos del amor de del Toro por los monstruos clásicos y parece que el germen está en la película “La mujer y el monstruo”, de 1954. Con esta idea del bicho marino enamorado, ha parido esta historia romántica que descansa sobre el inmenso trabajo de sus actorazos, Sally Hawkins, Michael Shannon, Octavia Spencer, Richard Jenkins y, cómo no, su gran amigo Doug Jones.

Para las burbujas de amor:

BLACK PANTHER

Marvel continúa imparable su creación del Marvel Cinematic Universe, dando pasos cada vez más firmes en la construcción de las nuevas películas y sin dejar de arriesgar de vez en cuando en nuevos personajes, nuevos directores o nuevos subgéneros dentro del mundo de los superhéroes.

A mí, desde luego me tienen enganchado y convertido a su secta y disfruto como un mocoso cada nueva entrega, ya sea la vuelta del trepamuros a casa, el cachondeo australiano de la última entrega del dios del trueno o las nuevas y coloridas aventuras del grupo más inadaptado de salvadores de la galaxia.

En este caso, toca película en solitario del nuevo rey de Wakanda, Pantera Negra, presentado con honores en “Capitán América: Civil war” y los titulares de quien ha visto la película, salvo haterismos necesarios, hablan maravillas. Un tono más serio que las anteriores, un pelín de cine de denuncia (lo que puede llegar a caber en una superproducción de este calibre) y espectáculo a raudales.

Para el felino oscuro:

THE PARTY

La directora y guionista londinense Sally Potter (“La lección de tango”, “Orlando”) dirige la que dicen que es su película más delirante y divertida hasta la fecha. Una reunión de amigos que se juntan para celebrar el ascenso a ministra del gobierno que acaba como el rosario de la aurora después de una serie de revelaciones que desestabilizan el grupo.

Una película que aupada por sus enormes intérpretes, Kristin Scott-Thomas, Patricia Clarkson, Timithy Spall, Emily Mortimer o Cillian Murphy (menudo plantel de quitar el hipo) critica la bajeza moral y corrupta en la que ha caído la sociedad británica, en particular y la europea, en general.

Una comedia negra desvergonzada y repleta de giros, que casi podría dar para una obra de teatro, ya que debe transcurrir en su mayor parte en el interior del casoplón de la ministra, en la que Potter tira con bala hacia todas direcciones, como un mono nervioso con una metralleta. Por su punto de mira, según cuentan las críticas, pasan la corrupción, la maternidad, el feminismo o la homosexualidad. Y todo en una olla a presión condensada en sus escasos setenta minutos filmados en sobrio blanco y negro.

Si es verdad que las grandes fragancias vienen en recipientes pequeños, esta afilada crítica social debe oler a nectar y ambrosía, a pesar de los ingredientes infestados de podredumbre.

Para la comida post-brexit:

CUANDO DEJES DE QUERERME

De nuevo un bautismo en el largometraje, esta vez a cargo del bilbaíno Igor Legarreta, guionista de “Autómata”, una película de ciencia ficción protagonizada por Antonio Banderas que no funcionó demasiado bien en taquilla.

En esta ocasión, Legarreta cede las tareas de escritura a otros tres guionistas para contar la historia de Laura, una mujer que emigró con su madre de España siendo una niña cuando creen que su padre las abandona. Pero ahora, treinta años más tarde, una llamada le comunica que el cadáver de su padre es encontrado en Durango con un tiro en la nuca precisamente en la época que desaparece de sus vidas.

Laura regresa a España para tratar de averiguar qué pasó con su padre, junto con su padrastro y en la investigación se encuentra con un agente de seguros que se prenda por ella y que les ayuda en sus pesquisas.

Giros, suspense, su poquito de historia de la España del franquismo y los comienzos de ETA, su pizca de romanticismo, su miaja de comedia… parece que el debut de Legarreta apunta alto y yo espero que llegue.

