EL BECARIO TITULADOR

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Iba a hablar de la última película que he visto, “Las vidas posibles de Mr. Nobody”, pero he empezado el post encabronado, me he ido emocionando a medida que pulsaba teclas y al final tenía una introducción que iba a triplicar la crítica. Así que he decidido cambiar de tercio y currarme un panfleto protesta, que desahoga mucho eso de patalear, ponerse colorado y dejar de respirar un rato.

El cabreo en cuestión viene de muy atrás. El becario que ponen al frente de las decisiones y los títulos de la cartelera sigue en sus trece de enmendarle la plana al director. ¿POR QUÉ? (Léase esta pregunta en un grito con las manos alzadas hacia el cielo mientras caigo sobre mis rodillas). ¿Por qué diantres tiene que completar el título cuando el creador de la película no lo ha decidido así? Si el título original es “Mr. Nobody”, o sea, un apellido (que significa “nadie”, pero apellido al fin y al cabo), déjalo así. Nuestro becario cree que si un título no define el tipo de película que vas a ver (“Bosta movie” o “Títulalo como puedas” son dos buenos ejemplos) o no dice algo del argumento, nos vamos a sentir más perdidos que un político en un museo y ya no vamos a ir a verla. Así que el lumbreras de turno, opina que el título no puede quedar tan sólo con el dichoso nombrecito y aclara: “Las vidas posibles de Mr. Nobody”. Que sepas que va de un tío que imagina posibles vidas, no vayas a creer que va de la reproducción de la garza real en el siglo de oro y no te acerques a la sala.

Así que, aquí estaba yo ciscándome en su familia, cuando me he puesto a dar un repaso a los últimos estrenos de la cartelera, encontrándome con que la mano del mamón del becario es alargada y todo lo alcanza. Así que os he traído ejemplos para aburrir.

La recién estrenada “Splice” (que ya os comenté cuando os di la vara sobre el festival sci-fi y que se podría traducir como unión o empalme), aparece en nuestras carteleras como “Splice: experimento mortal”, no vayamos a pensarnos que va de las aventuras de un electricista en su día a día y su lucha contra los cortocircuitos. “A nightmare on Elm Street” deja el título idéntico al de su película predecesora, pero aquí nos llega como “Pesadilla en Elm Street (el origen)”, no ocurra que nos creamos que se trata de la película de 1984 y no vayamos a verla por no repetir y gastar el dinero tontamente. O la última gran adaptación de cómic que hemos visto, cuyo título original de la peli, del cómic y del héroe en cuestión (que no se traduce en su doblaje español) es “Kick-Ass”, pero al becario le suena a poco y le pone su cabreante coletilla: “Kick-Ass: listo para machacar”. Muy bien, colega, gracias a ti me han entrado unas ganas indescriptibles de gastarme siete pavos.

Sin embargo, ese carácter contestatario y propenso a llevar la contraria que se gasta, hay veces que le hace actuar justo al revés. Lo vemos en el estreno de una película llamada “The vampire’s assistant – Cirque du freak”, que adapta los tres primeros libros de una saga literaria. Pero en este caso, becarito cree que el título es demasiado largo y decide suprimir cualquier mención a los chupasangres, que no hay que hacerle sombra a la saga “Crepúsculo”, dejándolo sólo en “El circo de los extraños”, cuando el primer libro de la saga se tradujo en nuestro país como “El tenebroso Cirque du Freak”.

Por otra parte, cuando le llega un título imposible de traducir literalmente, como es el caso de la película de Tom Cruise y Cameron Diaz, llamada “Knight and day” (knight significa caballero, pero se pronuncia prácticamente igual a night, que significa noche, así que “caballero y día” y “noche y día” suena igual), pasa de comerse la cabeza y lo deja como “Noche y día”, quitándole toda la gracia al asunto. O la cuarta (y esperemos que última) entrega del ogro verde, titulada allén del océano como “Shrek, forever after” (algo así como para siempre después, o después de para siempre) cambia a “Shrek, felices para siempre”, que no tiene nada que ver, pero es que ese día no apetecía nada pensar.

Pero, puestos a cambiar, ¿por qué no cambiar del todo? Le llega una película egipcia cuyo título es “Ehky ya Scheherazade”, que vosotros no tendréis la cultura suficiente, pero yo que hice un curso de CCC de egipcio por correspondencia, os diré que se podría traducir como “Cuéntame, oh Scheherazade”. Nuestro becario entonces piensa: ¿quien coño va a saber quién es esa tipa? Aquí en la wikipedia me dice que es la protagonista de “Las mil y una noches”, que suena a peli porno. Así que más vale sacar toda referencia del nombre en el título, no sea que la califiquen como peli para mayores de 18 y dejar algo que el pueblo llano pueda entender, como “Mujeres de El Cairo”.

