ESTRENOS 05/05/2017

Semana algo ramplona en la que, tras la resaca de uno de los estrenos del año, que ha arrasado en su primer fin de semana, continuando con las aventuras de esos ochenteros y macarras guardianes de la galaxia, aparecen un batiburrillo de películas instaladas en la gama media de expectativas de este piloto estelar.

Nos llegan así chavales confusos, informaciones globales, retornos guitarreros, disecciones bestiales, padres frenéticos, excursiones malditas, escaques dictatoriales, colores incómodos, identidades prohibidas, vendettas nocturnas, fotografías bélicas, odios animales y ferrocarriles infectados.

Vamos allá, sin demasiada emoción.

LOS DEMONIOS

La película más extraña de la semana se aúpa hasta el primer puesto de esta lista de apetencias. Un incómodo relato sobre el paso de la etapa infantil hacia la adolescencia que discurre con música electrónica y una serie de imágenes desasosegantes que habla del malestar cotidiano, de la sensación de un chaval de que lo que le rodea no acaba de encajar.

Quizá una nueva versión, actualizada y con la mirada a pie de calle, de “El señor de las moscas”, en la que los adultos se gritan y se humillan bajo la mirada de unos chavales que acaban por copiar estos modelos de conducta.

Por lo poco que muestra el avance, parece una de esas películas incómodas, que mantienen una sensación de desasosiego en el espectador durante todo el metraje sin llegar a mostrar nada realmente escandaloso. Una violencia soterrada que se esconde detrás de una sociedad enferma, que perpetúa maneras inquietantes de generación en generación.

Y todo esto extraído a partir de un avance de menos de dos minutos, ahí es nada.

Para el crecimiento enfermizo:

EL CÍRCULO

La información es poder. Esta frase se le atribuye a Sir Francis Bacon allá por el siglo XVII, pero no podría estar más de actualidad. Hoy en día nos vemos sumidos en un debate sobre toda la información que poseen sobre nosotros grandes gigantes corporativos como Facebook o Google. ¿Damos todo ese conocimiento de forma libre? ¿Estamos seguros de que no se usa para fines oscuros?

A partir de una premisa como esta, Dave Eggers escribe una novela sobre un gigante corporativo que tiene el objetivo de saberlo todo sobre todo el mundo y James Ponsoldt es el encargado de poner sus ideas en imágenes, ayudado por las actuaciones de Tom Hanks, Emma Watson y John Boyega.

Un thriller futurista (pero poco), tecnológico y con una pizca de ciencia ficción que es probable que tire más hacia el espectáculo y el suspense que hacia el planteamiento de preguntas y sus posibles respuestas éticas y morales. Un blockbuster con una pátina de denuncia que seguirá los pasos de una protagonista dispuesta a derribar un gigante en cuanto se entere de La Verdad.

Para el código chismoso:

CASI LEYENDAS

La mejor comedia de unos antiguos componentes de una banda de rock, ya mayores, que se vuelven a reunir chorrocientos años después para intentar partir la pana entre un público que ya no les recuerda ya existe, es británica, de finales de los 90 y se llama “Siempre locos”. En aquella descubrí la enormidad de Bill Nighy y su personaje fue el germen del que después aparecería en “Love actually”.

Esta película argentina con Diego Peretti, Diego Torres y nuestro castizo Santiago Segura va un poco del mismo palo. Un español con asperger sale en busca de los dos amigos con los que casi se hicieron famosos en los 90 con una banda de rock, un profesor con problemas de comunicación con su hijo y un abogado con más ego que espalda que pierde su trabajo de sopetón.

Los tres intentarán volver a triunfar en un mundo que, como diría Roland de Gilead, se ha movido, dejándolos muy atrás en la dura autopista del rock and roll. Probablemente el tono amable de la peli hará que al final sean felices cual perdices y den un último concierto donde lo peten.

Para el sonido amable:

HEREDEROS DE LA BESTIA

“El día de la bestia” es, desde mi humilde y muchas veces desatinado punto de vista, la película más redonda de Alex de la Iglesia. La más acertada, la más icónica y, esto es así, la que le catapultó a realizador de referencia dentro del cine de género español. Un bombazo que marcó el meridiano de la década de los 90.