Para la bala oxidada:

DEBER CUMPLIDO

El cine usamericano sabe volver la vista muy bien sobre sus heridas, psicoanalizándose constantemente y destapando los traumas que aquejan y definen a su sociedad. Uno de los puntos más visitados en el cine reciente son las cicatrices de la guerra, el estrés postraumático que sufren millones de ex-soldados y que se traduce en una tasa altísima de suicidios en este colectivo.

Esta opera prima del californiano Jason Hall, actor reconvertido en guionista y director, adapta la novela de David Finkel, un periodista que acudió en 2007 a Iraq acompañando a un batallón de infantería estadounidense recogiendo, de primera mano, las impresiones, las preocupaciones y los sentimientos de los soldados.

La película se centra en el regreso a casa de tres marines, sus intentos por reincorporarse a la sociedad, a las familias respectivas y a la vida diaria de unos tipos que han vivido situaciones que nadie debería vivir, dejando secuelas importantes. Y no sólo pone la lupa sobre ellos, sino sobre una población que primero los trata como héroes para luego dejarles de lado.

Entre el reparto destacan Milles Teller, que subió al estrellato protagonizando “Whiplash” y, curiosamente, la humorista Amy Schumer, en un papel secundario.

Para la memoria viral:

CELESTIAL CAMEL

No es frecuente que una película rusa, filmada en las áridas planicies de sus estepas, con un protagonista de una etnia minoritaria, los kamulkos, llegue a la cartelera. Así que uno tiene que estar preparado para un ritmo cinematográfico diferente, alejado de la velocidad propia de la industria más mayoritaria.

Los kamulkos creen que el nacimiento de un camello albino es un regalo divino y símbolo de buena suerte, así que Altynka, un chaval de 12 años, está encantado viendo como Mara, la camella de la familia, pare uno. El problema es que para subsistir, su padre se ve obligado a venderlo.

Mara huye en busca de su retoño y Altynka, a lomos de una vieja motocicleta, parte detrás, ya que la supervivencia de la familia depende del animal.

Una película de aventuras muy diferente en el que estoy seguro de que todo nos sonará rarísimo: el paisaje, el idioma, las costumbres, los diálogos, los paisajes, el ritmo, el lenguaje cinematográfico. Y por eso mismo es una oportunidad para apreciar otras maneras de filmar.

Para la joroba a la fuga:

EN TRÁNSITO

Este documental de Oskar Tejedor narra un drama al que se ven abocadas muchas familias latinoamericanas de recursos escasos. Un miembro debe viajar a Europa para ganarse la vida y poder así alimentar su propia boca y la de sus familiares.

En este caso, la cámara sigue la realidad de unas cuantas madres que viven en España, mientras intentan comunicarse con sus hijos que permanecen en los países de origen, separados por miles de kilómetros de distancia, mientras intentan mantener una intimidad y una comunicación que se torna complicada por culpa del medio.

El amor, el cariño y el reporte del día a día se convierte en una experiencia dura de mantener por la frialdad del canal de comunicación y la maternidad en una quimera por culpa del drama de la migración forzada y de un mundo cada vez más deshumanizado.

Para la telematernidad:

BOONIE BEARS: EL GRAN SECRETO

Esta producción china de animación está dedicada, con toda claridad, a los más pequeños de la casa. Una aventura de colores intensos, mucho slapstick y personajes simpáticos con el objetivo de entretener, hacer reír y aportar algo de moraleja a un cerebro tierno e impresionable.

Al menos la factura es bonita y la historia parece tener un mínimo de profundidad, así que sin ninguna duda está por encima de muchas pelis de dibujos que siguen confundiendo la corta edad con la estupidez. No parece que ésta caiga en el error.

Otra cosa es que un adulto pueda sentarse delante de una película de estas características y no aburrirse. No creo que tenga tantas capas como para poder hacer pasar un buen rato al padre o a la tía mientras la hija o el sobrino se divierten.

Para la fauna circense:

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