ESTRENOS 04/08/2017

Después de unas semanas de bombazos de estrenos muy interesantes, vuelve la calma a las carteleras. Es probable que esto coincida con la llegada del mes de agosto, periodo en el que el españolito medio se dedica a empaquetar todos los bultos en su 600 y recorrerse con toda la familia las carreteras del país en busca de paraísos más interiores que exteriores.

A mí me viene estupendamente, ya que empaquetaré los bultos en mi 600 y meteré dentro a la familia en busca de mis paraísos interiores, que suelen tener tres disfraces diferentes: un río a través de montañas de granito al pie de una pequeña aldea poblada por irreductibles louxeiros, un monte a cuyas faldas se desparraman viviendas que desembocan en las blancas arenas que descansan en las playas de una ancha ría coronada por un majestuoso puente y la caja sorpresa, un destino nuevo que alberga misterios y leyendas y que esta vez también guarda una antigua olla repleta de oro al final del arco iris.

Sin embargo, en mi ausencia el mundo no se detiene y los estrenos siguen acudiendo, puntuales a su cita, a la negrura de las salas de cine.

Esta semana nos encontramos con fusiones doradas de fuerzas desatadas, literatos con musas perdidas pero no olvidadas, aurículas de mudanza, hechizos de transformación patriarcal, modernas mecánicas con tablas redondas y venas azuladas de resistencia férrea.

Empecemos el viaje.

ATÓMICA (ATOMIC BLONDE)

John Wick ha creado escuela. Esas coreografías con pistola en ristre fueron un descubrimiento y las películas que tratan de imitar el cuidadoso estilo están proliferando como setas. Si a eso unimos una poderosa y celebrada corriente que aúpa más mujeres a la categoría de heroínas de acción, entonces estaba claro que una película como ésta no podía tardar en llegar.

Charlize Theron no es la primera vez que trata de dejar huella en este terreno. No lo consiguió con “Aeon Flux”, que era bastante truñete, pero desde luego lo hizo con su rol de Imperator Furiosa en “Mad Max: Furia en la carretera”. Ahora trata de repetirlo con esta asesina más dura que el acero.

Además, todo tráiler que cuente con una canción de Queen de base, sube un puntito de expectativas. En este caso, “Killer queen” a ritmo de rijostio suena de miedo.

Para la dureza platino:

REGRESO A MONTAUK

Hay que ver cómo es el ser humano de enrevesado. Siempre ansía lo que no tiene, suspira por lo que ha perdido y es incapaz de encontrar la felicidad en lo que ha conseguido. Parece un animal condenado a cuestionarse su vida en bucle, hasta que llega al final de ella y se da cuenta de que quizá podía haber disfrutado más y pensado menos.

Todo esto debe pasar por la cabeza de este escritor que acude con su mujer a Nueva York a promocionar una novela sobre un antiguo amor y no se le ocurre otra cosa que buscar a ese amor para escaparse una temporada con ella y replantearse toda su vida.

Obviamente, la mujer flipa, la esposa flipa y el escritor da tumbos con un cacao mental absoluto, dispuesto a tirar por la borda su presente en pos de un pasado compuesto de almibarados recuerdos.

Para el literato liado:

REPARAR A LOS VIVOS

Por lo que he podido entender, esta película, adaptación de una novela de Maylis de Kerangal, se sustenta en dos dilemas. Por una parte el de unos padres que deben autorizar la desconexión de su hijo de las máquinas que le mantienen artificialmente con vida para que su corazón aún resista la donación a un nuevo cuerpo.

Ésta la puedo entender. Dejar ir a un hijo tiene que ser duro de narices.

Por otra, la de la mujer que espera un donante de corazón, que tiene remilgos porque no sabe si es ético seguir viviendo con el corazón de otra persona, ya fallecida. Con ésta me es más difícil empatizar.

Dramón francés repleto de lágrimas y con lo que parecen un puñado de muy buenas interpretaciones.

A pesar de ello, no es un tema que me engatuse profundamente.

Para la mudanza del latido:

ABRACADABRA

Pablo Berger lo petó con “Blancanieves”, una arriesgada propuesta basada en el famoso cuento infantil, muda, en blanco y negro y muy cañí. Y le salió muy bien, conquistando a la crítica y al público sin despeinarse. Sin embargo, su siguiente película, esta comedia con un ADN también muy español, parece que no tiene el toque de aquella.

El avance viene plagado de tópicos sobre el macho alfa patrio, adicto al fútbol (al Real Madrid en concreto), descerebrado, machista, violento y gilipollas. Hasta que una sesión de hipnotismo le convierte en un marido atento, sensible, detallista y bailongo.

La idea la hemos visto en infinidad de ocasiones y me temo que con más gracia que aquí. A pesar del reparto glamuroso, compuesto por Marivel Verdú, Antonio de la Torre, José Mota, Jose María Pou, Quim Gutierrez o Ramón Barea, no parece haber demasiada idea original ahí metida.

Para la transformación feminista:

TRANSFORMERS: EL ÚLTIMO CABALLERO

La primera me gustó. Era la novedad. ¿Quién no querría ver a los míticos robots de la Hasbro dándose galletas y rodando por las carreteras usamericanas a toda velocidad? Además, tenía un ligero conato de historia, suficiente para enganchar, a Shia LaBeouf bastante creíble y a Megan Fox mirando dentro de capós de coches.

Sin embargo, si quieres mantener una franquicia durante cinco películas, tienes que evolucionar. No puedes basar todo el interés en mostrar, continuamente, a nuevos modelos de robotacos repartiendo estopa.

Bueno, sí puedes; Michael Bay lo está haciendo. Pero no puedes pretender mantener mi atención con semejante estrategia. Aunque la mayoría estéis sonriendo ante tamaña afirmación y pensar que sí, sí puede.

En fin, si en algún momento llega a Netflix, la veré, como curiosidad friki. Pero pagar una entrada de cine, eso sí que no.

Para las máquinas artúricas:

LA DECISIÓN DEL REY

La resistencia noruega en la II Guerra Mundial ante la ocupación de las tropas nazis en el país fue bastante telenovelesca. En un principio mostraron resistencia, luego el cónsul noruego pidió al rey la rendición ante Hitler, mientras que éste se negó. El rey comenzó una huida por los bosques noruegos mientras los alemanes trataban de matarle.

Al final, el rey tuvo que exiliarse, los alemanes tomaron el control del país, le obligaron a abdicar, éste, desde Londres, se negó, entonces le prohibieron volver… un caos, vamos.

Pues toda esta historia de decisiones entre el monarca y la invasión, es lo que se cuenta en la película. Que te rindas, que paso, pues te pongo una bomba, pues me escapo fiordos adelante, pues te persigo, pues me piro…

Quizá contado de una forma algo más épica que en el párrafo anterior, sin embargo, es un trozo de historia que tampoco me llama demasiado.

Para el monarca testarudo:

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