ESTRENOS 07/09/2018

Y de repente, por alguna razón que escapa a mis conocimientos de estrategia obtenidos en juegos de mesa tipo Carcassone, se estrenan a la vez cuatro películas españolas, cuando el resto del año podemos ver viernes que son eriales en cuanto a producción patria se refiere, sin un sólo personaje declamando en lengua cervantina en semanas a la redonda.

Hete aquí que ante tamaño despliegue rojigualda, en primera posición se erige una de ellas. Y en última también, con lo que tenemos un palíndromo nacional en toda regla.

Sumarizando, podemos ver amistades marchitadas, poderes botánicos, hábitos terroríficos, paternidades accidentadas, patriarcados prohibitivos, excursiones húmedas, amores cuadrúpedos y manillas cutres.

Acerquémonos a ellas.

LAS DISTANCIAS

Una pandilla de amigos viajan a la capital alemana para dar una sorpresa a otro miembro por su cumpleaños pero, cuando llegan, se encuentran con un recibimiento más frío de lo que esperaban. Lo que prometía juerga y conversaciones sobre los viejos buenos tiempos, se torna en una reflexión sobre el paso del tiempo y cómo éste afecta a la amistad.

Producción española con colaboración entre la tele catalana y la gallega y con actores de tirón televisivo como Alexandra Jiménez y Miki Esparbé donde todo parece sosegado y bastante intimista. Un retrato de expectativas frustradas y de anhelos desnortados en los que cada gesto parece desentrañar nuevas historias.

Es el segundo trabajo de Elena Trapé después de “Blog” y la directora pasa de escarbar en las psiques de las quinceañeras a las de los treintañeros, esta vez con una historia más contenida y pegada a la realidad.

Para el aniversario gris:

MARY Y LA FLOR DE LA BRUJA

Casi todo el mundo estará conmigo en que la mejor película anime sobre brujas preadolescentes ya está hecha, se llama “Kiki, la aprendiz de bruja” y está concebida por el maestro Hayao Miyazaki.

Hiromasa Yonebayashi surge de la fábrica de talento que se aglutinó en torno a la figura de Miyazaki en el Estudio Ghibli y allí dirigió “Arriety y el mundo de los diminutos” y “El recuerdo de Marnie” y posteriormente dejó la casa madre para formar, junto con otros ex-trabajadores del estudio, el Studio Ponoc, siendo esta la primera película que sale de dicho proyecto.

De nuevo hay magia, personajes extraños surgidos del folklore japonés y ese toque único que tienen las películas de animación orientales aunque, al contrario de lo que pasaba con Miyazaki, me da la impresión de que el cuento es aquí más literal y menos simbólico, más lineal y menos loco.

Para la hechicera floral:

LA MONJA

A raíz de aquel divertimento con engranajes casi perfectos que supuso el “Expediente Warren” de James Wan, han salido una serie de secuelas y precuelas que están poniendo sal al panorama de terror americano. Después de sus dos películas sobre la muñeca Anabelle y de su continuación directa con “Expediente Warren: el caso Einfeld”, surge esta precuela sobre la monja siniestra que aparecía en esta última, continuando con las producciones elegantes y con sustos obligados que son rasgos distintivos de la saga.

En este caso, el responsable de la puesta en escena es Corin Hardy, un inglés con pinta de roquero que me entusiasmó con “The Hallow”, una película de terror ecológico que tuvimos la oportunidad de ver en Sitges hace unos años.

Por mi parte, tengo bastante claro lo que me espera con el visionado de esta peli y quizá la pre-puntuación mejore por la elección del director, así que hállome contento.

Para el rezo infernal:

CUANDO LOS ÁNGELES DUERMEN

Que raro se me hace ver a Julián Villagrán alejado de la comedia. Acostumbrado a verle como pagafantas afortunado en “Extraterrestre” o como genio pagado de sí mismo en “El ministerio del tiempo”, observar cómo se desenvuelve con gran soltura entre el drama y el thriller me parece extraño y maravilloso.

El caso es que él parece ser el pilar central de esta película de suspense en el que un padre, volviendo a casa en noche cerrada, tiene la mala suerte de atropellar a un par de adolescentes. A partir de ahí, una escalada de malas decisiones lo arrojará por una pendiente que puede acabar con su vida arruinada.