Es innegable también que el que una película de estas características llegue a realizarse y a estrenarse en nuestro cine es casi un milagro. Y para diseccionar dicho milagro, vienen Diego López y David Pizarro cargados de entrevistas a los protagonistas que hicieron posible aquella locura y a otros estandartes del terror patrio que aportan su visión de lo que supuso la búsqueda del anticristo de Alex Angulo y Santiago Segura para nuestro cine.

Poco más que decir, salvo que este documental es una pieza imprescindible para todo aquel que quiera bucear en la construcción de un hito de nuestro cine fantástico.

Para la vuelta a las Kio:

WILSON

Muy atrás quedaron los tiempos en los que Woody Harrelson se hizo famoso por su papel de camarero bobalicón en “Cheers”, sacándose a base de papeles muy diversos el posible estigma de los actores que acaban encasillados en un papel. Desde luego, no fue su caso.

Y vuelve a probarlo con otro papel raruno y arriesgado en una comedia desenfrenada en el que un tipo divorciado descubre que su ex-mujer dio a una niña en adopción y trata de recuperarlas a ambas en un lisérgico y surrealista viaje en el que casi nada parece salirle medianamente bien.

Harrelson se une a Laura Dern, que últimamente estaba bastante desaparecida, y al director Craig Johnson, que no me suena de nada, para abordar esta sucesión de gags y situaciones histéricas en busca de la carcajada del público más indie e independiente.

Para la búsqueda desquiciada:

LA CIUDAD PERDIDA

Esta es una historia clásica, la del explorador que busca su particular El Dorado, que lo sacrifica todo en su vida para conseguir alcanzar una quimera y que solo tiene dos resultados posibles: el éxito de la empresa o perecer en el intento.

James Gray, director de “La noche es nuestra” o “El sueño de Ellis” recupera el género de aventuras del tipo “La misión” para contarnos una historia real, la del británico Percy Fawcett, que a principios del siglo XX encadenó expediciones por el Amazonas para encontrar una mítica ciudad perdida hasta que en 1925 desapareció en lo más profundo de la selva.

El director parece que convierte esta obsesión en una alegoría sobre la búsqueda del propio significado vital del protagonista en una película que se instala en el clasicismo y el ritmo pausado y lo hace sobre las capacidades dramáticas de Charlie Hunnam, llamado a convertirse en nueva estrella de Hollywood, al que vimos en “La cumbre escarlata” de Guillermo del Toro y al que veremos en la nueva aproximación a la leyenda artúrica en “Rey Arturo: la leyenda de Excalibur”.

Para el trekking obsesivo:

EL JUGADOR DE AJEDREZ

Presentada en el festival de Málaga en su sección oficial a concurso, esta película parece brillar impoluta en su realización. Todo en ella huele al aroma clásico del cine más académico, desde el color, hasta la ambientación o la música. Se agradecen las películas hechas con mimo y con gusto.

Hace poco, en una entrevista al productor de “Las chicas del cable”, de Netflix, leí que decía que el gigante de vídeo por demanda les había encargado esta serie porque somos muy buenos haciendo melodramas. Se habían fijado en “Velvet” y “Gran reserva” y querían algo del mismo corte para exportar al mundo.

Debe ser verdad, porque esta historia sobre un maestro de ajedrez que se enamora de una francesa y se pira del país por culpa del franquismo, acabando encarcelado por los nazis en el país vecino acusado de espionaje y trata de salvar su vida con el ajedrez, es un melodrama de libro. Y estoy seguro de que tiene su amplio público, gracias a las bondades técnicas que hemos mencionado y al consistente reparto.

Para el enroque amoroso:

UN REINO UNIDO

Si decide casarse con el líder de una nación africana, usted será la responsable de la caída del Imperio Británico en África.

Hombre, a una muchacha le dicen esto y se le tienen que poner los ovarios en la glotis. Un matrimonio interracial responsable de la caída de un imperio. Como para pensarse dar el sí quiero por muy enamoriscada que se esté del tipo en cuestión.

Pero Rosamund Pyke tiene un carácter de adamantium y se la bufan las propiedades de Su Majestad, así que se lía la manta en la cabeza y decide seguir a su corazón, pasando por encima de las arcaicas y estiradas mentalidades inglesas. El problema es que llegados al nuevo continente, el racismo se vuelve a dar, pero en sentido contrario. Es el nuevo rey el que es puesto en entredicho por venir de la mano de una mujer pálida.

