ESTRENOS 09/06/2017

Varias semanas sin pasar del pre-7, esto es todo un hito. O soy yo con astenia primaveral o es que los blockbusters y el resto de estrenos que llegan últimamente están sumidos en una pachorra insólita.

Hoy nos llega el arranque de un nuevo universo cinematográfico a cargo de una de las grandes productoras, tres películas galas de temática y apetencia muy diferente que comprenden un cotilla escriba, un mal de amores rocosos y una candidata con redaños, la opera prima de un escocés con una fuerza poderosa, un vistoso comienzo de una carrera que dará que hablar, un superhéroe de cómic con poca ropa y un relato nacionalista de factura discutible.

Empezamos.

LA MOMIA

Marvel Studios tiene su franquicia de superhéroes. Warner ha hecho lo propio con los personajes de DC. Disney se afana en rodar sus clásicos de animación en acción real de forma encadenada. Tener una visión a largo plazo de protagonistas reconocibles está de moda y Universal Pictures también quiere jugar.

Así que se han puesto al lío con los monstruos clásicos de su productora, el Frankenstein, el Drácula, el Doctor Jeckyll, el hombre invisible y demás tropa, han rebautizado el proyecto como Dark Universe, han fichado actores con mucha pegada en taquilla y van a empezar a lanzar pelis relacionadas entre ellas.

La que abre la veda es esta nueva momia, con Tom Cruise como cara conocida, Anabelle Wallis como partenaire y Russell Crowe haciendo de Jeckyll con un papel, suponemos, análogo al de Samuel L. Jackson en el MCU, uniendo todas las tramas.

Para la oscuridad coloreada:

TESTIGO

Thriller francés con ecos hitchcockianos en el que un hombre común, ex-alcohólico y solitario, recibe un trabajo aparentemente rutinario y aburrido que le colocará en el ojo del huracán de una trama política y gangsteril que le sobrepasa por todos los costados.

El tipo, encarnado por François Cluzet, uno de los actores más reputados del cine francés, al que pudimos ver en la silla de ruedas de “Intocable”, es contratado para enclaustrarse en una sobria habitación a transcribir mediante una máquina de escribir, cintas de cassette de conversaciones ajenas.

Poco tardará en darse cuenta de que ser testigo de algunas de esas conversaciones le pondrá en el punto de mira de un montón de gente, entre ellos uno de los aspirantes a ocupar la presidencia del país.

Para los espías analógicos:

PIELES

Un poco de miedito me da la primera incursión en el largometraje de Eduardo Casanova, el chaval que se hizo famoso por encarnar a Fidel en la serie “Aída”.

La idea primigenia, la de aquel cortometraje titulado “Eat my shit”, quedaba muy bien en el pequeño formato. Una ida de pinza condensada en una sola escena provocadora, polémica y con un trasfondo crítico que acababa dando que pensar. En aquella escena, una chica que tenía el culo en la boca y la boca en el culo se sentaba a comer en un restaurante, recibiendo la mofa del camarero.

La idea se ha hecho mayor y se ha juntado en pandilla con otros colegas con más tipos de anomalías anatómicas, se ha enfundado en rosa pastel y se acerca a la taquilla con un mensaje de tolerancia y un cúmulo de escenas difíciles de aguantarles la mirada.

Habrá que ver si puede más el fondo o la forma en esta rara avis que rompe con cualquier regla o tendencia de nuestro cine.

Para el pellejo original:

AMERICAN PASTORAL (PASTORAL AMERICANA)

Parece que hay una unanimidad inaudita en la crítica a la opera prima como director de Ewan McGregor: que el escocés no ha conseguido llegar a captar la esencia de la conocida novela de Philip Roth. Que la peli se queda en la corteza, filmando con elegancia los sucesos de esta familia destruída pero sin entrar en la profundidad, la ironía y la fina disección de la sociedad americana. No en vano, la obra literaria fue ganadora del premio Pulitzer.

