ESTRENOS 15/05/2018

Llegamos a una semana que bien podría ser el preludio a una película de catástrofes: lluvias torrenciales, rayos y truenos que parecen batallas interplanetarias entre las nubes, partidos condenados por corrupción, señoras que roban plantillas de menos de un euro en los chinos…

Somos un país al que se saca poco partido a nivel narrativo.

A todos los niveles, a decir verdad.

Este fin de semana nos llegan juventudes estelares, juventudes odiosas, odios corporativos, odios raciales, amores antirreligiosos, juventudes perdidas, ritos jóvenes, amores curativos, amores impresos y juventudes marcadas.

Como veis una colección de amores, odios y juventudes bastante curiosa.

Vayamos con hipervelocidad.

HAN SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS

Es una nota forzada por el fanatismo, lo reconozco.

Demasiadas cosas huelen a chamusquina en una película que debería haber agrandado la historia de la saga en vez de llenarla de dudas con respecto a su futuro: el despido de los directores originales a mitad de grabación, los rumores de las carencias interpretativas del actor principal (ya no digamos su carisma comparado con el de Mr. Ford), que el argumento podría no estar acorde con la épica que se intenta alcanzar…

Y aún así, somos siervos de la fuerza. Acudimos al cine como zombis esperando hallar una felicidad que en muchos casos se confunde con un reflejo de nostalgia.

Qué le vamos a hacer, nadie es perfecto.

Para el peludo y el piloto:

PLAYGROUND

No sé si la película proporcionará las mismas sensaciones que el avance, pero el caso es que los poco más de dos minutos que encabezan este párrafo me han resultado bastante angustiosos y proféticos de un submundo adolescente en colegio privado que no puede acabar nada bien.

Luego habrá que lidiar con la forma de hacer cine de Polonia, que suele gustar de planos muy largos y cadencia muy lenta y habría que ver si el estudio de la violencia que propone el director Bartosz M. Kowalski, que participó en el festival de San Sebastián de hace dos años, consigue dejarse ver con facilidad.

Es complicado meterse en la psique de los chavales cuando ya hemos dejado atrás esa complicada edad pero sus historias pueden dar lugar a los relatos más escalofriantes y tiene toda la pinta de que éste lo es.

Para el mal incipiente:

CORPORATE

Desde Francia nos llega el primer largometraje de Silhol que se encarga de denunciar prácticas llevadas a cabo por grandes corporaciones que utilizan a determinados individuos sin escrúpulos de recursos humanos para acosar a los trabajadores hasta que renuncian y ahorrarse así el dinero o la mala publicidad de tener que despedirlos.

La peli no se basa en ningún caso real pero seguro que viene influido por el juicio en el país vecino a varios exdirectivos de la empresa de telecomunicaciones France Telecom por acoso moral y desestabilización a un buen número de trabajadores. Un proceso que estuvo durante un tiempo en primera plana de los medios de información galos.

En este caso, se centra en la labor de uno de estos sicarios laborales, una mujer que asciende por su carácter frío y privado de emociones, en su carrera hacia el éxito y su caída después de que un trabajador se suicide lanzándose por una de las ventanas de la empresa. Empleada a la que da vida Céline Sallette con milimétrica precisión.

Para el sistema asesino:

SWEET COUNTRY

Australia, 1920. Un terrateniente racista y violento encadena a un niño aborigen amenazándole de muerte si se escapa. El niño huye y el furibundo blanco lo persigue hasta una casa. Amenaza con entrar a tiro limpio para llevarse al niño, abre la puerta a cañonazos y entonces un señor de color le dispara a bocajarro acabando con su vida.

Un negro matando a un blanco, por mucho que sea en defensa propia, en la isla oceánica en aquella época era inaceptable, así que las autoridades comienzan a perseguir al salvador del infante de forma incansable mientras éste les da esquinazo una y otra vez.

La peli se llevó el premio especial del jurado en el Festival de Venecia del año pasado y compone un western australiano basado en hechos reales que parece que ha convencido notablemente a crítica y público.

Para la justicia xenófoba:

DISOBEDIENCE

Una mujer que fue expulsada hace años de una comunidad judía ultraortodoxa, regresa al entierro de su padre, uno de los rabinos. Los abrazos se entremezclan con las miradas de soslayo y las bienvenidas con las sospechas.