Las críticas que he ojeado hablan de inverosimilitud en algunos tramos de la historia pero, si ésta está bien contada quizá no tenga que ser un impedimento para construir una película que sea a la vez incómoda como disfrutable.

Para el viaje a la oscuridad:

CARMEN Y LOLA

Al margen de las discutibles polémicas surgidas recientemente por un monólogo de gracia también discutible y sus chistes hacia el colectivo gitano, sin pretender generar más polémica ni echar más leña al fuego, creo que todos podemos coincidir en que, en más de una ocasión la etnia sigue sumida en un tipo de sociedad patriarcal y muy machista.

Ojo, que eso no excluye para que también se den casos entre los payos, pero quizá sea más raro ver un matrimonio de conveniencia.

Arantxa Echevarría, después de rodar unos cuantos cortos y participar en una antología de cortometrajes de terror llamada “7 from Etheria”, de la que nunca había oído hablar y que ahora mismo me genera mucha curiosidad, se pasa al largometraje escribiendo y dirigiendo este drama sobre dos gitanas que se hacen ojitos pero que ven imposible experimentar con besos esa atracción por la incomprensión de sus respectivas familias.

Para ello confía en dos actrices noveles que rezuman frescura para protagonizar un relato que quizá no sea un prodigio a nivel cinematográfico pero que destila pasión y entrega.

Para las pasiones vetadas:

UN OCÉANO ENTRE NOSOTROS

Aviso para navegantes, nunca mejor dicho: si pretendéis ver la película, quizá sea mejor que no hagáis como yo y abráis la Wikipedia para informaros sobre la vida de este tipo u os comeréis algún que otro spoiler de tamaño XXL.

Donald Crowhurst fue un veterano de la Real Fuerza Armada Británica que decidió participar en una competición de navegación alrededor del mundo esperando quedar el primero, hacerse con un premio gordo y tapar así los agujeros que transformaban sus finanzas por aquel tiempo en un queso de Gruyere.

Como resultó que la competición no le iba muy bien y había otros que surcaban olas más rápidos que él, decidió engañar a los organizadores sobre cual iba siendo su posición y llegar a la meta con cálculos falsos.

A pesar de que está protagonizado por actores de la categoría de Colin Firth, Rachel Weisz o David Thewlis, dirigida por un James Marsh responsable de pelis como “Proyecto Nim” o “La teoría del todo” y que la historia de este señor podría dar para una película oscarizable incluso, parece que el producto final no logra la excelencia y se queda como un biopic algo ramplón.

Para el barquito mentiroso:

I LOVE DOGS

Los perretes son majos, leales, simpáticos y dan para un buen número de vídeos graciosos que uno consume para olvidar rápidamente. El problema es que basar una comedia romántica en la simpatía que despiertan estos peludos compañeros puede ser arriesgado si no hay nada más detrás.

Y no parece haberlo en esta película americana, protagonizada por Vanessa Hudgens y Eva Longoria entre otros, cuyo tráiler está repleto de chorradillas sin demasiada gracia y diferentes canes haciendo monerías.

Los cuadrúpedos y los bípedos que les dan de comer se entrecruzan, se conocen, supongo que en algunos casos se enamoran y dan lugar a situaciones pretendidamente divertidas que, al menos, no parecen ofensivas ni demasiado estúpidas.

Insulsez extrema, me temo.

Para el amor canino:

EL POMO AZUL

Una pareja de vejetes regala un piso a la pareja joven que se presente y pase unas pruebas absurdas.

Éste es el punto de partida para una película cuyo mejor adjetivo para describirla parece ser cutre.

Cutre parece la puesta en escena, cutre parece el desarrollo y muy cutres parecen las actuaciones de un producto que, una vez más y como pasa de cuando en cuando, parece más un experimento amateur para enseñar a los amigos que un largometraje que cumpla unos requisitos mínimos para poder llegar a exhibirse en una sala comercial.

Por lo que veo, esta propuesta ha conseguido llegar a tres cines en el territorio español, uno en Alcalá de Henares, otro en Olías del Rey, provincia de Toledo y otro en Tomelloso, provincia de Ciudad Real. Dudo que me vean por ninguno de los tres.

Para el regalo envenenado:

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