ESTRENOS 14/07/2017

Tras el diluvio madrileño de la semana pasada, pasamos de nuevo a los calores infernales en una clara demostración de que el planeta está intentando quitarse de encima un puñado de humanos que se le están enquistando. Pero mientras perecemos en un suicidio colectivo climático, se siguen estrenando cosas.

Con la salvedad de la película de los monetes, que llegó a golpe de miércoles, este viernes tenemos un puñado de pelis que oscilan entre lo muy interesante y la vergüenza ajena. Un corredor en periodo de reinvención, guiones con ovarios, manecillas extraviadas, sueños de amor entre balas, visiones distorsionadas, nacimientos de ideas y virulencias machistas.

Refresquémonos con las posibilidades.

CARS 3

Nada parecía indicar que una tercera parte del corredor más chulo de la ruta 66 fuera a poder interesarme después de que “Cars 2” haya sido la única película de Pixar que no he conseguido acabar, por el momento. Dos veces que la he pillado por la tele y dos veces que me he tenido que levantar para hacer cosas mejores.

Sin embargo, si hay alguien en quien se puede confiar para reconducir continuamente su marcha, es la empresa de Luxo Jr. Los mismos que hicieron de “Toy story 3” una obra maestra repleta de lecciones de cine, son los que han devuelto a Rayo McQueen con nuevos bríos y nuevos retos.

Una nueva generación de corredores tecnológicamente avanzados amenazan con retirar al veterano corredor, pero quizá aún tenga una última lección que dar al mundo.

Para el neumático con experiencia:

LA GUERRA DEL PLANETA DE LOS SIMIOS

Cuando empezaron las precuelas que contaban cómo se había llegado a la situación de la mítica “El planeta de los simios”, con el aún más mítico Charlton Heston al frente del reparto, hubo suspicacias. ¿Realmente iba a ser interesante el camino para llegar al universo distópico o iban a seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro volviéndola a cagar, como con el remake a cargo de Tim Burton?

Pues el caso es que a mí me engancharon. La primera película a cargo de Rupert Wyatt era una delicia y su continuación, con Matt Reeves a los mandos, exploraba nuevas ideas muy interesantes.

En ésta se pone punto y final a la trilogía (bueno, ya veremos si queda en tres pelis) y Matt Reeves repite como director antes de dar el salto al universo DC con la nueva película de Batman.

Yo tengo muchas ganas de saber cómo se transforma César en el líder espiritual y amo del planeta.

Para el remate del primate:

SU MEJOR HISTORIA

En la Gran Bretaña sumida en plena II Guerra Mundial, el aparato cinematográfico nacional intenta realizar películas que eleven la moral de los ciudadanos, a la vez que fomenten el patriotismo y animen a los muchachos a alistarse y a las muchachas a suspirar por sus valientes hombres.

Para enganchar al público femenino, contratan a una guionista que escriba papeles que conecten con ellas, con condiciones muy machistas. No aparecerá en los títulos de crédito, cobrará menos que los guionistas masculinos y será tomada por el pito del sereno en muchas ocasiones. Todo estupendo. Ella accede.

No hay duda de que la producción está a la altura del cine británico, cuidadísima y muy bien ambientada y que la peli es un vehículo de lucimiento para sus dos grandes estrellas, el enorme Bill Nighy y la talentosa Gemma Arterton.

Para la pluma en negro:

UN MINUTO DE GLORIA (GLORY)

Un trabajador del ferrocarril búlgaro se encuentra un montón de dinero junto a las vías del tren. En vez de hacer lo que cualquiera de nosotros hubiera hecho, llama a la policía para devolver de forma íntegra la pasta. Este hecho es utilizado la compañía para lavar su imagen en un acto de homenaje televisado.

Durante el evento, una directiva le quita al trabajador su reloj prometiéndole devolvérselo al final, ya que le van a regalar otro. Pero el reloj se pierde. Este reloj es mucho más que un complemento para el hombre. Es un recuerdo de su padre, es una piedra fundamental que pone orden a su vida rutinaria, al que da cuerda todas las mañanas, que mantiene como su objeto más preciado.

