ENREDADOS

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A falta de Pixar, bueno es un Disney. Sobre todo si es uno que trata, poco a poco, de recuperar la calidad de las producciones de sus tiempos estelares. Aquella época en la que nos regalaba cuentos como “El rey león”, “La bella y la bestia” o “Aladdin”, en donde se conjugaban los buenos guiones, el éxito de las bandas sonoras y los personajes inolvidables, directos a la historia del mundo de la animación (y a las mochilas de las niñas del cole). Como decía, este Disney trata, peli a peli, de conseguir el crédito que arrojó por la taza del water durante un buen puñado de años (mira que ha tirado veces de la cadena). Sobre todo desde que John Lassetter, el niño grande que convirtió a Pixar en la joya que es, tomó las riendas pero, aunque va por buen camino, aún no lo ha conseguido del todo.
El primer intento fue con Bolt, proyecto que ya estaba a medias cuando Lassetter aposentó sus bermudas en el sillón de jerifalte de la compañía. Llegó, vio, remodeló, pulió y presentó un producto que ganaba algunos enteros en calidad, dejando de lado el pasotismo en el que parecía haberse apoltronado el legado de Walt. Con todo, nos dejó una historia con bastante acción, un secundario que conseguía robar todo el protagonismo y poco más. Luego intentó ingresar una nueva princesa Disney al palacio real, negra, luchadora y con el mejor Blues de Nueva Orleans en la sangre. De nuevo sumó puntos aunque el conjunto seguía algo flojo para lo que se esperaba del primer largometraje de la nueva era. Eso sí, nos dejó una bonita banda sonora plagada de sonidos del sur usamericano.
Ahora recuperan un cuento clásico: el de Rapunzel, su cautiverio en la torre y su larga melena rubia. Como no podía ser menos, cogiendo la idea y retorciéndola hasta sacar una historia novedosa. Vuelve la magia, el amor más romántico, los grandes secundarios… pero tímidamente, como asomando por la puerta a ver cómo está el panorama.
Así que me dejan un poco a medias. Sí pero no. Hay novedades, pero hay refritos de las ideas de siempre. Los personajes tienen empaque pero hay bajones en la historia. Se explota bien el 3D, pero se vuelve a confiar el final a ese “Deus ex machina” tan manido. Vamos, que esa es la dirección, pero aún les queda un trecho hasta la segunda estrella a la derecha.
Todo comienza con una voz en off. Uno de los personajes nos cuenta una historia que enlazará, según él, con el día en de su muerte. Mucho antes, unas gotas de luz solar caen a la tierra, un milagro que acabará derivando, por circunstancias del destino, en el nacimiento de una niña especial, de cabellos con propiedades increíbles, hija de los reyes de aquella comarca. Una niña que es raptada nada más nacer y encerrada en una torre por una malvada anciana, a la que la chiquilla, cuyo nombre es Rapunzel, reconocerá a partir de entonces como su madre. Allí pasa los años, sin poder salir bajo ninguna circunstancia, acompañada de un simpático camaleón, hasta convertirse en una adolescente hiperactiva, decidida y un pelín bipolar. Hasta que es descubierta, por casualidad, por un ladronzuelo huérfano de buen corazón, momento en el que comenzará la aventura, saliendo por primera vez al mundo real.
La aventura está muy bien montada, con momentos de pura acción (al más puro estilo Aladdin), con los secundarios, el camaleón y un caballo de alto rango, aportando la mayor parte de la parte cómica (juntando ambas personalidades veríamos el espíritu de Abu rondando), ambos protas con mucha química (con su carga ñoña marca de la casa) y con números músicales que en general me parecieron bastante prescindibles. Será que la traducción le pegaba patadas voladoras a las rimas (esta vez no pudo caer la VO), será que los años no pasan en balde, será que Alan Menken (que también compuso las notas de “La sirenita”, “La bella y la bestia” o “Aladdin”) no quedó a tomar un café con su musa, pero esos momentos me cortaban el rollo.

De todas formas, no es momento para ponerse quisquillosos. La peli tiene los suficientes ingredientes como para quitarnos unos cuantos años de encima, dejarlos en la puerta del cine y disfrutar con un buen bol de palomitas de las caritas del ladrón, las bondades de la niña y los gags de los animalicos.

Y a poder ser, al salir, evitar cogerlos de nuevo.

2 thoughts on “ENREDADOS

  1. Pues a mí la canción de “Mamma knows best” me pareció estupenda 😛

    Eso sí, yo tuve la suerte de verla en versión original 😛 Puede que sea eso…

  2. Estoy seguro de que en VO la cosa mejora mucho, porque lo que me rebotaba en el martillo, para pegar contra el yunque y salir despedido contra el estribo eran esas rimas que no pegaban ni con cola.

    Un saludo.

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