ESTRENOS 01/12/2017

Y de repente llegan temporadas en las que las películas apetecibles se acumulan en el horizonte, dejando fuera la oportunidad de llegar a todas ellas. En estos momentos a uno le dan ganas de tener el giratiempo que utilizaba Hermione Granger para conseguir asistir a clases simultáneas.

Guitarras del ultramundo, bellezas desfiguradas, venganzas clásicas, mensajes destructores, relaciones marginales, taxímetros decadentes y padres multiplicados aguardan a la espera de que el público les dé su oportunidad.

¿A quién se la dais vosotros?

COCO

Algo me dice que Pixar podría haber recuperado su mojo con esta película. Después de una serie de cintas que no llegaron a asombrar y de secuelas que se quedaban por debajo del nivel de las originales, como “Buscando a Dory”, “El viaje de Arlo” o “Cars 3”, puede que Luxo Jr. y sus asociados hayan encontrado de nuevo su camino.

La historia de este chaval aspirante a músico y su viaje por el más allá en el día de los muertos está repleto de grandes referencias a la cultura mexicana y cuenta con unos cuantos dobladores de excepción, como Gabriel García Bernal, Jamie Camil, Benjamin Bratt o Edward James Olmos.

Tengo muchas ganas de que Pixar me emocione de nuevo y de salir del cine con una enorme sonrisa en la cara y ésta puede ser una buena ocasión.

Para las rancheras huesudas:

WONDER

Esta película está pensada para remover entrañas como si de una Thermomix sentimental se tratase. El tráiler llevaba unos 20 segundos y yo ya estaba empezando a notar cómo se me humedecían los ojos.

Algunos podrían pensar que eso es trampa, que es una película poco natural y con un objetivo demasiado claro en el que todos sus elementos se utilizan de forma quirúrgica para provocar la lágrima en la platea. A mí, en realidad, nunca me ha importado. Me gustan las películas que consiguen removerme.

Me recuerda un poco a “Jack”, de Robin Williams, cambiando la enfermedad del envejecimiento por la cara desfigurada y, lo reconozco, Jack me gusta mucho. No sería la primera vez que me quedo enganchado si la pillo por la tele.

Protagoniza Jacob Tremblay, el chaval de “La habitación” y está escoltado por Julia Roberts y Owen Wilson.

Para la belleza interior:

EL SACRIFICIO DE UN CIERVO SAGRADO

Sólo he visto una película de Yorgos Lanthimos. Fue “Canino”, en el festival SyFy hace ya muchas lunas, cuando aún se llamaba SciFi. Y reconozco que no pude con ella. Casi todos mis compañeros de butaca estaban emocionados y yo sentía un rechazo absoluto hacia aquella interpretaciones robóticas.

Sin embargo, es innegable que aquella película tenía algo, un sello, un mal rollo, una visión única. Y aunque me quedé con ganas de ver “Langosta”, no tuve la oportunidad. Ahora el director griego llega con una nueva propuesta y parece la más enfermiza de todas. Un secreto, una venganza y un tono que pondría nervioso al más templado.

Liderando el reparto, Colin Farrell con barba frondosa y muy contenido y Nicole Kidman, que lleva una época larga en un estado de gracia brutal, convirtiendo en oro todo lo que toca. Aparece también una revitalizada Alicia Silverstone y como personaje de la discordia el joven Barry Keoghan, visto anteriormente en “Dunkerque”.

Para el mito griego modernizado:

PERFECTOS DESCONOCIDOS

Poneos en situación. Quedáis para cenar con vuestra pareja y con vuestros amigos de toda la vida y alguien propone un sencillo juego: se dejan todos los móviles encima de la mesa y a partir de ese momento se leen en alto todos los mensajes que lleguen.

Esto no hay relación grupal que lo resista y es un material muy jugoso para una comedia negra muy del gusto de Alex de la Iglesia. Lo que me parece curioso es que es un remake de una comedia italiana del año pasado y no de un guión propio.

Estoy convencido de que en breve la veremos convertida en obra de teatro paseando con éxito por los escenarios españoles.

Como suele suceder con las pelis del bilbaíno, reparto de altura: Belén Rueda, Eduard Fernández, Ernesto Alterio, Juana Acosta, Eduardo Noriega, Dafne Fernández y Pepón Nieto.

Para la bomba de caracteres:

LA VIDA Y NADA MÁS

La rareza de la cartelera. Una película escrita y dirigida por un español, Antonio Méndez Esparza, pero ambientada en Florida y sobre una familia monoparental de color que se mueve en un cine de bajos fondos muy localista, con una producción de mínimos y que sustenta sus armas en la veracidad de sus personajes.

El director madrileño lleva más de una década viviendo en Estados Unidos y ha querido retratar la América que se ha encontrado, de gente que sobrevive en condiciones al límite pero que continúa viviendo superando el desaliento a cada paso.

Medio millón de euros de presupuesto, actores no profesionales y un currículum en el que se destaca un premio en el festival de Cannes con su opera prima. Esos son los mimbres con los que el realizador teje una historia de superación y que retrata una realidad de un país que sigue luchando contra sus propios prejuicios.

Para la guerrilla emocional:

DESTINOS

El director búlgaro Stephan Komandarev realiza una furibunda crítica a su país acompañando en sus viajes a una serie de taxistas. Por medio de las conversaciones entre los conductores y sus pasajeros, se dedica a destripar la sociedad tirando de realismo y una pizca de humor negro.

La desigualdad del país, su pasado comunista y el aparente optimismo con el que la gente continúa viviendo se entrelazan con el ambientador de pino y el olor a tubo de escape retratando la calidad moral en la que se ha sumido el país.

Quizá sea una buena oportunidad para saber algo más de esta nación, pues pocas películas búlgaras se asoman a nuestros cines.

Para la carrera crítica:

DOS PADRES POR DESIGUAL

Estamos ante un caso típico de comedia tonta usamericana que vende a partir de los rostros que aparecen en ella y que tiene pinta de triunfar al otro lado del charco y que aquí se queda con una taquilla más bien modesta. Un producto muy propio de las navidades destinado a engrosar las billeteras de sus protagonistas.

Cuatro rostros tan dispares como los de Mel Gibson, John Lightgow, Will Ferrell y Mark Wahlberg, acompañados de Linda Cardellini, mi admirada Lindsey de “Freaks and geeks”, se unen para intentar hacer reír a base de humor simplón y sobreactuaciones en un argumento muy disparatado.

Conmigo es difícil que lo consigan.

Un padre y un padrastro se llevan estupendamente. Tan bien que deciden juntar ambas familias para disfrute de los enanos. El problema aparece cuando aparecen los padres de ambos padres, uno rudo y machote y el otro blandito y adorable.

Para la reunión de clichés:

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