Con esta historia basada en un hecho real, los directores Kristina Grozeva y Petar Valchanov tratan de ilustrar la lucha de clases, la diferencia de moral entre la clase obrera y los chanchullos de las altas esferas y la absurda burocracia existente en el primer mundo. Quizá la opción carlista de la semana.

Para el tiempo perdido:

EN LA VÍA LÁCTEA

Vuelve Emir Kusturica después de una década sin construir una película de ficción y dicen los que han visto el resto de su cine, que vuelve con todas sus señas de identidad a cuestas. Su surrealismo, su música gipsy, sus amores y sus guerras.

Y lo hace acompañado de una gran dama de la pantalla, la señorial Monica Belucci, con una historia rural y onírica, en la que un lechero reparte el producto de sus vacas en medio de una guerra y se enamora de una enigmática italiana que viene huyendo de un pasado oscuro.

Así, Kusturica construye una fábula que enlaza con un pequeño cortometraje que estaba incluido en un proyecto fílmico orquestado por Guillermo Arriaga llamado “Words with Gods”. Dicho fragmento, titulado “Nuestra vida” es el que cierra la propia película.

Para el serbio soñador:

CITA A CIEGAS CON LA VIDA

Había una vez un alemán que veía fatal. Pero muy, muy mal, apenas distinguiendo formas borrosas, una amalgama de colores que se difuminaban enfrente de sus ojos. No existían gafas para corregir el problema, ni operaciones que mejorasen su condición. Pero el germano era optimista y muy trabajador.

Y tenía un sueño: trabajar en un lujoso hotel. Sirviendo desayunos, comidas, llevando maletas, atendiendo a los clientes. Algo para lo que es necesario ver, pero él estaba dispuesto a solventar esta minucia con una estrategia brillante: mintiendo a lo loco. Escondiendo a los demás su problema.

¿Cómo? Pues de una forma muy surrealista, ayudado por un amigo y dando pie a una sucesión de escenas supuestamente cómicas y muy poco creíbles, construyendo una tragicomedia familiar de humor blanco y que trata de sacar la lágrima fácil a pesar de lo absurdo del argumento.

Para el borrón y cuenta nueva:

EL DEBUT

A mitad de camino entre la película de ficción y el documental, entre la historia y la creación de la propia historia, Gabriel Olivares filma a un grupo de teatro que da forma a un guión mediante el trabajo de interpretación y de improvisación durante sus talleres.

Hay muchísimos grupos de teatro, tanto profesional como aficionado, a lo largo y ancho del país, de los que estoy seguro que todos los días surgen ideas apasionantes, originales, pasionales y orgánicas. Seguramente, si hubiera alguien con un papel y un boli tomando nota de todas ellas, surgirían guiones estupendos.

Sin embargo, la idea de ver un taller de este tipo y el desarrollo de una de estas ideas, en este caso dos toreros que se enamoran en un mundo muy testosterónico, no me atrae demasiado. Es una de esas cosas que parecen más divertidas de vivir que de observar cómo otros las viven.

Para el nacimiento de una idea:

ALUMBRAR: LAS 1001 NOVIAS

Hace tiempo, allá por marzo de este mismo año, comenté el estreno de una película llamada “Capturar: las 1001 novias”. Se trataba de las pajas mentales de un señor que se dirigía a sí mismo hablando con diferentes mujeres de su vida. Ex-novias con las que charlaba de sexo y de amor. Una especie de elegía de su propia persona.

El caso es que el señor me cayó rematadamente mal desde un principio. Me pareció que derrochaba una actitud arrogante y machista, y le puse un pre-uno. Y ahora me entero que aquello no acababa ahí, sino que era el comienzo de una trilogía.

Pues nada, aquí nos llega la segunda parte. Misma pinta de grabación doméstica de las que uno guarda en un cajón, mismos diálogos desafortunados, misma idolatría hacia su propia persona, con la novedad de que frivoliza pensando con cual de sus ex podría tener un hijo, que en este momento le viene bien.

Yo, de verdad, que no entiendo nada. Que grima, por favor.

Para la misoginia retratada:

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