ESTRENOS 11/10/2019

En este veranillo de San Miguel más largo del universo, antesala del punto de no retorno del cambio climático, del derretimiento de los polos y, en definitiva, del Armaggedon, del Ragnarok y de la extinción en masa, llegan los estrenos de la semana.

No se conforma quien no quiere, oiga.

Tenemos celebraciones escondidas, naturalezas malditas, extinciones excepcionales, besos húmedos, amistades exóticas, internados estrictos, peleas generacionales y negocios familiares.

Si alguien tiene algo que decir, que lea ahora o cierre la página para siempre.

NOCHE DE BODAS

Samara Weaving ya nos enamoró en el festival de Sitges con un papel muy gamberro en la divertidísima «Mayhem» y parece que se está convirtiendo en una Scream Queen de alto nivel con dos nuevas propuestas que han acudido este año al festival, más otras cuantas que pueblan ya su filmografía.

En este caso, asistimos a una nueva heroína que se presta a jugar a un juego macabro y revestido de fino humor negro con esta novia que debe jugar al escondite más sangriento vivido en una noche de bodas, con una familia muy mal de la olla.

Para la diversión sangrienta:

LO QUE ARDE

Que una película rodada entre las montañas lucenses, filmada parcialmente en gallego, con director gallego y el tema de los incendios y de la reinserción de fondo, haya triunfado en Cannes llevándose el premio del jurado, no me puede llenar más de orgullo y satisfacción.

Parece ser que es una visión poética que adentra al espectador en una realidad que podemos ver en los telediarios todos los veranos, a través de unos personajes sinceros y poderosos, filmada con una belleza inaudita. Que lo dicen otros, no yo.

Para la llama eterna:

LA LUZ DE MI VIDA

Nueva película de Cassey Affleck después de las acusaciones de comportamiento inadecuado con mujeres que, casualidad o no, plantea temas morales a través de una distopía en el que un padre y una hija deben sobrevivir en un mundo en el que las mujeres del planeta han muerto.

Sin entrar en temas que mezclan la personalidad de los artistas con su obra, parece una nueva muestra, esta semana, de ciencia ficción de la buena, de la que hace pensar, de la que conmueve, filmada con delicadeza y garra.

Para la última hija:

DÍA DE LLUVIA EN NUEVA YORK

A estas alturas, creo que todos podemos saber ya si la película anual de Woody Allen nos interesa o no. Salvo excepciones por arriba («Match point», «Blue Jasmine») y por abajo (no merece la pena mencionarlas, pero todo el mundo tendrá las suyas) se mantiene en un asombroso nivel medio muy alto.

Esto parece, de nuevo, puro Allen. Diálogos veloces y ácidos, los actores más de moda de la actualidad y, de nuevo, su querida Nueva York de fondo. Romanticismo y escepticismo en un género que sólo él sabe desarrollar como ningún otro.

Para las gotas de cinismo:

ABOMINABLE

Son pocas las ocasiones en las que aparecen películas infantiles con un grado de calidad tal que pueden provocar que el adulto se lo pase bien en la sala, así que no es momento de desaprovecharlas.

Con las voces de Chloe Bennet («Agents of S.H.I.E.L.D.») o Sarah Paulson («American horror story») nos llega un nuevo «Cómo entrenar a tu dragón» pero con un ser peludo que gusta del clima helado en vez de seres alados que escupen fuego y la música de Fleetwood Mac en vez de la de Jónsi de Sigur Rós.

Para el monstruo de Zumosol:

PARADISE HILLS

Uno de esos extraños casos de películas en los que la crítica especializada la pone entre el bien y el notable y el respetable la suspende sin remisión, pero sin parecer un infumable producto con ínfulas y lento sino en la forma de ciencia ficción distópica y feminista.

Aunque su reparto es internacional y su directora, Alice Waddington tiene nombre anglosajón, nació en Bilbao, la pasta la pone TVE y su coguionista es Nacho Vigalondo. Así que yo, al menos, sería de los que acudiría a comprobar quién tiene razón.

Para la educación cenicientil:

GÉMINIS

Will Smith, retoma una trama muy parecida a la del «Replicant» de Jean Claude Van Damme, pero sin las patadas voladoras y más saltos con pistolas. Es decir, un clon de un asesino debe intentar detenerlo, detenerse, detener su otra versión… lo que sea.

Quizá aquí hay más carga filosófica y menos desenfreno con desconexión neuronal, ya que viene de la mano de Ang Lee, un tipo al que le gritaron mucho por intentar que su versión de «Hulk» tuviera algún tipo de subtexto. Aunque no olvidemos que sigue siendo una peli de acción palomitera basada en CGI por todos lados.

Para la fotocopia de Bel Air:

ABUELOS

Tengo sentimientos muy encontrados con esta película. Guay la reivindicación de los abuelos, plof la visión que se da de que una guardería debería crearse con iniciación privada y cualquiera puede ejercerla, chachi los actorazos y el tono de comedia capriana, chungo el tufillo neoliberal que me produce el mensaje de abuelos emprendiendo en vez de descansando por lo producido hasta la fecha.

Supongo que lo más sensato sería verla y opinar a posteriori. Pero, ¿quién ha dicho que yo sea sensato? Aún así, la voy a poner ahí en cuarentena a mitad de tabla a la espera de estar a la espera.

Para los jubiletas mañacos:

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