ESTRENOS 06/04/2018

Volvimos a salvo de las nevadas, de las torrijas, de las procesiones y de las vacaciones y nos instalamos de nuevo en una irremediable monotonía hasta que llegue el puente de Mayo, momento en el que nos volveremos a cargar el petate al hombro.

En ese momento, se estrenará quizá el evento cinematográfico que más ansío de este 2018 pero, hasta entonces, tenemos tiempo para saciar nuestra gula cinéfila con una ristra de estrenos interesantes.

Equipaciones inusuales, paraísos infectados, mundos rotos, búsquedas cardíacas, retos ilegales, sufrimientos húmedos, familias rasgadas, genios divididos y caos inanimados aparecen este fin de semana.

A la pista.

CAMPEONES

En condiciones normales, mi reacción después de leer un argumento como éste, el de un entrenador profesional de baloncesto que se ve obligado por un juez tras ser arrestado después de conducir ebrio y empotrarse contra un coche de policía, a entrenar a un equipo formado por personas con capacidad intelectual, hubiese sido salir corriendo.

Leches, que frase más larga. Anda que no podía haber puesto algún punto y seguido.

Una comedia de este tipo podría haber salido grosera y ridícula y, sin embargo hay un punto que la redime: su director, Javier Fesser.

El más cinéfilo de los Fesser es capaz de moverse en esa fina línea que circula entre la tontería, la ñoñez, la hilaridad y la profundidad con un equilibrio asombroso y parece que lo ha vuelto a conseguir en esta película que circula entre sus cortos más gamberros y las cintas para toda la familia de la Disney.

Para la voluntad inquebrantable:

RESORT PARAÍSO

La verdad es que la idea es interesante. Un enorme resort a orillas de la playa que se ve obligado a cerrar durante el invierno, abandonando unas inmensas instalaciones al olvido temporal. Una trabajadora que al decide instalarse con su pareja en una de las habitaciones al carecer de recursos. Una serie de personajes que convierten la estancia en una pesadilla mórbida.

La localización de esa oda al ladrillo ofrece infinitas posibilidades y la espiral de mal rollo, vicio y sadismo en la que cae la trama se antoja repleta de intriga.

La película se rodó hace dos largos años y no es de extrañar que un largometraje diferente y arriesgado tenga dificultades para encontrar distribución en un negocio en el que poca gente se arriesga. Sin embargo, podría haber tenido cabida en cualquiera de los festivales de cine fantástico que frecuentamos, por encima de cintas con mucho mayor presupuesto y respaldo publicitario.

Para la costa de la angustia:

MAREA HUMANA (HUMAN FLOW)

Cito textualmente una de las frases que aparecen en el avance:

Cuanto más inmunes seamos al sufrimiento de las personas, es muy, muy peligroso. Es crucial que mantengamos nuestra humanidad.

Parece evidente, ¿verdad? Una perogrullada. Sin embargo, cada vez es más difícil hacerlo. Por un lado porque hay tanto sufrimiento en el mundo que o bien ponemos una barrera emocional para aislarnos de parte de él o viviríamos en una continua depresión. Por otro, porque es mucho más fácil esbozar una explicación simple y errónea, una generalización que ordene el mundo exterior, que buscar causas complejas y soluciones aún más complicadas.

Ai Weiwei es un activista y artista que se dedica a intentar que no olvidemos que hay muchísima gente que sufre injusticias en el mundo. Que es expulsada de sus casas y obligada a vivir un calvario nómada en tierra de nadie. Y sólo en el tráiler lo consigue, acongojando y asombrando.

Para el éxodo humano:

JUEGO DE LADRONES. EL ATRACO PERFECTO

Esta película de atracos y polis que persiguen la pista de los cacos tiene los ingredientes necesarios para que, a falta de originalidad, difícil conseguirla en un género tan sobado como el de los robos perfectos, al menos sea entretenida.