Todo esto parece ser que son los hechos reales de la vida de Seretse Khama, rey de Botswana, que por amor provocó un conflicto internacional durante el Apartheid. Romanticismo vs. Racismo. Fight.

Para la mezcla de colores:

NUNCA DIGAS SU NOMBRE

Me encanta que el avance declame a su inicio un bonito “basada en hechos reales”, para a continuación poner a un hombre del saco con el bonito y rítmico nombre de Bye Bye Man que se aparece a la peña y trata de poseerla para obligarla a cometer crímenes. Eso es una declaración de principios con clase.

Estoy deseando leer alguna entrevista con el director o los guionistas donde me expliquen que clase de sucesos sucedieron que tengan que ver con este espíritu al que unos adolescentes liberan al enterarse de su nombre y que desata la oleada sangrienta que se atisba en el avance.

Con vocación de inicio de franquicia, habrá que ver si el personaje ideado por el escritor Robert Damon Schneck tiene la personalidad necesaria como para atrapar al público.

Por cierto, como curiosidad, el Robert este pertenece a una asociación llamada White Crow Society que pretende educar y ayudar a aquellos que han presenciado o sufrido fenómenos de corte paranormal. Lo típico.

Para el hombre chao pescao:

NOCHE DE VENGANZA

Parece ser que esta película usamericana de polis buenos y polis malos repleta de machotes y tiros, titulada en su versión original como “Sleepless” es un remake de una peli francesa llamada “Nuit blanche”, traducida en nuestro país también como “Noche de venganza”. Cosas de los títuladores y sus problemas con las traducciones, en todos los sentidos posibles.

Un poli bueno, encarnado por Jamie Foxx, tiene que enfrenarse a un montón de polis malos mandados por un gangster aún peor que han secuestrado a su hijo. Por el camino deberá evitar a la típica listilla de asuntos internos, con la cara de Michelle Monaghan, discutir un poco con su mujer o ex-mujer, no me ha quedado claro, y concluir una operación del copón llevando a los pocos que no liquide ante la justicia.

No tengo claro si el inmenso ego de Foxx le dejará pasar por las puertas para dar lecciones a los rufianes que intenten interponerse en su camino.

Para la ensalada de tiros:

PASAJE AL AMANECER

Como ejemplo de diálogos alambicados y literatos que ni siquiera grandes figuras del teatro consiguen hacer que suenen naturales, es un buen ejemplo. Otra muestra de cómo muchos guionistas siguen imprimiendo un aire novelesco a los discursos de sus protagonistas y que, como es lógico, nos suenan mucho más artificiales en nuestra lengua materna, que es la que más dominamos.

Un fotoperiodista recibe el encargo de viajar para cubrir la guerra de Irak. Como buen estratega, decide comunicar la decisión de ir para allá a su familia y a su novia en Nochebuena, provocando que el pavo se le atragante a todo el mundo.

A partir de aquí, las relaciones familiares saltan por los aires y las pullas y los resquemores empiezan a volar entre los integrantes.

Actorazos como Lola Herrera y Elvira Mínguez tratan de hacer creíble la historia aunque, como ya he dicho, por lo que puedo apreciar, lo tienen bastante complicado.

Para el retratista audaz:

OVEJAS Y LOBOS

¿Cómo harán las productoras para colarnos productos de este tipo en nuestra cartelera? ¿Quizá confían en que habrá padres despistados que vean un cartel de animación y, sin ninguna información, acudan al cine con los retoños? ¿Quizá tenemos un déficit tan grande en este género que nos vemos obligados a recurrir a productos de otros países, como Rusia, en este caso?

No lo sé, pero tanto la animación, como el humor simplón y rayano a lo estúpido o el argumento, en el que se entrevé una de esas moralejas que te golpean al final como un mazo, tienen mucho menos nivel que el que se esperaría de una película que se estrena en pantalla grande.

Un lobo vacilón y bromista vive entre sus congéneres, sacándoles de quicio un poco, hasta que por arte de birlibirloque se convierte en un carnero y sufrirá los instintos carnívoros de su ex-manada, teniendo que huir hacia un rebaño.

Que manía de demonizar al pobre lobo.

Para la muda de piel:

SEOUL STATION

Por último, esta película de animación japonesa, precuela de la estupenda “Train to Busan”, ridículamente traducida en nuestro país como “Estación zombie”, pudimos verla en la muestra SyFy de este año y podéis ver mi opinión en este post.

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