Al poco, se comienza a entrever que su relación con la mujer de uno de los judíos no es sólo de amistad. Los gestos delatan una pulsión animal soterrada bajo las formas que impone la estricta religión hasta que el amor y el deseo derrumba cualquier rastro de fe arrastrándolas la una hacia la otra, como polos opuestos de un imán.

Sebastián Lelio, realizador chileno que alcanzó la fama con la nominación a los Oscar de su película “Una mujer fantástica” consigue el estreno de otro film del mismo año realizado en Usamérica con un gran trabajo, a todas luces, de Rachel Weisz y Rachel McAdams.

Para la atracción pecaminosa:

LA CHICA EN LA NIEBLA

Lo que más llama la atención en el avance de este thriller italiano es la fotografía. Luces y sombras perfectamente filmadas que dan una sensación de irrealidad, casi mágica, a un relato que mezcla la investigación sobre la desaparición de una adolescente con la denuncia de los buitres de la prensa en busca de carroña que arrojar a lectores y televidentes.

Al frente del reparto, un Toni Servillo que está destapándose de un tiempo a esta parte como uno de los más grandes intérpretes de Italia de todos los tiempos, capaz de hacerse con cualquier papel y cambiando de tono de una película a otra de forma camaleónica.

Dirige Donato Carrisi su opera prima adaptando el guión de su propia novela, lo que lo convierte en un “yo me lo guiso, yo me lo como” de manual y que encima le proporciona el premio de mejor director novel en los premios David de Donatello.

Para la lupa antiniebla:

LA NOCHE DEL VIRGEN

Que una cinta española, apueste abiertamente por el subgénero gore, componiendo una historia de sexo y sangre y llegue a las pantallas de cine es, creo, una buena noticia.

Otra cosa es que la historia esté a la altura de la valentía. En este caso la de un veinteañero dispuesto a perder la virginidad una noche de fin de año, que acaba en casa de una señora que convierte una presumible noche feliz en una carnicería a ritmo salvaje en medio de oscuros rituales.

La peli ha viajado por festivales especializados de medio mundo y, como anécdota, parece que casi hizo vomitar a Carlos Pumares, que se fue a mitad de proyección muy indignado, lo cual también es un punto a favor.

Sin embargo, no dejo de tener mis dudas de si todo eso acabaría por hacerme gracia o se trata tal vez de un chiste privado.

Para la sangre virginal:

EL DOCTOR DE LA FELICIDAD

Omar Sy pegó el pelotazo con “Intocable” y parece que se ha especializado en ese papel de simpático bonachón con un punto canallita. Esta película no es una excepción y aquí tiene el rol de un médico que llega a una pequeña población francesa haciéndose con el cariño de sus habitantes hasta que éstos descubren su oscuro pasado.

Casi todo lo que aparece en el avance me ha parecido forzado y con un punto de excesivo melodrama, con buenos muy buenos, malos muy malos, simples muy simples y bellas muy bellas. Una fábula que parece provenir de un cine antiguo, más a lo Frank Capra.

También puede ser que me haya influido el doblaje de la cinta, pero eso es culpa de la distribuidora o la productora o quien se tenga que encargar de facilitar algún tráiler en versión original subtitulada.

Para el galeno contento:

CARAS Y LUGARES

Este documental de la directora belga Agnès Varda y el fotógrafo y artista callejero JR plasma un viaje de experimentación que une los talentos de ambos individuos. Un periplo que busca el hermanamiento de barriadas a través de la imagen, de la memoria y del trabajo en común.

Recorren pueblos con una camioneta que es mitad fotomatón, mitad impresora y decoran casas, muros y espacios públicos con las caras de los propios habitantes, combinando el paisaje con la vida que lo ocupa.

El documental estuvo nominado a los Oscar, aunque lo perdió contra el drama deportivo “Ícaro” y tiene pinta de ser una de esas películas que no consiguen conectar con mis preferencias y que tiempo después veo, desbarata mis prejuicios y me acaba encantando.

O en este caso no, quien sabe.

De momento, voy a ser fiel a mi lado cascarrabias.

Para los caretos decorativos:

BLANCO PERFECTO (DOWNRANGE)

No he encontrado tráiler subtitulado pero para el diálogo que tiene, lo pongo en VO que no creo que nadie se pierda.

Esta película pudimos verla en el pasado festival de Sitges y podéis leer mi opinión aquí.

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