ESTRENOS 14/12/2018

Venga, vamos a ver si poco a poco vamos recuperando el tiempo y poniéndonos al día con las tareas pendientes, que falta le hace a esta bitácora estelar anclada en predicciones absurdas, últimamente.

Cerebros cantantes, ciudades rodantes, huidas familiares, bailes exóticos, monólogos rupturistas, sentidos ausentes, bestias rurales, calles paternofiliales, viajes alados, documentos nórdicos y ladridos militares.

Seguidme el paso.

ANA Y EL APOCALIPSIS

No es el primer musical con esta idea de unir canciones y bailes absurdos con el género fantástico pero probablemente será el más divertido hasta la fecha.

Obviamente es una propuesta que no será plato de buen gusto para todo el mundo. Si te gustan las comedias románticas de instituto, los musicales y el cine de terror, entonces, como yo, estás de enhorabuena.

Si no, da la vuelta y sal corriendo como si te persiguiesen estos muertos vivientes danzantes, sin mirar atrás.

Para el paso amoche:

MORTAL ENGINES

Parece ser que este inicio de saga producido por Peter Jackson no va a traerle las loas y los laureles de su trilogía tolkiana. Una adaptación de una serie de novelas fantásticas en las que las ciudades son monstruos mecánicos que se engullen unas a otras.

Ya estrenada a lo largo del mundo, no está yendo todo lo bien que le gustaría a sus artífices, en gran parte, parece ser, debido a un guión algo trillado y con más artificio que alma.

Ya estamos acostumbrados a ver cómo nuevos intentos de encontrar la siguiente gran saga del cine de ciencia ficción se da de bruces contra un público cada vez más acostumbrado a saber apreciar la calidad de una historia.

Para los motores cosmopolitas:

LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD

Una muchacha, esposa y ama de casa está agobiada con la vida. Los hijos la alteran con cada rabieta, el marido es un poco larva y las obligaciones del día a día la están convirtiendo en una persona gris.

Así que toma una decisión que pocos humanos en el mundo se atreverían a tomar: se va corriendo al aeropuerto sin decir nada y coge el primer vuelo hacia París, a reencontrar la felicidad perdida.

Una película que parece plantear un vacío existencial que seguro que más de uno siente y a partir de ahí, jugar con varios dilemas psicológicos y éticos.

Para el escape lumínico:

YULI

Cuentan las crónicas que fue el propio Yuli el que convenció a Icíar Bollaín de que su historia era digna de ser contada. Y parece que surtió efecto, a la vista del resultado.

La peli cuenta la historia de un niño con un talento innato para el baile que no quería bailar y un padre empeñado en sacar el mayor potencial posible a ese talento, a pesar de los deseos del niño.

Si el señor hizo bien o no, es discutible. Aquel niño se ha convertido hoy en uno de los mejores bailarines del mundo pero, ¿ha sido feliz?

Para la pirueta cubana:

MIAMOR PERDIDO

Parece que Emilio Martínez Lázaro le ha cogido el gustillo trabajar con Dani Rovira, porque después de la dupla de 8 apellidos se han embarcado, junto con Michelle Jenner, en una nueva aventura cómica.

De nuevo, cómo no, una comedia romántica. Una pareja que se junta, se separa, hace chistes, hace obras de teatro y se pelea por un gato llamado Miamor.

Sí, yo también pienso en el chiste del perro Mistetas.

En fin, no creo que descubra nada nuevo bajo el sol pero será entretenida, ya que ambos intérpretes son muy simpáticos.

Para el felino amoroso:

ACUARELA

El único papel que recuerdo en estos momentos de Valeria Golino es el de novia de Tom Cruise en “Rain man”. Por eso ha sido un shock volver a ver esta actriz, tanto tiempo después, en una película en su Italia natal.

Una cinta en la que hace de ciega, enamorada de un publicista mujeriego y algo crápula y viviendo una historia de amor diferente, a través de sentidos distorsionados.

Un tipo que trabaja con imágenes aprendiendo de una muchacha que carece de ellas. Toda una metáfora.

Para el corazón vendado:

TROTE

Me encantaría que, para una película rodada en gallego cada eón, me dieran unas ganas enormes de acudir a su llamada y hablar bien de ella.

Sin embargo, la morriña no basta para que me encandile una propuesta. Ésta parece una de esas películas cocidas a fuego muy lento, con una historia que se desarrolla de manera cadenciosa y que trata más la parte psicológica de sus personajes.

Poco más enseña un avance que consta de pocas palabras y escenas costumbristas relacionadas con caballos, aldeas alejadas y charangas de verano.

Para el paso lento:

LA FAMILIA

Una película de infancias perdidas en un país en el que parece bien fácil acabar sin una. Una Colombia a pie de calle donde los menores crecen demasiado rápido en una sociedad violenta y deprimida.

Narración naturalista en un relato callejero con personajes perdedores obligados a sobrevivir en una jungla sin escrúpulos.

Un tortazo directo a la mejilla que hay que estar dispuesto a encajar, ya que no parece haber concesiones para con el respetable.

Para el crecimiento temprano:

PLOEY, NUNCA VOLARÁS SÓLO

Un chorlito se queda en tierra después de que toda su bandada emigre a tierras más cálidas. Encima en ella había una chorlita que le gustaba un montón, así que triste y ojeroso promete que volverán a verse.

Así que, sin mucha idea de volar, emprende a pie un camino tortuoso y repleto de peligros para reunirse con familia y amada.

Un relato blandito y  animado destinado a los más enanos de la casa.

Para el vuelo a pie:

EXPEDIENTE 64 (LOS CASOS DEL DEPARTAMENTO Q)

Cuatro son ya las películas del departamento Q danés, basadas en las novelas de un tal Jussi Adler-Olsen. Esto ya está empezando a parecer una serie más que una saga.

No he visto ninguna de ellas, así que dudo que el nuevo caso de estos policías me lleve hasta la sala de cine.

En general parecen productos orientados a los fans de la saga, algo rutinarios y con casos autoconclusivos.

Para los polis fríos:

STUBBY, UN HÉROE MUY ESPECIAL

Vamos a ver, una película usamericana que loa las virtudes del ejército y la épica de las guerras con un perrete que se alista entre un grupo de militares.

No sólo eso, sino que da a entender que la llegada de los estadounidenses a la II Guerra Mundial fue el fin de todos los males.

En fin, no puede haber nada más antinavideño, por mucho tono cariñoso que se ponga en esta sarta de frases panfletarias.

No sé a quién se le habrá ocurrido que estos pueden ser valores sanos para los niños, pero se ha lucido, colega.

Para el cuadrúpedo bélico:

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