Luego le llega un documental sobre una banda de heavy llamada Anvil, cuyo título es “Anvil! The story of Anvil”. Está claro que eso queda cojo y en la escuela le han enseñado que la palabra definida no debe entrar en la definición, así que sin dudar ni un segundo lo mejora a “Anvil – El sueño de una banda de rock”, que así queda cristalino.

En las películas cómicas esto ya lo toma por sistema. Le pasan la nueva tontería de Brendan Fraser titulada “Furry vengeance” (algo así como venganza peluda). Así que se lee la sinopsis, para no cagarla, viendo que va de unos animales que se vengan (sí, nuestro becario no tiene ni idea del idioma de Shakespeare). Pero el título original no le parece muy gracioso y no olvidemos que la peli es de risa. No os preocupéis, ahí está él para salvar la papeleta con su chispa. Si un humano se pone en pie de guerra, entonces un animal se alzaría “En pata de guerra”. Carcajada y taquilla asegurada. Si ya le decía su madre que era todo ocurrencia.

Si esto os parece descabellado, agarraos porque andanadas de humor salen a flote con las comedias románticas, donde demuestra toda su capacidad. Como la última de Amy Adams llamada “Leap year”, aparentemente sin ningún problema de traducción: literalmente “Año bisiesto”. ¿Pero a quien le gustan las cosas fáciles? ¿Y qué información da eso al espectador? Está claro que el dire se ha confundido de estrategia, así que decide llamarla “Tenías que ser tú”. O la de Kristen Bell titulada “When in Rome”, fácil para todos, ¿verdad? De forma literal sería “Cuando en Roma” y lo arreglamos como queramos. Pero ya sabemos que él va varias zancadas más allá, y decide mejorarlo de forma creativa y didáctica: “En la boda de mi hermana”. Con dos güitos y un palito.

¿Creíais que esto era todo? De eso nada, hay días que nuestro becario se levanta con el día rebelde y decide darle un par de nuevas vueltas de tuerca a sus ideas. Un día, le llega el título original y no le apetece ni traducirlo, ni dejarlo como está. ¿Qué hacer? Tic, tac, tic, tac. El becario ingenioso siempre tiene la solución: dejamos el título original y le ponemos el inventado, en castellano, al lado y entre paréntesis, así los gafapastas no le pueden decir nada, que ahí están los dos para que cada cual escoja el que quiera. El ejemplo, lo tenemos en la película que le dio el Oscar a Sandra Bullock. Título original: “The blind side”. Vale, es difícil de traducir, porque aunque literalmente significa “el lado ciego”, se refiere al hecho de coger a alguien desprevenido y, encima, es un término de fútbol americano. Así que no se lía: “The blind side (un sueño posible)”.

Aunque también puede hacerlo al revés, el inventado de primero y el original entre paréntesis. Como la última del Banderas, cuyo título original es “The other man” (esta no necesito ni traducírosla) y nos ha llegado como “Crónica de un engaño (The other man)”. Clarito, clarito, para que no te tengas que ver el trailer antes.

Tan sólo he cogido las películas desde principios de Junio hasta hoy, pero nos podríamos seguir remontando, tanto en el pasado como hacia el futuro y seguir reuniendo boletos para la rifa de una paliza no mortal al dichoso becario de turno. O bien, como dicen por ahí, si no puedes vencerlos, únete a ellos. ¿Por qué no buscar títulos aún mejores? Si yo trabajara en esa oficina de traducción de títulos, estas películas hubieran llegado así:

Mr. Nobody –> Requiem por un viejuno que sueña

Splice –> Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo de los monstruos genéticos y no se atrevió a preguntar

A nightmare on Elm Street –> Cómo Freddy consiguió sus uñas cuando era joven

Kick-Ass –> El pateaculos (y sus locos seguidores)

The vampire’s assistant – Cirque du freak –> The freak vampire du cirque’s assistant

Knight and day –> Misión imposible… mente descacharrante

Shrek forever after –> Shrek para siempre (y no da acabado)

Ehky ya Scheherazade –> La jo-joya del Ni-nilo

Anvil! The story of Anvil –> Agitando la melena (el documental más cañero)

Furry vengeance –> Haciendo el animal con su carrera

Leap year –> El efecto erasmus

When in Rome –> Mete tu moneda en mi fontana

The blind side –> American retarded idol (Este es otro estúpido en una película americana)

