EN TIERRA HOSTIL

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Los Oscars. Esos premios con forma fálica, de un tipo calvo, en bolas, bañado en oro y que tapa sus partes pudendas con una enorme espada. Unos galardones cuyo nombre fue dado por una bibliotecaria de la academia de cine de Usamérica, que dijo cuando lo vio que el muñegote se parecía a su tío. Lo que no trascendió es si su tío se dedicaba al mundo del porno o era drag queen en sus ratos libres.

El caso es que dichos premios son los más comentados, escritos, criticados, deseados y vistos del mundo cinematográfico y todos los años uno se cocina sus propias empanadas mentales calculando quién se llevará a casa la estatuilla (y si le pondrá o no pilas). Como todos los años, yo hice mi quiniela y como todos los años, no di pie con bola.

Sabíamos que la lucha encarnizada de la noche sería entre los pitufos rastafaris de “Avatar” y los soldaditos suicidas de “En tierra hostil”, en una batalla cruenta entre el ex – matrimonio formado por sus respectivos directores: James Cameron y Katherine Bigelow. Yo pensaba que la cosa se saldaría en un reparto de bienes amistoso, con el Oscar a la mejor dirección para ella y el de mejor película para él. Pero resultó que la Bigelow sacó sus armas de mujer y desactivó en un pispás las ganas de Cameron de volver a explotar de alegría en el escenario, dejando al mundo de Pandora con tres premios técnicos, que es como dejarle al exmarido las figuritas de Lladró y la enciclopedia Larousse mientras ella se queda con la mansión y el Lamborghini. A propósito del resto de premios, sólo pude acertar el de mejor peli de animación para “Up” (uuuuh Heitor, eres un oráculo del cine), el de mejor actor a Jeff Bridges (y sin ver la peli, pero aunque sólo fuera por insistencia y justicia poética, ya era hora) y el de mejor actor secundario para Christoph Waltz (otro alarde de futurología).

Así que viendo el desaguisado que había causado la directora en el gigantesco ego de James Cameron, fuimos a ver su película. Efectivamente, tras salir de la sala, puedo afirmar con rotundidad de que no tengo ni puñetera idea del criterio que sigue un académico para votar una película como la mejor del año (al menos si no trabaja en ella, que al menos te puedes llevar un agradecimiento desde el escenario). Porque ya sólo “Up” y “Malditos bastardos” (por nombrar algunas de las que optaban a premios) ya me dejaron mucho más satisfecho. Supongo que por eso no tengo una columna de cine a mi nombre en el “Cahiers du cinemá", porque me gustan las películas que me mantienen entretenido, encerrado en mi determinante subjetividad.

“En tierra hostil” narra las empresas de un grupo de artificieros Usamericanos en la guerra de Irak, comandados por un tipo suicida, adicto a la adrenalina y con madera de héroe, que se apunta a toda misión arriesgada que salga para sentirse especial y necesario, algo que no consigue en su vida diaria, donde se siente un grano de arena más en medio de una playa infinita en su papel de padre y marido.

La narración de la directora nos arroja en medio del conflicto y nos hace sentir el miedo y la urgencia a través de una cámara que observa la acción muy de cerca, como si de un documental de guerra se tratase. Eso y la actuación del protagonista, Jeremy Renner, es lo mejor de la película, aunque el excesivo metraje y un nudo central en el que el conflicto se agota torpedeando la atención del espectador, hizo que mi mente se fuera demasiado a menudo por otros derroteros.

A la señorita Katherine se le acaba la historia que contar mucho antes de que deje de hacerlo y confía en su capacidad para apelar a nuestro nerviosismo y en su dominio del tempo de narración. Algo que está bien un ratito. Pero el ratito se transforma en rato, luego en periodo significativo y acabamos pidiendo la hora como en un partido de semifinales ajustado en el que nos hemos quedado con 9 (los dos que faltan saltaron por los aires con un par de bombas de fabricación casera).

En definitiva, tenemos una directora que sabe filmar e imprimir de tensión un relato, dotar a sus personajes de credibilidad (al menos los principales, porque los pobres irakíes tienen menos personalidad que los muñecos de futbolín) y manejar la cámara con nervio, pero que acaba alargando innecesariamente la cinta en busca de una épica que muchos han visto. Yo me la debí perder cuando mi cabeza se fue a dar una vuelta a preguntarse por qué muchas estrellas dicen que guardan su Oscar en el cuarto de baño.

5 thoughts on “EN TIERRA HOSTIL

  1. Yo acerté la mayoría. Si la academia le llega a dar a Avatar alguno de los grandes estaría tirando su ya escasa credibilidad a la basura. Hasta The Blind Side, que es la típica historia Disney, es mejor. Eso por no contar otras como Sherlock Holmes, que ni entraron a las nominaciones. Poderoso caballero…
    A mi Hurt Locker no es que me entusiasmase, pero sin duda era la mejor de las que competían (y que yo haya visto) junto con Up. Inglourius Basterds creo que está un poco por debajo, aunque tengo que verla por segunda vez en VO, que las de Tarantino es como hay que verlas (y no digo todas porque me acusan de gafapasta).

  2. Supongo que también tiene que ver, el que no me entusiasmase, que el género bélico no está entre mis preferidos, pero si mucha gente coincide en que la película tiene nivel, será por algo. Tampoco es que yo me caracterice por mi buen criterio.

    Totalmente de acuerdo contigo en que las películas (tanto las de Tarantino como las demás) hay que verlas en VO. Sobre todo, en “Malditos bastardos”, las interpretaciones de Christoph Waltz y Brad Pitt, tienen que ganar un montón de puntos.

    Saludos.

  3. Desde luego estoy de acuerdo contigo en que los de la Academia no tienen mucho criterio… y también en que hay una parte de esta película en la que se pierde y se hace pesada; pero a mí en terminos generales me gustó bastante.

    Saludosssss

  4. Pues yo ésta no la he visto, pero sí Avatar, y sinceramente, tiene que ser muy mala para estar por debajo de Avatar.

    Por cierto, os aconsejo que le echéis un vistazo a Green Zone, aunque sea una enésima Syriana, da gustirrinín ver que los usamericanos se movilizan en contra de las mentiras de los políticos.

    Saludos Heitor! 🙂

  5. Neovallense: a mí me gustó moderadamente. No tanto como para considerarla la mejor del año. Ni del mes. Incluso ni del viernes de estreno, seguramente.

    Yazz: Ese Yazz!! Cuanto tiempo!!
    Avatar puede pecar de muchas cosas: de ser una copia de muchas cosas, de tener personajes planos, de resolver los conflictos sacándose cosas de la manga… pero no de falta de espectacularidad y emoción. En eso, Cameron es muy bueno y por eso se hace muy entretenida. De todas maneras, otra que tiene delito nombrar como una de las mejores del año.
    Green Zone está vista y me gustó bastante. Próximamente, crítica.

    Saludos.

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