EL CASTILLO AMBULANTE

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Introducirse en el mundo de Hayao Miyazaki es entrar en un universo paralelo donde lo extraño parece habitual, la magia se conjuga con lo artesanal, lo moderno se torna antiguo y al revés. Su imaginación parece no tener límites y sus historias nunca son lineales ni previsibles, sino sendas sinuosas donde tras cada recodo podemos encontrar nuevos pedacitos de territorio inexplorado. Alguien dijo alguna vez que el cerebro humano no era capaz de imaginar nada que no fuera mezcla o parte de algo que ya hubiese visto, pero esa regla no se cumple con el maestro de la animación nipona.

Intentar explicar, en pocas palabras, una historia de Miyazaki, es una tarea perdida. Sus cuentos se doblan y desdoblan en miles de pliegues, sus personajes evolucionan y se transforman y la acción se va moviendo de un lado a otro sin previo aviso. No hay buenos ni malos, ni MacGuffins que valgan. Todo es un canto a la libertad creativa, las moralejas se superponen y se destruyen entre ellas y al final, lo que queda, es la sensación de haber asistido a un nuevo e irrepetible cuento arropado por las sábanas de la imaginación del genio japonés.

En su última película, Hayao Miyazaki cuenta la historia de Sophie, una niña que tras una extraña maldición, se convierte en una anciana. Lejos de rendirse, Sophie coge el toro por los cuernos y se marcha en busca de ayuda, encontrando al mago Howl y su castillo ambulante.

A bordo de dicho castillo se topará con los más variopintos personajes, magos enfrentados de alucinantes poderes, tratará de huir de una cruenta y absurda guerra, se hará amiga de un elegante y silencioso espantapájaros y se encontrará con demonios milenarios.

Todo en el argumento parece concebido con el más cuidadoso mimo y mientras el azar guía las andanzas de los personajes, en realidad el espectador tiene la sensación de ser llevado de la mano con cuidado por un camino perfectamente definido. Lo que al principio parece un gigantesco y adorable caos acaba encajando de forma perfecta a medida que los personajes van aprendiendo, descubriendo sus emociones y evolucionando.

Miyazaki es el extremo opuesto a la linealidad y el esquematismo de Disney, aunque compartan ciertos valores universales. Quizá las enseñanzas traten de ser semejantes, pero los métodos escogidos no llegan nunca a cruzarse. Nada en “El castillo ambulante” pretende adoctrinar mediante discursos directos, sino que la metáfora se esconde entre la colorida y atrayente maleza de la narración.

Pocos directores me provocan las sensaciones que me provoca Miyazaki. No logro entender del todo sus películas, pero es algo que ni siquiera intento. No puedo por más que quedarme hipnotizado con sus dibujos, con sus historias, con su extraño y oriental sentido del humor.

Soy consciente de que no es un sentimiento generalizado, pues hay a quién estos argumentos pueden resultarle tediosos y confusos, pues la velocidad no es una de las cualidades del japonés. Sin embargo, quien sepa disfrutar de sus largometrajes como de una buena comida, masticando despacio y saboreando todos los matices, que se mezclan con armonía, se llevará consigo un pedacito de la sabiduría y buen hacer del enorme Hadao Miyazaki y podrá viajar plácidamente durante un rato en, como canta mi paisano Iván ferreiro, “una escena del viaje de Chihiro, con el Sincara dentro del vagón”.

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8 thoughts on “EL CASTILLO AMBULANTE

  1. La filosofía oriental, para mi, a veces es indescifrable.
    Es posible que la culpa sea mía. Me atrevería con una peli normal, ero con dibujos animados…
    no sé, creo que no.
    Un abrazo.

  2. Xabrés: hay que quitarse esos prejuicios contra las películas de dibujos. No todo es bambi dentro de la animación.

    Reparito: jeje, algo parecido a lo que le digo a Xabrés, hay dibujos y dibujos. En este caso, la imaginación de Miyazaki y su cultura convierte la peli en algo distinto.

    Saludos.

  3. Qué grande es Miyazaki. Es cierto que al espectador occidental se le puede hacer lenta su narrativa, pero su imaginería visual es desbordante, y su fino bisturí a la hora de diseccionar a los personajes es único en el formato animado. Ahuyentador profesional de maniqueísmos, Miyazaki se niega a asimilar que hay buenos y malos en el mundo, y así lo transmite en sus historias, llenos de personajes ambiguos que viran hacia cualquier lado en cualquier momento. “El castillo ambulante” es una obra maestra, una más del gran creador oriental, al que todo el mundo del cine debería reverenciar por su caudalosa imaginación y su sensibilidad, que consigue trasladarnos a mundos imaginarios imposibles sin insultar nuestra inteligencia. Saludos.

  4. Marcbranches: Desde luego, da gusto encontrarse con una película de animación tan compleja y a la vez tan fácil de ver. Si pusieran cosas así en los colegios, habría una parte de la educación ya ganada.

    Mela: Pues no la he visto, no. Pero entra desde ahora en películas pendientes. Tendrás tu crítica en cuanto sea posible, jeje.

    Saludos.

  5. El Castillo Ambulante es una de las películas más sorprendente del maestro Miyazaki, pero aún así creo que otra como El Viaje de Chihiro le superan (pero por poco).

    El Castillo Ambulante es una de esas raras películas que cuanto más ves más te gusta (aunque esto pasa casi con todas las películas de Hayao Miyazaki), puesto es que con un sólo visionado es imposible captar todo lo que el director quiere contar.

    Además te recomendaría, si aún no las has visto, el resto de películas de Ghibli que se han editado en España: El Castillo en el Cielo (Miyazaki), La Tumba de las Luciérnagas (Takahata -impresionante alegato antibelicista-), Nicky la aprendiz de bruja (Miyazaki) y no añado El Viaje de Chihiro y La Princesa Mononoke porque supongo que seguro que has visto… Además añadiría que vieráis los próximos filmes que se van a editar: Cuentos de Terramar (Goro Miyazaki) y Mis Vecinos los Yamada (Takahata).

    Ah, y es muy probable que Aurum pronto anuncie que tiene los derechos de TODAS las películas de Ghibli.

    Un saludo.

    PD: Por cierto, no lo emcionas en tu crítica, pero es importante indicar que la película está basada en una novela de Diana Wyne Jones, cuyo título es el mismo y ha editado la editorial Berenice.

    PD2: Y este año se estrena en Japón lo último de Hayao Miyazaki: “Gake no Ue no Ponyo”. Y el maestro Takahata y el hijo de Hayao (Goro) tienen un proyecto cada uno en sus manos…

  6. Neovallense: soy bastante neófito en esto del estudio Ghibli así que tan sólo he visto las dos que comentas, “La princesa Mononoke” y “El viaje de Chihiro”. El caso es que las tres (junto con la que comentamos ahora) han pasado rápidamente a puestos muy altos en mi escala cinéfila, así que iré intentando descubrir próximamente lo nuevo de este mundo. Ya te comentaré.

    Saludos.

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