The other man –> Seducción latina (Iban un irlandés, una americana y un español…)

Pero, ¿por qué dejarlo ahí? Demos un paso más allá y tratemos las películas míticas como se merecen. No a los títulos sosos. Así se deberían haber llamado:

(Aviso: algunas de estas chorradas pueden suponer spoilers, en tu mano está seguir adelante o no)

La guerra de las galaxias –> Arturito y Citripio recorren la galaxia (A que te llevo a lo oscuro)

El sexto sentido –> Aquí huele a muerto (y no quiero mirar a nadie)

Se7en –> Que le corten la cabeza (No te encariñes con ella)

Regreso al futuro –> Historia de (casi) un incesto

Instinto básico –> Pica mi hielo (crossleg)

Thelma y Louise –> Frena que nos piñamos

La vida de Brian –> Montando el cristo

Kickboxer –> Ábrete de patas (que te golpeo el cocotero)

El hombre de Alcatraz –> La cagaste Burt Lancaster

Pretty woman –> De puta a princesa (sin besos con lengua)

La vida es bella –> Mi padre, ¡qué preso! (la chiflada historia de un judío huérfano)

Braveheart –> Me juego el cuello a que libro

Grease –> Chelmimor, chelmimor

El club de los poetas muertos –> El profe molón

Saw –> Este muerto está muy vivo

Como se puede ver, todos podemos ser el becario cabroncete, sólo hay que ponerse… y que a gusto se queda uno. Animo a mis miles… qué digo miles, cienes de lectores que aporten nuevos ejemplos de títulos que no hicieron justicia a la película, proponiendo los adecuados.

Y ya mañana (si el spaghetti volador quiere), hablaré de la película.

La foto incluida pertenece al inimitable Forges, cuya página web podéis visitar aquí.

6 thoughts on “EL BECARIO TITULADOR

  1. Yo tengo dos:

    1) Cadena perpetua Frank Darabont, 1994
    The Shawshank Redemption (La redención Shawshank)

    Yo le pondría “El buenazo del negrazo”

    2)¡Olvídate de mí! Michel Grondy, 2004
    “Eternal Sunshine of the Spotless Mind” (Eterno resplandor de una mente sin recuerdos)

    Yo la titularía: “Que no sé quién eres!!!”

    Voy a empezar a echar CV, me ha gustado esto de bautizar pelis.

  2. Joé, vaya cabreo que tenemos, no? 🙂

    Yo creo que esta es una batalla perdida. Esta claro que los distribuidores consideran que hay ciertos titulos que, o bien no tienen gancho, o bien no dejan claro el tema. Pero, como dices, en muchas ocasiones el cambio es a bastante peor.

    Eso si, tambien hay que tener en cuenta que no todo el mundo es tan friki como nosotros y que casi nadie se preocupa por los titulos en ingles. Si es que nos tomamos esto del cine demasiado en serio… (notese la ironia)

  3. Elisa: Jeje, sí, la de “Olvidate de mí” es uno de los casos más comentados, ya que la película es soberbia y el cambio en el título es incomprensible. Así como el de “Sunset Boulevard”, traducida en nuestro país como “El crepúsculo de los dioses”. Se ve que la costumbre se traduce de boca de becario a oreja de becario.

    Jferreiro: seguro que somos los únicos a los que nos precupan estos temas, porque si no ya se hubieran asaltado las productoras con antorchas ardiendo en busca del departamento correspondiente… aunque quizás lo haga.

  4. Yo tengo un par bastante esperpénticos. Para empezar, un estreno de esta semana: Zombis Nazis. En noruego se llama Død snø, que viene a ser Dea Snow (Nieve muerta). Pero claro, eso es muy difícil de entender, así que le ponemos Zombis Nazis y listos. Que quede todo claro.

    Y el surrealismo total viene con el libro de Stephen King, The Stand (El Aguante, podríamos amañarlo como La Resistencia). Pero al libro le llaman, ni más ni menos, que La Danza de la Muerte. Pero no termina ahí la cosa. También se hizo una adaptación en formato miniserie, que fue traducida como Apocalipsis (de Stephen King). Con dos cojones.

  5. Enric: buenos ejemplos y es que los hay para aburrir. De hecho raro es el caso en el que la traducción sea la buena, o en que dejen el título tal como está.

    Lo de Stephen King no lo sabía y, en todo caso, pensé que la serie de Apocalipsis venía por su novela del mismo nombre y no por otra. Es curioso.

    Un saludo.

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