La cinta se presentó en el festival de San Sebastián en su sección oficial y, aparte de la emoción de los allí presentes por ver las caras guapas de los protagonistas, el propio McGregor, Jennifer Connelly y Dakota Fanning, se fue del mismo de vacío.

Cuenta la desintegración de una familia bien americana después de que se le impute a su hija la autoría de una serie de atentados terroristas. Todo ello en un telón de fondo de los cambios sociales y políticos que tuvieron lugar en la Usamérica de los años 60.

Para la explosión del idealismo:

CAPITÁN CALZONCILLOS, SU PRIMER PELICULÓN

Las aventuras del Capitán Calzoncillos, son una serie de tebeos creados por Dav Pilkey, sobre unos chavales que se dedican a crear aventuras animadas para partirse de risa y, gracias a un anillo mágico, logran hipnotizar al director de su escuela para que se transforme en el personaje mencionado.

Este extraño superhéroe con poderes elásticos, lucha contra adversarios loquísimos y absurdos en múltiples aventuras desarrolladas a lo largo de un montón de libros y ahora nos llega la primera traslación a pantalla grande a cargo de Dreamworks.

Parece basar su triunfo en un histrionismo al galope, con gags encadenados y sin descanso que es bastante probable que haga las delicias de la chavalada entre cinco y diez años. Aunque me da a mí que para un adulto quizá llegue a resultar demasiado psicótica y chillona. Habría que comprobarlo.

Para la ropa interior heróica:

EL SUEÑO DE GABRIELLE

A pesar de sus ocho nominaciones a los premios César del cine francés o de su participación en la sección oficial del festival de Cannes del año pasado, a pesar de la presencia de esa pedazo de actriz llamada Marion Cotillard o de la participación de Àlex Brendemühl, este drama romántico me da una pereza enorme.

Una muchacha que se casa con un hombre al que no ama, que acude a un balneario para curarse de sus piedras en el riñón y que allí se enamora de otro de los pacientes, me suena a lenta película melodramática de esas que incitan a la siesta, con lloros, gritos y vestiduras rasgadas.

Eso no quita para que todo esté estupendamente filmado y muy bien interpretado o que este tipo de género pueda interesar a otro tipo de público. Estoy seguro de que calidad no le falta en ninguno de sus apartados. Sin embargo, esto no es para mí.

Para la piedra de choque:

UNA POLICÍA EN APUROS

Semana de estrenos franceses con temáticas muy distintas que nos vienen a recordar lo pobres que seguimos por estos lares en cuanto a producción propia.

La última de las películas del país vecino que aparece por la cartelera es la típica comedia que allí deben disfrutar de lo lindo y que aquí vemos como una chorrada sin gracia y con un humor que pisa la línea entre el machismo y lo supuestamente gracioso.

Una policía torpe quiere ingresar en un cuerpo de élite. El mandamás de este cuerpo es un poco misógino pero la candidata hará todo lo posible para entrar en la unidad de fuerzas especiales. Una especie de “Loca academia de policía” con menos participantes y sin un tipo que imita ruidos.

A mí me sigue pareciendo que este tipo de comedia llega décadas tarde, aludiendo a un tipo de humor trasnochado y caduco.

Para la guerra de sexos:

PÀTRIA

Yo lo siento mucho por los artífices de esta película que ahonda en las leyendas de los albores de Cataluña, pero todo tiene tanta pinta de telefilm barato y malo que hasta da un poco de risa.

Tanto la fotografía, como las actuaciones, como esa extraña sensación de estar asistiendo a un doblaje casero, absolutamente todo parece hecho de forma chapucera y amateur.

Lo que viene a ser un intento de hacer un Excalibur catalán, acaba pareciendo un producto propagandístico de todo a 100, una de esas películas de bajo presupuesto que se exhiben en museos para poner en contexto las piezas que se exhiben o el entorno en el que se localiza.

También dudo que un producto de estas características llegue a demasiados cines, en realidad. Así que no creo que tengáis ningún peligro en caer en ella por equivocación.

Para el publirreportaje del Govern:

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