Un Gerald Butler carismático que siempre queda resultón, aunque se antoje complicado que vuelva a conseguir un papel tan icónico como el de “300”, una ambientación sucia y pandillera en las calles de L.A. y una dirección que parece eficiente en manos de un novato, un tal Christian Gudegast, que venía de escribir guiones de cintas de acción como “Diablo” u “Objetivo: Londres”.

Pasatiempo sin pretensiones, muy loable en un nicho que a veces necesita más una buena dirección y un buen realizador antes que pretender dar la vuelta al género.

Para el pilla pilla clásico:

UN SOL INTERIOR

No hay nada más francés que una película con una imagen de la torre Eiffel en la primera escena de su tráiler. Si además tenemos de absoluta protagonista a Juliette Binoche, entonces ya supera a la terraza del madurito moderno que ofrece queso de untar del súper a sus invitados.

La Binoche, tan enorme y estupenda como suele acostumbrar es la absoluta protagonista de esta cinta que narra la búsqueda del amor verdadero, sin gigantes ni espadachines, de una artista que intenta sacarle a la vida todo el jugo posible.

Ver a esta mujer en pantalla es siempre una delicia. Es una lección de interpretación en sí misma, con una delicadeza y una sensibilidad que está entre las grandes del cine. Ya sólo por eso, merece la pena.

Para el corazón inquebrantable:

INMERSIÓN

Un ingeniero y una biomatemática se enamoran. Ella le cuenta los secretos de las profundidades marinas y su búsqueda del origen de la vida en lo más hondo del vasto océano y él, escucha arrebolado. Juntos miran la puesta de sol en el mar y se hacen arrumacos.

Un tiempo después él es apresado en somalia por unos yihadistas que creen que es un malvado espía europeo y ella sufre muchísimo, pero lo hace sin detener su vida, sumergiéndose, de manera literal y metafórica, en sus investigaciones.

El legendario Wim Wenders firma este drama romántico con tintes políticos y filosóficos que inauguró el Festival de San Sebastián y que cuenta con una pareja de grandes actores muy de moda: Alicia Vikander y James McAvoy. Y aún así parece que ha salido algo aburrida y lenta de más, según opinan los afortunados que acudieron a verla al Kursaal.

Para la herida profunda:

VERANO DE UNA FAMILIA DE TOKIO

El año pasado nos llegaba una comedia japonesa que me recordaba algo al estilo de diálogos de Woody Allen. Una familia peculiar repleta de neuras y con un humor algo slapstick en algún momento. No llegué a verla. Ahora nos llega la segunda parte.

Obviamente, para ver esta tendría que ver la anterior, que ahora mismo no tengo disponible en ninguna plataforma, con lo cual no voy a poder ver ésta. Y en realidad, tampoco es que entre en mis películas más apetecibles de la semana.

No sé yo si tendría el espíritu necesario que me permitiera reirme de lo mismo que se ríen los nipones. Todo sería probar. Como ya he dicho, no será próximamente.

Para el imperio de los traumas:

MISS DALÍ

A mitad de camino entre el documental, el biopic, el telefilm y el drama, la historia sobre los hermanos Dalí que se querían pero que se separan irremediablemente se antoja difícil de mirar. Con una factura muy económica y un actor principal que se nota forzado desde los primeros fotogramas, tiene más pinta de una curiosidad que pudieran echar en La 2 al borde de la madrugada que una película que se exhiba en un cine.

Supongo que admiradores de la obra o la figura del genio catalán disfrutarán con los cotilleos, puede que ciertos, puede que no, puede que en parte. A mí, que admiro su obra pero desde la perspectiva inculta de mi incapacidad para apreciar del todo la pintura, me chirría su formato y estoy casi seguro de que me impediría introducirme en su historia.

Aún así, dirige Ventura Pons, un mítico del cine catalán del que nadie duda de su talento. Así que quién sabe.

Para el alejamiento surrealista:

HAVE A NICE DAY

Esta película de animación china la padecimos en la Muestra SyFy de este año y podéis leer mi opinión por aquí.

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